Una de las “injusticias” del deporte: los procesos de clasificación

No publico esta columna en un medio porque tendría que someterme a la regla de los caracteres. Necesito espacio para escribir lo que mi corazón desea contar. Escribo desde la experiencia de los escenarios donde el sudor, el dolor y los sacrificios —familiares y propios— fueron el precio de representar a la Patria.

Me voy a expresar; no tengo que pedir permiso porque no tengo por qué invisibilizarme.

Para todo el que ha pasado por procesos de clasificación para hacer un equipo, sea nacional o del club privado, los criterios de evaluación tienen que ser claros y precisos. Es el proceso que con mayor transparencia, estructura y validación honesta debe formularse entre todos los que componen un organismo deportivo. 

Escojo la escritura, no un video, para exponer lo que con letras puedo explicar, ya que la escritura fue una herramienta en la práctica deportiva que me ayudó a sanar “injusticias”, entender procesos y estructurar mi carrera. Además, quiero que quede en récord. 

Poner la palabra injusticia entre comillas es un ejercicio para determinar que lo que es justo para ti puede ser injusto para otra persona. 

El deporte de competencia está lleno de injusticias. Vemos los deportes de apreciación que dependen de la evaluación de un árbitro para otorgar una victoria, pero también existen las disciplinas que son por marca, donde la injusticia no tiene espacio: es hacer la marca y punto. 

Pero ¿cuándo una clasificación se vuelve injusta? Cuando los criterios no son discutidos en un plenario con el que se verá afectado: el atleta. Y cuando el sistema del deporte pone condiciones de cumplimiento que ponen en desventaja al deportista por no tener los recursos monetarios, estructurales o de instalaciones. 

En el deporte de alta competición, como es el que surge del movimiento olímpico, existe un documento que es sagrado, la Carta Olímpica, que está inspirada, creada y publicada por y para los atletas. Son pautas pensadas en el “bienestar” de la “razón de ser” del olimpismo. Este modelo es copiado en toda organización deportiva donde quieren que brillen la democracia, la transparencia en los procesos y el balance justo para todas las partes. Es un documento al que la universalidad deportiva le da validez. 

¿Qué ocurre si existe, como dicen los abogados en los contratos, una fuerza mayor y no está en el protocolo o no se reglamenta el manejo de esa fuerza mayor para el cumplimiento de los criterios de clasificación? La lógica indica que, ante ese vacío, alguien sin intereses en el proceso —solo interesado en la transparencia— debe convocar a todas las partes, debatir puntos a favor y en contra, y llegar a una decisión democrática que todos acepten. Así se minimiza el impacto de las críticas, porque, a la larga, la opinión pública mal manejada hace más daño que una decisión a puerta cerrada.

Es por eso por lo que los atletas deben tener recursos de apelación que no sean creados y controlados por la misma entidad que los estructura. Si es un tribunal de apelación, debe ser elegido el juez o los jueces de una manera transparente para que todas las partes sean atendidas sin prejuicios. El delegado escogido para representar al atleta —como gremio— debe cuidar, proteger y establecer una relación donde el deportista se sienta con la confianza de contar con un apoyo en el proceso en todas sus etapas. 

En dos décadas dedicadas al desarrollo, a la especialización y a la cúspide del alto rendimiento, tuve que vivir con los sistemas de clasificación. Le diré mi conclusión y luego explicaré por qué llegué a ella. 

La única manera de clasificar en un deporte es ganar y romper el barómetro de los sistemas de clasificación, para que la duda —como el diablo, que siempre busca espacio para meterse— no tenga cabida, y se valide sin peros ni explicaciones vanas lo que por derecho te ganaste.

Vengo de un deporte de combate donde mi arma, el florete, depende de la apreciación de un árbitro cuando ambas luces prenden en la máquina, lo que ya es un factor de precisión, enfoque, técnica y táctica. Sí, como en el boxeo, dar y no ser dado. 

Sumado a esto, en el sistema deportivo, son escasos los árbitros con esa preparación. Un padre certificado era el que llevaba el arbitraje; cuando tenía que competir con su hija o su hijo, daba directrices desde la esquina. ¿Te suena familiar? 

Fueron interminables las luchas que tuve, por lo que a nivel nacional era efusiva, agresiva y peleona. No podía contar con mi familia, porque las reglas eran muy complejas de entender —lo mismo les ocurría a los periodistas no especializados en la esgrima.

A esto se suma que salí junto con otros compañeros de una escuela especializada que buscaba visibilidad ante la meta que teníamos de hacer una selección. Es el momento en el que la competencia estaba en su pico. Un club que entrenaba en Salinas y sus integrantes llegaban a “la metro” a quitar posiciones. Esto es una práctica común en el deporte. 

Disfruté de los rankings nacionales. Hasta entonces estábamos bien. ¿Qué pasaba cuando una de las personas con años en la selección caía ante los novatos? ¿Qué ocurría si una junta o un comité te visitaba para una evaluación con fines de ser receptora de un apoyo económico? 

Hubo momentos en los que se aplicaban criterios con un sistema de números a definir en viajes internacionales donde se otorgaban valores a las competencias por asistir, a los combates ganados en la ronda preliminar, a las rondas superadas y a las medallas obtenidas. Otras veces, las reuniones con los evaluadores se discutían con medias verdades. Años más tarde llegaron las confesiones de uno de los evaluadores junto con una petición de perdón, porque ese pinchazo se queda grabado en el corazón hasta que uno logra sanar. 

