Puerto Rico contra Nigeria; el próximo pase de balón en el Mundial Sub-17 

Antes de hablar de la selección nacional, también debemos conocer la sede del torneo que seguimos. Así podemos contextualizar dónde se escribe la historia: en este caso, la de Puerto Rico, debutante en un mundial. 

La sede: Rabat 

  • Rabat es la capital y la sede de la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF). Allí se concentran las decisiones y la infraestructura del fútbol del país. El rey Mohamed VI, nacido en Rabat, subió al trono en julio de 1999, tras la muerte de Hassan II.
  • Sede plurianual: la FIFA otorgó a Marruecos los Mundiales Sub-17 femeninos durante cinco años, de 2025 a 2029, y esta es la segunda edición en Rabat y sus alrededores. Es el tercer Mundial de esta categoría en África y Marruecos es el segundo país árabe anfitrión, después de Jordania en 2016. 
  • Fechas y formato: es la décima edición, del 17 de octubre al 7 de noviembre de 2026, con 24 selecciones. Se jugarán 52 partidos en total. 
  • Estadios: la fase de grupos, octavos, cuartos y semifinales se juegan en el Complejo de Fútbol Femenino; el partido por el bronce y la final, en el Estadio Príncipe Moulay El Hassan, ambos el 7 de noviembre. 
  • Sede:Complejo Mohammed VI en Rabat. 

Los equipos más ganadores

En nueve ediciones previas, solo cinco países han sido campeones:

SelecciónTítulosAños¿Juega en 2026?
Corea del Norte42008, 2016, 2024, 2025Sí (Grupo B)
España22018, 2022Sí (Grupo F)
Corea del Sur12010No
Francia12012Sí (Grupo D)
Japón12014Sí (Grupo D)

Corea del Norte ganó los siete partidos que disputó en Marruecos en 2025 y suma cuatro títulos, por delante de España (dos) y de Corea del Sur, Francia y Japón (uno cada uno). En la final de 2025 derrotó 3-0 a Países Bajos para lograr el bicampeonato invicto. 

Puerto Rico ya enfrentó a Corea del Norte el pasado sábado en su debut mundialista y cayó 6-0.

Puerto Rico jugará este martes. (FIFA)

Puerto Rico: debut histórico

Es la primera selección del país, de cualquier categoría y nivel, en jugar un Mundial de la FIFA. Además, es el séptimo equipo de la Concacaf en debutar en este torneo y el primero desde República Dominicana en 2024. 

La selección se robó el corazón del mundo al entonar el himno nacional, La Borinqueña, a todo pulmón. Los televidentes y los cibernautas han demostrado su apoyo y aprobación al acto de cantar el himno, un momento que es reconocido como el acto más patriótico para demostrar la identidad puertorriqueña ante cientos de nacionales y millones de espectadores. 

¿Quiénes representan a Puerto Rico? Amanda Vega, Victoria Moore y Melodee Martínez (porteras); Camila Adame, Jaeda Russell, Selymar Centeno, Reese Lanier, Sandra O’Neill, Zoriah Jones y Camryn Smith (defensiva);  Mia Colón, Megan Rivera, Rhaya Everts, Giselle Falcón, Isabella Sanabria y Aleeya Olmo (medio campo); Zoe Melia, Davy Acevedo, Amanda Echeverría, Carolina Rivera y Amanda Quiñones (atacantes).

Primer partido (17 de octubre): Corea del Norte 6, Puerto Rico 0.

  • Debutó ante las bicampeonas defensoras y favoritas al título. Encajó el primer gol al minuto cinco, de Yu Jong-hyang, Balón de Oro y Bota de Oro del Mundial de 2025, y se fue al descanso perdiendo por cinco goles. 
  • El equipo mostró mayor solidez defensiva en la segunda mitad. La capitana Camila Adame tuvo que ser sustituida en el minuto 24. 
  • Dato: Puerto Rico generó 0,17 goles esperados (xG); 0,10 provinieron del único disparo de Amanda Echeverría, en el minuto 85.

Tabla del Grupo B tras la primera jornada

En el otro partido, Polonia ganó 2-1 a Nigeria; Wiktoria Skrzypczak marcó de penalti en el minuto 33 y Natalia Skrok amplió en el 65, antes del descuento nigeriano en el 79. 