No solo los números cuentan. Estoy muy consciente de eso. 

Otros elementos de juicio —que son subjetivos— y se toman en consideración son la actitud, la estrategia para la competencia, el interés del atleta, la dedicación y el tiempo en los entrenamientos, la disponibilidad de cuánto eres capaz de sacrificar, salud física, espiritual y emocional. Una escala Likert podría funcionar para hacer un proceso objetivo. 

Los ejemplos que menciono los relato desde mi perspectiva. No los viví sola; tuve un entrenador que me adoptó en su familia en mi ciclo olímpico, en el que tomé decisiones arriesgadas por buscar una vez la clasificación olímpica. Tengo una psicóloga que, si le brindo el permiso para que cuente mi proceso mental, podrá exponer lo que describo como agotamiento, frustración, desilusión y coraje. No, porque no se ha cumplido con cada una de las exigencias; es que el proceso me consumió física, emocional y económicamente. 

Una vez no logré mi segundo intento olímpico en el 2008, le dije a mi entrenador: “No voy más. Mira mi cuerpo, mi mente no da para más y el sistema está corrompido”. El abrazo que me dio mi entrenador trató de sanar mi frustración, trató de secar mis lágrimas y puso en mí la medalla que no se da en el podio: la del intento. 

Me dieron el espacio para que repensara mi decisión de retirarme definitivamente de la competición, porque “me necesitaban para Mayagüez 2010”. Cuando en una reunión me consultaron sobre mis resultados y las de mis compañeras, y las necesidades que tenían que cubrirnos — sueldo, alojamiento en Europa con los viajes pagos a las competencias, equipo para entrenar, entre otras cosas — el gagueo y los peros andaban en competencia. Fue el momento en que elegí coger mi cartera roja, despedirme a mi manera   — peculiar, cruda, sin filtro, como era yo entonces — y retirarme tal como lo había planeado con mi psicóloga: en la victoria. 

Luego de este suceso, mi federación entró en conflictos interminables. Me buscaron para ser intermediaria en los procesos, pero no había espacio para escuchar. Trataron de que usara mi profesión y mis vínculos con los medios para difundir una sola versión de los hechos. Me negué, porque aquello, en el fondo, era poner mi carrera en riesgo.  

En otro intento no muy lejano, me acerqué a los directivos para que pudieran montar un sistema de clasificación con las nuevas modalidades de confección de selecciones a través de llegadas de talentos, reclutamientos y búsqueda de deportistas en los Estados Unidos. Por favor, no romanticemos el proceso. Las tres vías ocurren, limitando los espacios para los de aquí. El momento en que lo hice era campaña electoral, por lo que me vieron como posible candidata a un puesto, meta que había descartado por completo desde mi paso como mediadora en Mayagüez 2010. 

Escribo esto justo cuando el senador Eliezer Molina ha pedido al Senado que investigue los procesos, reglamentos y criterios que emplean el Comité Olímpico de Puerto Rico y las federaciones para seleccionar a quienes nos representan. El problema, por lo que yo viví, no es que no existan criterios —los hay—. El problema son los matices grises: esos casos particulares que no encajan limpiamente en el reglamento y que, sin un protocolo claro para entenderlos, quedan a discreción de quien esté sentado en la mesa ese día. 

Mi historia no busca señalar culpables ni abrir heridas que ya cerré con mi psicóloga y con el tiempo. Busca dejar un mapa. Si un atleta de las próximas generaciones lee esto y reconoce el pinchazo en el corazón antes de que se convierta en una herida de veinte años, ya valió la pena escribirlo. 

Al Comité Olímpico de Puerto Rico, a las federaciones y a esta investigación legislativa les dejo la misma invitación que les hice a varios miembros de la federación a la que pertenecí: siéntense con los atletas, no para los atletas. Un criterio que no contempla sus propias zonas grises no es incompleto por accidente: hay que sentarse a definir, entre todos, qué pasa cuando la regla no alcanza para explicar el caso real. Y un país que quiere ver a sus atletas en el podio tiene que empezar por dejarlos sentarse en esa mesa. 

Esa es la única medalla que de verdad nos falta ganar entre todos: la de la confianza.  

Bad Bunny y el súper tazón 2026

Sumando a la incomodidad social o aportando a una conversación desde la reflexión académica sobre un fenómeno de la industria, cultura y sociedad.

En lo que ha sido mi pasatiempo favorito desde que inició la residencia de Benito Antonio Martínez Ocasio, alias Bad Bunny, y su continuidad con el anuncio de ser el artista del medio tiempo de uno de los eventos más vistos en el hemisferio ya sea por verdaderos conocedores del fútbol americano, por la producción de las tradicionales campañas de publicidad (que es mi interés) o por el hecho de ser parte de un día perfecto para el capitalismo y la socialización con amistades decido aportar lo siguiente y usted elegie como usarlo:

1. El artista se presentará en uno de los momentos más importantes para los latinos y con líricas en español – dato que confirmaremos el 8 de febrero de 2026 – donde es visible una política estadounidense [anti]inmigrante. Sí, siempre ha existido pero en esta era radica en la persecución y hasta en el $%dio.

2. El lugar: Levi’s Stadium en Santa Clara, California. Santa Clara no es una ciudad declarada ciudad santuario como lo es Los Ángeles.

3. El artista sí habla inglés, pero sus éxitos son en español. Esto es sal en la herida para los que quieren que el primer idioma de los migrantes sea el inglés y no el de su país de origen.

4. La presentación del artista no es una residencia o parte de su gira, es un espectáculo presentado por la NLF, Apple Music y Roc Nation. Por lo que en la industria todo se hace planificado y con estrategia. ¿Cuál es esa estrategia? ¿Confrontar las posturas políticas? ¿Tirar más gasolina a la llama encendida desde noviembre de 2024? Es tema de muchos estudios por la academia y las ciencias desde ya y lo será pasado noviembre de 2028.

5. El sábado fui vocal con una de las políticas establecidas sobre los aranceles por los medicamentos que no son fabricados en territorio estadounidense y cómo esta afecta a la salud, o sea, la vida de los que usan medicamentos para condiciones crónicas que son exportados. Por lo que, la posibilidad de que exista un mensaje – ya pronunciado desde varias plataformas, por ejemplo, el video de NuevaYol el 4 de julio – que apele a la denuncia de estos temas está latente. También está latente saber si el artista tiene cláusulas en su contrato que le impidan pronunciarse. Es un tema que debe poner en su listado a confirmar el 8 de febrero de 2026 después de que finalice el espectáculo.

6. Sigo enfática. Soy creyente de Dios, lo que no me gusta es cómo se usa el púlpito, el micrófono y el doble discurso para adelantar causas políticas en contra de lo que – si lo estudias y lo practicas con acciones humanas – fue la herencia de Jesús hace 2025 años.

Ya sé que estoy en candela con muchas personas cuya aura y no verbalización hablan más que sus palabras y amor al prójimo y las repercusiones que esto ya me está trayendo, sigo en conciencia de la exposición de motivos.

Esto significa que todos debemos estar pasando revista a nuestras conductas para poder estar enjuiciando un proceso que un artista urbano con sus líricas provoca que ministerios de alabanzas usen sus pistas o de otros artistas urbanos para crear nuevos cánticos de alabanzas. Entre a los reels de Instagram y TikTok y lo verá.

Recordemos que todo artista o persona tiene el derecho de convertirse y usar su talento para ofrendar a lo que él entienda que es adoración a Dios. Es una decisión individual.

Por lo que un día lo que criticamos de un artista secular pasa a ser un añadido a los nuevos temas de la música sacra. Este inciso lo escribo con conciencia, ya que me gusta poner todo en duda a excepción de la grandeza —porque la he vivido—, de Dios con misma.

Sí, estoy desde el amor incondicional aplicando la misma vara con la que me miden para que lleguemos a un entendimiento de que juzgar, excluir y no amar desde el verdadero amor es una conducta desde diferentes ángulos.

6. Muchos en el deportes van a brincar con el enlace que acompaña en este escrito. La fundación Rimas está apoyando a los atletas de Puerto Rico sin necesitar de una marca o entidad deportiva de poder.

Sin embargo, uno de los entes con poder deportivo en el mundo —porque no es el único— hoy da exposición —o puede ser que esté subiéndose en la ola— en una nota al legado que va a dejar o ya ha dejado el artista urbano con su relación con el deporte. O sea, en cualquier momento pueden usar el vocablo olímpico para referirse a Bad Bunny. Bueno, por el momento ya llegó – repito a uno de los espacios con más poder mediático deportivamente hablando – a la plataforma multimillonaria de Olympics. Así que Bad Bunny, está sobrepasando las quimeras donde ha sido puesto.

https://www.olympics.com/…/super-bowl-2026-bad-bunny…

La intención con este escrito es que respiremos, pensemos desde la neutralidad e imparcialidad que lo que está haciendo el puertorriqueño y su equipo de trabaja – hoy blancos de posibles chequeos de documentos y profile para trabajar en el espectáculo por una entidad federal – está trascendiendo, marcando y dejando una huella como lo hace todas las contrapartes en este tema.

El anuncio del Half Time de la NFL va más allá de la lírica. Es un tema profundo de política y cultura lo que está pasando. Esto, también, es pensad.

blue athletic field

Los Ángeles 2028: Más preguntas que respuestas

A tres años de la Ceremonia Inaugural de los Juegos Olímpicos bajo la presidencia de Donald Trump

Las redes sociales de los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028 anunciaron el lunes con júbilo un nuevo conteo hacia la justa cuatrienal del Comité Olímpico Internacional, que regresarán por tercera ocasión a California con previa experiencia en 1932 y 1984. 

Son tres años, los que faltan para que el pebetero ilumine con la llama olímpica – símbolo de unidad, paz y la amistad entre todas las naciones participantes – a la “ciudad santuario” que es símbolo de oportunidades y refugio para los inmigrantes. 

En 36 meses, atletas de más de 200 comités olímpicos nacionales estarán participando de una programación deportiva, que incluye alrededor de 55 deportes con 800 eventos. El comité organizador ha estimado alrededor de 3,000 horas de experiencias para el televidente o seguidores de su plataforma digital, que a usted y a mí, nos sacarán a pasear el amor patrio por nuestra nación de nacimiento o de elección deportiva.

Después que se consuman los 1093 días del conteo regresivo al publicar esta entrada, ¿podremos tener las contestaciones a las preguntas, que son un suspenso por las nuevas directrices ejecutivas y movimientos de la política internacional que ha dado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump?