Pos.SelecciónPtsDG
1Corea del Norte3+6
2Polonia3+1
3Nigeria0−1
4Puerto Rico0−6

Próximos partidos de Puerto Rico

FechaRivalHora local (Marruecos)Hora de Puerto RicoSede
Martes 20 de octubreNigeria18:001:00 p. m.Complejo Mohammed VI, campo 4
Viernes 23 de octubrePolonia15:0010:00 a. m. (*)Complejo Mohammed VI, campo 1

Fuentes: el horario y la cancha provienen del calendario oficial de la FIFA. 

Contexto del rival inmediato: el seleccionador Andrés Mirabelli busca aprovechar las debilidades defensivas de Nigeria. Nigeria también llega presionada: su prioridad es vencer a Puerto Rico tras la derrota ante Polonia. Es una potencia de la categoría: participó en el primer Mundial Sub-17, Nueva Zelanda 2008, y aún no ha ganado el título. 

Clasificación a “playoffs” del Mundial

Clasifican a octavos los dos primeros de cada grupo y los cuatro mejores terceros.  

El torneo se jugará desde este sábado, 17 de octubre, hasta el 7 de noviembre. 

Sobre Puerto Rico 

Puerto Rico es el primer equipo del país, de cualquier categoría y nivel, en clasificar a una Copa Mundial de la FIFA. Lo logró como el mejor segundo lugar de los tres grupos de las eliminatorias Sub-17 femeninas de la Concacaf 2026. 

Estasvencieron 3-1 a Haití y 9-0 a Bermudas. Ese último resultado fue decisivo: Costa Rica también terminó con seis puntos, pero Puerto Rico avanzó por diferencia de goles. Perdió 4-0 ante Estados Unidos en el cierre del grupo. 

Los partidos son transmitidos por Telemundo Deportes y Peacock. 

Más allá del balón, ponencia que presentamos en la semana del Cuestionamiento Crítico en la Universidad del Sagrado Corazón.

Más allá del balón: Periodismo, poder, geopolítica en la cobertura del Mundial 2026

Compañeros del fútbol de Puerto Rico e internacionales nos acompañaron en la actividad.
Compañeros del fútbol de Puerto Rico e internacionales, Sergio Castro, Fernando Reyes, el CEO de Fútbol Boricua, Edwin Jusino y el actor Osvaldo Friger nos acompañaron en la actividad.

Junto a mis colegas, doctor José R. Rivera González y el profesor Ángel L. Rivera Torres de la Escuela de Educación General fui panelista del coloquio Mundial FIFA 2026: Poder, ética y la transformación tecnológica del fútbol.

A continuación, les comparto mi ponencia.

Buenos días. Antes de empezar, una aclaración sobre esta camisa. Es la de México. No la traigo para tomar partido, sino porque resume la pregunta de esta mañana.

México inauguró este Mundial en el Estadio Azteca y ganó 2-0 a Sudáfrica. Veinticuatro días después, en el mismo estadio, cayó 3-2 ante Inglaterra en octavos. Una camiseta es identidad, es mercancía y es relato. Y quien la lleva, sea aficionado, periodista o profesora, también dice desde dónde mira. Hoy les propongo mirar el Mundial así: preguntando quién lo cuenta y desde dónde.

 Dos escenas. 11 de junio de 2026. En Estados Unidos, el país que acogió la mayor parte del torneo, más personas vieron el partido inaugural en español que en inglés. Miren la pantalla: esa es la cifra revisada, no la que circuló primero. Volveré sobre eso.

Cinco días antes, en el aeropuerto de Miami, un árbitro somalí fue rechazado en la frontera. Iba a ser el primero de su país en dirigir en un Mundial. No llegó a pisar una cancha.

El idioma que llena una pantalla y la frontera que cierra una puerta. Esas dos escenas son mi argumento.

La pregunta

Quiero dejar en la mesa una pregunta poco habitual en el periodismo deportivo: ¿quién tiene el poder de contar el Mundial?

Mi tesis es esta. El Mundial de 2026 no solo cruzó tres países. Cruzó fronteras políticas, lingüísticas y mediáticas. Y obligó al periodismo a cubrir, a la vez, un espectáculo y las tensiones entre sus propios anfitriones.

Este panel habla de poder, ética y transformación tecnológica. Los tres están en esta historia. El poder decide quién entra. La ética decide cómo lo contamos. Y la tecnología, el streaming y la forma de medir audiencias, deciden qué cifras llegan a los titulares.