Dejar en secreto o “hacerse de oídos sordos” a los cuestionamientos que producen las nuevas leyes de migración podría provocar un choque en la filosofía en lo que es la “ekecheiria”. Es la palabra de la antigua Grecia para definir un periodo de “tregua sagrada” que impone el deseo de un cese de hostilidades antes, durante y después de los Juegos Olímpicos. 

Sumemos los conflictos bélicos donde la milicia estadounidense tiene presencia, por ejemplo, Ucrania y Gaza. Además, la imposición de los aranceles que entrarán en vigor el 1ro de agosto de este año contra México y la Unión Europea.

¿Los atletas y los espectadores se afectarán con las nuevas políticas de migración en USA?

La historia cuenta que, en la edición de 1932, los Estados Unidos estaba viviendo la Gran Depresión con su derrumbe de su sector financiero, que afectó al mundo. Hubo desempleos masivos, crisis bancaria, familias desalojadas de sus hogares, pobreza y más. En la competición, hubo baja participación de países y de atletas. 

No obstante, los Juegos tuvieron su éxito con la implementación del podio olímpico para la ceremonia de premiación, la villa olímpica, cuarenta récords olímpicos y dieciséis del mundo. La clase artística de Hollywood obtuvo simbólicamente su medalla de oro por haber aportado al convencimiento de las empresas, patrocinadores y auspiciadores para invertir en los Juegos. 

Luego de 52 años, Los Ángeles recibe los Juegos por ser la única ciudad candidata.

Varios temas fueron titulares para los medios de comunicación. El primero de ellos, el boicot de varios países entre ellos la desaparecida Unión Soviética, Alemania y Cuba como respuesta a la participación estadounidense en el boicot en Moscú 1980, en protesta por la invasión soviética de Afganistán. La seguridad de los atletas estuvo entredicha, ya que se alegaba que los atletas soviéticos no estarían seguros en Estado Unidos por el ambiente político y anticomunista. 

Otras noticias fueron la baja participación de estrellas deportivas que se habían preparado y por causa de un boicot no podían completar su sueño olímpico, y el despliegue de triunfos norteamericanos, que fueron vistos como un síntoma de supremacía mundial y el exacerbado nacionalismo de los estadounidenses. 

A pesar del boicot, los Juegos de Los Ángeles pasaron a la historia con la inclusión de la extenuante carrera del maratón. Sobresalieron grandes figuras deportivas como Car Lewis. 

Con un poco de historia de las ediciones pasadas de Los Ángeles y nuevas circunstancias geopolíticas, la reflexión existe. ¿Habrá un nuevo boicot en el 2028? ¿Se les protegerán los derechos a los atletas en una competición fuera de las políticas de Trump? ¿Los Ángeles será terreno neutral permitiendo a los atletas competir bajo los símbolos de cada país? ¿Existirá otro equipo de Refugiados del COI como ha pasado desde Río 2016? ¿Estará garantizada la seguridad de los visitantes sin redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduana de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés? ¿Habrá un pacto olímpico por el bien de las naciones? 

Serán tres años interesantes para las relaciones del comité organizador, el COI y los Estados Unidos. El COI tiene un gran peso, ya que la percepción del mundo es que ellos son el máximo ejemplo para seguir en la defensa e implementación de los valores deportivos en el mundo. 

Antes, tenemos que mirar el Mundial de Fútbol o Copa del Mundo 2026 como prueba de fuego a todo lo que aquí expongo, que se celebrará en tres sedes México, Estados Unidos y Canadá del 11 al 19 de julio del próximo año. 

«Ay, ¿pa’ qué me invitan?»

Ay ya yoh ayayayaya yoh

Ay, ¿pa’ qué me invitan?

Ay ya yoh ayayayaya yoh

Si saben cómo yo me pongo

Ay ya yoh ayayayaya yoh

Ay, ¿pa’ qué me invitan?

Ay ya yoh ayayayaya yoh

Si saben cómo me pongo…

Pero si saben cómo me pongo cuando yo tomo,

¿pa’ qué me invitan?, ¿pa’ qué me invitan?, ¿pa’ qué?

Si ustedes saben cómo me pongo cuando yo tomo,

¿pa’ qué me invitan?, ¿pa’ qué me invitan?

¿Recuerdan? Es parte de la canción de Jencarlos y Charly Black.

¿Te cuento?

Pues sigo, porque quieres seguir leyendo.

Ya casi se cumplen 72 horas de uno de tantos sucesos en un programa de análisis en el país que juega bien dura la pelota.

No quise reaccionar al momento. Me autoimpuse el regulador de emociones para dar lo que nadie me ha pedido: mis dos centavos. Y los doy porque entiendo que tengo un chin de experiencia en la materia, ya que todavía sigo aprendiendo con sucesos como estos.

Vi el careo. Uno más de los que se han llevado a cabo en hora prime time. Soy consumidora de este producto, porque marca pauta y lo ven miles largos de televidentes, votantes y compañías con control del consumo del país.

Un foro que es buenísimo para llamar la atención, como lo hizo el invitado. Fue estratégico y puntual. Una vez más, no refina ni siquiera en un espacio que trabaja por mantener su credibilidad ante los sucesos del país. Por tanto:

“¿Pa’ qué me invitan, pa’ qué me invitan, pa’ qué…?

Si ustedes saben cómo me pongo…”

Inclusive, había una red flag 🚩 que salió recientemente de un panelista en un vlog o “podcast” que comparten juntos, haciendo un llamado —en una de sus reflexiones a las que ya nos tiene acostumbrados— a la cordura, y a no usar como gatillo todos los pensamientos que vienen a la mente.

Pero… es lo que apasiona a este país. Es su estilo. Todo el país lo conoce. ¿Acaso no hacen el ejercicio de consumirlo 10 minutos?

Mi gente, en el oficio de los medios se debe tocar base con la mayoría del contenido.

Si es invitado, la casa corre con el riesgo de que todo, TODO, puede suceder en la “charla afectiva”. Por tanto, era vital aplicar mesura, cordura, elegancia… como la han tenido en peores careos. Uno de ellos, y más reciente, fue sobre la aprobación del proyecto de libertad religiosa. Ese careo sí estuvo fuerte, fuerte… fuertísimo. Nadie botó a nadie.

Es bueno defenderse con el poder mediático. Pero… no se diferencia mucho de lo que nuestros políticos hacen en las redes.

Alguien tiene que ceder, y ese debe ser el sabio. ¿Quién es el sabio?

Fue un mal día para el programa, no para el invitado. El invitado bateó la recta por el centro del plato y después dejó caer el bate.

Si buscan expertos en la materia, existimos muchos que, por likes, shares o views, no somos invitados, porque es más la sabiduría que las estadísticas en redes sociales. Este caso es un buen ejemplo de estudio en tiempos modernos de medios-influencers-expertos-deportes.

Puedo incluir más palabras de investigación: ética–deporte–sociología–psicología.

El diario del deporte: los que estamos en el terreno, en el verdadero calentón —que va desde la construcción de la idea, la creación del proyecto, la reglamentación, la búsqueda de presupuesto, la educación sobre el proyecto, hasta convertirlo en realidad— SABEMOS que existe el riesgo de la violencia.

¿Qué se hace para minimizarlo? Un plan de mitigación proactivo, no reactivo. Un plan de manejo de crisis mediático, entre otros.

Va a haber un momento, como se dice en astrología, en que cuando los planetas están retrógrados, el bolazo va a venir… para el aprendizaje.

Así que, todos aprendemos de esta situación. Todos somos vulnerables a sufrir un episodio como este en los medios.

Existen otros tipos de violencia en el deporte, que no es a la que hago referencia aquí, pero que sí generan noticia y sin corroboración de información. Por ejemplo, achacar declaraciones a fuentes equivocadas por un chisme mal contado.

Este último ejemplo lo dejo ahí. Será para contar en una próxima #Estocada.

Recuerda: no a la violencia en la cancha ni en los medios.

¿Difícil? ¿Verdad? Ahí le vamos… con dos centavos.

[COPUR] Este fin de semana la segunda edición del Puerto Rico Open de Taekwondo

Un evento que reúne 27 países

Miércoles, 30 de marzo de 2022 (San Juan, Puerto Rico) – La Federación de Taekwondo de Puerto Rico (FTPR) celebrará desde este viernes hasta el domingo la segunda edición del Puerto Rico Open G 2 en el coliseo Mario “Quijote” Morales en Guaynabo.

El presidente del organismo federativo, Elvin Landrau, está de pláceme por reactivar su disciplina con eventos internacionales, luego de ser paralizada la acción por los pasados dos años a consecuencia del COVID19. Además, ser una competencia que evaluarán las nuevas reglas competitivas para el nuevo ciclo olímpico.  

“El Puerto Rico Open se encuentra en su segunda edición, siendo la primera en el 2019. Este año, el municipio de Guaynabo ha adoptado este evento. Ha sido un esfuerzo grande con la Unión Panamericana y la Federación Mundial de Taekwondo. Nuestros atletas sumarán puntos para su escalafón mundial”, dijo el líder del deporte de combate.

“Como dato interesante, este evento fue seleccionado para probar las nuevas reglas competitivas que se implementarán en el nuevo ciclo olímpico. Por tal razón, contaremos con la presencia del presidente de la Unión Panamericana de Taekwondo, Juan Manuel López, el director de arbitraje del área panamericana, el puertorriqueño Axel Sánchez y la directora de arbitraje a nivel mundial, Amely Moras”, destacó Landrau.

Regresa, Crystal Weekes (COPUR)

El junte de taekwondoista ronda entre los 600 participantes de 27 países. Se destacan las figuras mundialistas Madelynn Gorman Shore y C.J. Nicholas (USA); los olímpicos Icaro Martis y Milena Titonelli de Brasil y Katherine Rodríguez y Moisés Hernández de la República Dominicana. Por Puerto Rico estarán la olímpica Crystal Weeks, el medallista panamericano Luis Colón II y la medallista panamericana juvenil, Gianna Vega todos especialistas en combate y, los medallistas panamericanos en poomsae Arelis Medina y Luis Gabriel Colón.  

Luis Gabriel Colón estará activo en poomsae. (COPUR)

“Este es un evento épico que reúne a los mejores exponentes del área de América, por lo que le exhortamos a que se den cita este fin de semana para apoyar a los nuestros”, invitó el presidente federativo.  