Un torneo, tres relatos

 Empiezo por el reparto. Miren el gráfico: 104 partidos, pero Estados Unidos acogió 78; México y Canadá, 13 cada uno. Desde el reparto de sedes, el torneo tuvo un centro y dos periferias.

La candidatura conjunta ganó en 2018 con el lema «Unidos como uno». Ocho años después, el contexto era otro. El presidente Donald Trump había sugerido que Canadá fuera el estado 51 y había amenazado con acciones militares contra los cárteles en México. El Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos recogió en junio que canadienses y mexicanos veían a su vecino, a la vez, como principal aliado y principal amenaza.

Tres países, tres relatos

¿Cómo lo contó cada país? Un equipo de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, revisó la cobertura de medios mexicanos y canadienses en las diez semanas previas. Es un ensayo breve, no un estudio extenso, pero ordena el panorama.

En México encontraron muchas piezas, breves y con pocas fuentes; orgullo de anfitrión, memoria de 1970 y 1986, y críticas por obras, retrasos y seguridad. En Canadá, menos piezas, más largas y más políticas que deportivas. La presencia de agentes de inmigración estadounidenses en ciudades canadienses se trató como un asunto de soberanía.

El hallazgo común: los dos países construyeron un relato de «nosotros frente a ellos». Y «ellos» eran Estados Unidos.

La mirada externa también tuvo su sesgo. The Economist y The Wall Street Journal ligaron el Mundial al poder de los cárteles en México. El director de Mexico News Daily les reprochó no aplicar el mismo enfoque a las sedes estadounidenses o canadienses. La pregunta vale para cualquier redacción: ¿qué país se cubre desde la seguridad y cuál desde el espectáculo?

La frontera como noticia

 Una entrada o una acreditación de prensa no es una visa. La excepción para el Mundial cubría a atletas, entrenadores y personal de las selecciones. No cubría a aficionados ni a periodistas.

Miren la pantalla. Cuatro selecciones clasificadas estaban sujetas a restricciones de viaje. La pausa de visas de inmigrante alcanzaba a 75 países, entre ellos al menos 12 clasificados. Una precisión importante: esa pausa no tocaba las visas de turista. Su efecto fue, sobre todo, disuasorio.

El día de la inauguración, la Federación Internacional de Periodistas alertó, citando a la Asociación Internacional de la Prensa Deportiva, que reporteros de África y de Irán recibían negativas o visas de una sola entrada. En un torneo de tres países, eso significa no poder seguir a tu selección si cruza la frontera. Ese mismo día, la periodista brasileña Karine Alves, de TV Globo, denunció trato discriminatorio en el control migratorio.

 Y el caso que abrió esta charla. Omar Abdulkadir Artan llegó a Miami el 6 de junio, con visa. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza lo declaró inadmisible por «preocupaciones de verificación». La FIFA dijo que no interviene en los procesos migratorios de los anfitriones. Días después, un funcionario estadounidense alegó vínculos con presuntos miembros de organizaciones terroristas. No presentó pruebas. Artan lo negó. El 10 de junio volvió a Mogadiscio, recibido como un héroe.

¿Es una historia deportiva, migratoria o diplomática? Las tres. La cobertura que vio solo una la contó incompleta. Y hay una lección de método: la acusación más grave llegó por una fuente oficial anónima y nunca se documentó en público. El periodista tiene que decirlo así, en el mismo párrafo.

El estadio como territorio

 El Mundial llegó a Los Ángeles un año después de las redadas migratorias que desataron protestas. Los trabajadores del estadio, representados por el sindicato Unite Here Local 11, amenazaron con una huelga y exigieron garantías frente al ICE, la agencia de inmigración.

El 1 de junio, el sheriff del condado, Robert Luna, dijo que funcionarios federales le habían asegurado que no habría control migratorio civil en los partidos. Sí habría agentes federales para la seguridad.

Fíjense en la precisión. No fue un anuncio federal: fue lo que un sheriff dijo que le dijeron. Y el ICE no se ausentó: cambió de función. Contarlo con exactitud es la diferencia entre informar y tranquilizar.

Por eso propongo que el periodista deportivo se haga otras preguntas, además de las de siempre. Quién puede entrar al estadio. Quién puede cubrirlo. Quién vive alrededor. Y qué historias no caben en la transmisión.