Para los que desean asistir pueden comprar los boletos por la plataforma de prtickets.com.   (#)

Ekecheiría en tiempos de guerra

El deporte en la conquista de la paz mundial. Un relato de los conflictos bélicos y boicots que trastocaron un escenario construido en los cimientos de la paz.

El deporte olímpico nuevamente es noticia. Los Juegos Paralímpicos de Invierno Pekín 2022 ya fueron inaugurados el pasado viernes en China. Su espectáculo fue trastocado por vivirse dentro del contexto de la invasión de la Federación de Rusia a Ucrania. Horas antes del evento más esperando para los fanáticos de los paradeportes recibieron la noticia, por parte del Comité Paralímpico Internacional, que los paratletas de Rusia y Belarús eran excluidos de la competencia por las hostilidades que presentan ambos países contra Ucrania. Una noticia triste en un evento donde la inclusión competitiva es la norma, pero pudo más el reclamo de boicot de otros países de no competir. Una decisión que en el pasado se ha llegado a resolver con el permiso de competencia bajo la bandera de los cinco aros olímpicos en países con circunstancias similares.

Es entendible que las voces que claman por una Ekecheiría buscan hacer fuerzas para que surja el propósito de la tradición de la Antigua Grecia: una tregua sagrada.  En este tiempo – siete días antes, durante y siete días después de los Juegos – se decreta el cese de dramáticos combates bélicos para que competidores y espectadores puedan disfrutar del evento con reconfortantes gestos de paz en los que consisten los Juegos. La tregua era una institución libre y sagrada respetada por todos los griegos de ese entonces. También un periodo de negociaciones de paz en países en conflicto bélico. Un reclamo parecido al que hace el presidente de Ucrania, Volodymys Zelensky, a su invasor ruso, Vladimir Putin, para evitar una Tercera Guerra Mundial.

Imágenes de la Primera Guerra Mundial (Tomada de Internet)

En la era moderna del Olimpismo, la Ekecheiría ha sufrido grandes golpes. El primero de ellos fue la cancelación de los VI Juegos Olímpicos de Berlín en 1916 por la Primera Guerra Mundial. En este capítulo de la historia de la guerra y el deporte se da a conocer la muerte de varios atletas que cayeron en combate como el francés Jean Bouin, medallista olímpico en carreras de media distancia y periodista de profesión.

From right to left: the Fuhrer Adolf HITLER, King BORIS III of Bulgaria, Marshal August VON MACKENSEN and Doctor FRICK in the VIP stands at Berlin’s stadium for the 11th Olympic Games, in 1936. Depuis la droite, le Führer Adolf HITLER, le roi BORIS III de Bulgarie, le maréchal August VON MACKENSEN et le docteur FRICK dans la tribune d’honneur du stade de Berlin lors des 11èmes Jeux olympiques de 1936.

Una segunda cancelación de los Juegos en el programa olímpico fue inminente. Después de celebraros los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 bajo la dictadura del alemán Adolfo Hitler y la antipatía de Estados Unidos, el tono político y el poder militar de los nazis no producían buenos augurios. Japón era el país para recibir la fiesta deportiva cuatrianual en sus versiones de verano e invierno con las ciudades de Tokio y Saporo. Pero el inicio de la guerra chino-japonesa mató la ilusión de los preparativos, traspasando el patrocinio a Helsinki. No obstante, el sueño se volvió a espumar para todos los países participantes de los Juegos el 1ro de septiembre de 1939 con la invasión de Alemania a Polonia dando origen e la Segunda Guerra Mundial. Más de 50 millones de muertos y más de 30 millones de personas inválidas. Un acontecimiento bélico violento, devastador y dejando el padecimiento de sufrimiento para la humanidad. Aunque no hubo competición en las ediciones XII y XIII de los Juegos, el Comité Olímpico Internacional comenzó su Centro de Estudios Olímpicos con base de educación y desarrollo de líderes, documentación histórica y proyectos visionarios para y por los atletas. Una forma de darle continuidad al espíritu olímpico, que resurgió con dinamismo en la reactivación de la competencia en los Juegos Olímpicos de Londres 1948. Los Juegos en los que Puerto Rico hizo su entrada a la competición más importante del hemisferio.

Estos datos son parte de la historia de los Juegos Olímpicos en todas sus versiones como otros que abarcan grandes boicots. Uno estos fue en Montreal 1976 donde 21 países africanos se retiraron de los Juegos por la presencia de Nueva Zelanda, quienes tuvieron intercambios deportivos con el régimen del apartheid en Sudáfrica. Moscú 1980 está en el radar histórico por celebrarse en el contexto de la Guerra Fría donde Estados Unidos encabezó el boicot que apoyaron alrededor de 40 naciones y otros países compitieron bajo la bandera olímpica. Los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 recibieron un contragolpe con el boicot de la URSS por estos sentirse inseguros en tierra norteamericana, consiguió el apoyo de países como Alemania, Polonia, Cuba, Corea del Norte, entre otros.

Gráfica ilustrativa tomada de Internet.

La tensión que se vive con la invasión de Rusia a Ucrania y todas sus manifestaciones bélicas están ganándole la carrera a la Ekecheiría. Los Juegos Paralímpicos Pekín 2022 están en acción. La tregua sagrada no paró el conflicto. Ésta se está viviendo desde los corazones de los millones ucranianos que salvan sus vidas, dejando parte de la familia en función de defensa por su país y millones de personas, incluyendo un porcentaje de rusos, que adoptan como suyo este sufrimiento clamando la intervención divina para que no ocurra una Tercera Guerra Mundial. Y, los deportistas y paradeportistas también son civiles que claman por una paz absoluta. Es un dolor mundial que no excluye. Es una agonía inclusiva que toca en todas las actitudes al mundo. ¡Tregua sagrada, no más guerra!

El efecto dominó.

No permitamos que el deporte muera por COVID-19

La última ficha de la secuencia del dominó es la que sostiene todo el peso. Esa ficha es el deporte.

Han sido múltiples los proyectos en los que he estado sumergida desde que apareció el COVID-19. Largas horas de lectura, entrevistas, reflexión y diagramación para comprender junto a los equipos multidisciplinarios el efecto del SARS-CoV-2.

Cada miembro escucha sus respectivos lineamientos para que todos los días se desarrollen planes que cogen los espacios del abecedario (desde la A hasta la Z), protocolos originales y con enmiendas, estrategias, entre otros. Es vivir al borde de lo extremo en la toma de decisiones. Es moverse en lo que se convierte en una constante arena movediza. Otras veces es escuchar el sonido de la máquina que no registra actividad en el cuerpo y se procede a revivirlo; inducirlo en un coma para ver como mejora con el tiempo; en otros casos, ver su muerte.

Hoy tengo presente el enero del 2020 donde todo el equipo de trabajo de la Copa Panamericana de Tenis de Mesa, celebrada en Guaynabo, estábamos repasando los detalles del evento para cumplir con los requisitos de la ITTF y la ITTF Latinoamericana. Puerto Rico estaba pasando por la emergencia de los terremotos. El COVID-19 no tenía la atención meritoria, porque la mente decía: “Eso está lejos. No va a llegar a Puerto Rico”.

La alerta crecía. Comenzaron a hacerse virales los videos desde Wuhan, China donde las personas se morían llegando a los hospitales sin saber la cura de la enfermedad que estaban sufriendo. El calendario cambió a febrero. La mentalidad se transformaba al leer y escuchar a los científicos y autoridades internacionales expresarse en los medios de comunicación de cómo un virus iba ganando terreno sin tener conocimiento de su evolución a las afueras de China, sin tener la cura.

Puerto Rico sigiloso. Ya estaba en alerta. El 15 de marzo fue el momento de aceptar que el virus ya estaba entre nosotros. Vinieron los encierros en las casas. Parecía los tiempos de Herodes cuando éste “sintiéndose engañado por los magos” mandó a matar a todos los niños menores de dos años porque había nacido el Mesías que «amenazaba con quitarle su trono». La situación empeoró cuando miles perdimos parte fundamental de nuestros ingresos. En ese momento era confiar en el proceso que dictaba la ciencia y las entidades gubernamentales para restablecernos con la nueva forma de vivir.

Días largos. Meses de angustia. Meses de muertes. Meses de romperse todos los sueños o aceptar el aplazamiento de ellos con el miedo de que también podrían caducar si no se encontraba una vacuna, una cura y/o una manera de frenar el coronavirus.

En el deporte todo ha sido drástico. Mientras la economía tenía privilegios de operación, el deporte estaba en claudicación. Sí había recomendaciones de reabrir la actividad económica, porque sin dinero no se puede vivir. ¡Sí, es una parte fundamental! También era fundamental tener salud y proteger todos los sectores para poder regresar a la normalidad lo antes posible.

Pero, HOY no es así. Estamos peor que en el 2020 con un virus más agresivo y letal. Tenemos vacuna, tenemos la manera de frenar el coronavirus, y a la misma vez una inconsciencia social igual o más agresiva que las nuevas variantes del virus.

Zacha I. Acosta González, fundadora de La Estocada

Si yo no tengo salud, no puedo trabajar en lo que me especialicé. Si me cuido, pero me contagio en una visita médica o ir al supermercado ¿puedo experimentar lo que otros ya han superado o lo que otros ya no están para contarlo?

Las profesionales que vivimos del deporte no se tomaron en consideración en el 2020. El deporte no está protegido en la constitución, aunque sea una porción que genere empleos y mueva la economía. No voy a recitar los beneficios que tiene para el individuo, porque puedo caer en «la payola» o en la «cantaleta» que tanto emplea una mamá cuando quiere demostrarnos el valor de sus instrucciones para ser entes de bien.

Hoy se vive un retroceso por falta de conciencia social. No existe el respeto al COVID-19.

Zacha I. Acosta González, fundadora de La Estocada

Se abrió el país para que otros vinieran a adueñarse de él gozando de lo que nos abstuvimos por cuidar nuestra salud. La frustración de estos dramas turísticos pudo impulsar la efervescencia del puertorriqueño para unirse a «la botella, el baile y la baraja» en escenarios turísticos, centros comerciales y reuniones familiares. Tenemos lo que queríamos en el 2020: vacuna, conocimiento científico del virus y las guías para poderlo frenar. Pero ¡no! Existen lo que les gusta retrasar el progreso humano. Están los que les gusta el estancamiento de la evolución. Al parecer es más saludable hacer pagar a justos por pecadores.

HOY el deporte vuelve a estar en el ventilador artificial. Por conciencia legítima, varios líderes han tomado la decisión de paralizar lo que estaba programado, tomando en consideración los índices de mejoría que existían días antes de la Semana Santa. Otros buscan reforzar sus planes y protocolos con mayores restricciones para continuar con la limitada actividad deportiva.