Hablar español

 Ahora, la lengua. Miren la pantalla. En la fase de grupos, Telemundo y Peacock captaron el 48 % de la audiencia combinada del Mundial en Estados Unidos, según el cálculo de NBCUniversal. Los hispanos son alrededor del 20 % de la población.

No fue solo un fenómeno hispano. Según datos de Nielsen citados por NPR, uno de cada cinco espectadores de Telemundo tenía el inglés como lengua principal. La agencia AP entrevistó a angloparlantes que elegían el español aunque no entendieran a los narradores: por la emoción, por el grito de gol, por la ausencia de anuncios durante el juego.

Aquí está la contradicción central. El español, que en el debate público estadounidense suele asociarse con la inmigración y la frontera, fue uno de los grandes vehículos comerciales y culturales del torneo. La misma lengua que despierta sospecha en un control migratorio llenó las pantallas del país anfitrión.

Desde Puerto Rico, la discusión tiene otro matiz. Aquí el español es la lengua de ciudadanos estadounidenses. Para nosotros, la pregunta de si el español es extranjero en Estados Unidos nunca ha sido abstracta.

La transformación tecnológica

 Y aquí entra la tecnología. En Catar, el streaming fue el 30 % de la audiencia de Telemundo. En 2026, casi la mitad. Al final, seis de cada diez espectadores en español la vieron por streaming.

Ese cambio tiene una consecuencia para el periodismo: la cifra ya no la produce un solo medidor. Telemundo combina Nielsen para la televisión con Adobe Analytics, una herramienta que contrata la propia empresa, para el streaming. Fox lo mide todo con Nielsen. Comparar cadenas es comparar métodos.

Las cifras también se verifican

El 15 de junio, Telemundo anunció 13,4 millones de espectadores para el partido inaugural. El 22 de junio, tras una revisión de Nielsen, la cifra quedó en 10,1 millones. La corrección alcanzó todos los partidos del 11 al 15 de junio, con recortes de entre el 25 % y el 29 %. Estados Unidos–Paraguay pasó de 9,5 a 7 millones. No se dio una explicación pública.

Para entonces, los titulares de la primera semana ya habían circulado. Un dato correcto el 15 de junio era incorrecto el 23.

 La final ofrece el último ejemplo. ¿Cuántas personas la vieron en Estados Unidos? Miren la pantalla: 49, 62,8 o 66,4 millones, según a quién se lea. Las tres cifras circulan en medios serios. La diferencia está en qué se mide: solo Nielsen o también el streaming de Telemundo; la cifra oficial de Fox o la que difundió la cadena.

La lección es simple: fecha, fuente y método. Toda cifra lleva las tres. Y el 48 % del que hablé es un cálculo de la empresa; se atribuye como tal.

Después del último partido

 Una buena cobertura no termina con la final. En julio, la Alianza Deporte y Derechos, de la que forma parte Amnistía Internacional, hizo balance. Football Supporters Europe observó que las gradas diversas estaban formadas casi por completo por diásporas locales o personas con doble nacionalidad que no necesitaban visa. La diversidad de la grada ocultaba la exclusión.

La alianza preguntó a la FIFA cuántos aficionados y periodistas obtuvieron visas prioritarias con el programa FIFA PASS. Al cierre de ese informe, la FIFA no había respondido.

¿Y Artan? En agosto dirigió la Supercopa de la UEFA. La frontera que lo dejó fuera de un Mundial no le impidió arbitrar en Europa.

Durante décadas, el fútbol se ha presentado como un lenguaje universal. Este Mundial nos recordó que ese lenguaje tiene acentos, fronteras y relaciones de poder.

Contar un partido no es solo describir lo que ocurre dentro de las cuatro líneas. Es preguntar quién pudo llegar, quién no pudo entrar, quién fue escuchado y quién tuvo el poder de construir el relato. El Mundial terminó.

Una asignatura pendiente. La historia periodística apenas comienza. 

Puerto Rico ya hizo historia antes de jugar un solo minuto en el Mundial: la Sub-17 femenina se convirtió en la primera selección puertorriqueña, masculina o femenina y de cualquier categoría, en clasificar a una Copa Mundial de la FIFA. Ahora el próximo capítulo comienza el 17 de octubre en Marruecos. 

Estudien el Mundial Femenino U17 como el Mundial masculino 2026.