Gracias a Dios que existe la visión deportiva en un secretario designado de Recreación y Deporte y de un secretario designado del Departamento de Salud, la soga no ha partido por lo más finito: el deporte.

El deporte no puede vivir sin participantes. El deporte da vida a un sector de profesionales como lo son los atletas, los entrenadores, las ligas en todos sus niveles, personal que mueven la administración y da un alivio a las emociones. Si usted no lo sabía, entérese ahora: los seres humanos somos emocionales. Con las emociones avanzamos, con las emociones nos estancamos. Es saber balancearlas. Desde mi experiencia, siendo apasionada, conlleva vivir con la resistencia del que vive en su falsa realidad.

Este escrito está siendo redactado bajo un mar de emociones: coraje, frustración, ira, tristeza. Por el otro lado, está la esperanza, la fe, la caridad, el deseo de seguir pa’ lante retando a la resistencia, para lograr algo diferente a lo vivido desde que existe la pandemia. Yo escojo seguir siendo pasional. Llorar cuando “me hago la telenovela turca” donde el deporte sigue cargando el peso de las consecuencias de los otros sectores de un país y sin salir del hoyo. Río y disfruto cuando expresándome me libero y al final del túnel veo la luz. Jamás me daré por vencida en hacer la diferencia en algo que tanto creo. A este algo me he dedicado cada uno de mis días a desaprender y aprender del deporte.

La conciencia por el deporte se debe despertar con una corriente más poderosa a la de 240 voltios. El deporte tiene que hacerle frente a la pandemia y gozar de los privilegios que tienen otros espacios en la sociedad. Debe estar en los planes de estímulos económicos como gozan muchos. Esto no se trata de que el más listo se beneficie, sino que en esa vía gocen todos con una experiencia pandémica del 2020 acumulada.

Se lucha entregándolo todo para lograr el sueño ideal. Si no se lucha, quedará la frustración del «tal vez», de si «hubiera hecho tal cosa o esta cosa». Si se entrega todo, la satisfacción de haberlo intentado será el mayor consuelo.

Por tanto, la esperanza de que el deporte NO CAIGA en un cierre total sigue siendo más flamante que el mismo fuego olímpico de los aplazados Juegos de Tokio 2020 que se celebrarán este verano del 2021.

Zacha I. Acosta González, fundadora de La Estocada

HOY es día de sacar a pasear las emociones, hacerlas visibles y contarlas al mundo.

Llámame emocional, yo te llamaré pasivo. El futuro es incierto y existen los pies que quieren hacernos caer. El tiempo de la toma de decisiones es ahora. ¿Dejamos vivir o morir el deporte?

¡Touché!

El deporte sin COVID19.

[2021-2024] Un cuatrienio con deporte y COVID19

El 2020 sin duda ha sido el año de la transformación. Soltar y crear ante lo inesperado. El 2021 se perfila de la misma manera.

Jamás pensamos vivir bajo la persecución de un virus alarmante como el COVID19, que ha cogido fuerzas aumentando los casos de contagio y muertes. Ha ello se le suma en Puerto Rico y varias partes del mundo, las consecuencias de eventos telúricos y atmosféricos, que siguen desprendiendo a las naciones de sus fortalezas y dejando al descubierto sus vulnerabilidades.

Sistemas de salud colapsados. La economía está moribunda. La salud mental enfrenta un caos. La llamada seguridad nacional se tambalea. La educación entra en debates trascendentales para su modernización con las Tecnologías de la Información. El turismo es mínimo. ¿El deporte, la actividad física y la recreación? Están casi inexistentes.

Con este panorama [des]alentador prevalece una esperanza que todo pueda balancearse para continuar con cada uno de los proyectos que tiene un ser humano.

La Estocada

Estado actual

En nuestro caso, el deporte ha sido vilmente golpeado. La búsqueda de promoción, espacios de entrenamientos y calendarización de competencias es la orden del día en las organizaciones deportivas. Una que otra corre con mayor suerte, por contar con virtuosas manos que ayudan a sacar proyectos piloto para hacer historia. Precedentes que pueden ser emulados por quienes también cuenten con ese apoyo divino.

A esto le añadimos una pizca de procesos eleccionarios que producen una cantidad de manifestaciones psicológicas [coraje, cansancio, ansiedad, depresión, alegría, contentura] y preguntas. ¿Qué pasará con el deporte en los próximos cuatro años? ¿Se volverá a la normalidad? ¿Podrán levantarse los programas de formación y desarrollo? ¿La educación universitaria y el deporte podrán prevalecer? ¿Se le dará continuidad al deporte de alto rendimiento? ¿La Ligas profesionales contarán con el respaldo para producir empleos a los atletas? ¿Estará lista la sociedad para regresar a una etapa recreacional guardando distanciamiento y protegiéndose del COVID19? ¿Tendremos libre acceso a la vacuna contra el coronavirus?

¿Hacia dónde vamos?

Entre los líderes suena la frase “no se pueden coger las cosas con apasionamiento”. Unas palabras que para mí no tienen sentido, si en el deporte todo es pasión. Gritamos cuando perdemos. Gritamos cuando ganamos. Lloramos cuando se lesiona nuestro atleta favorito. Nos deprimimos cuando nos cierran los gimnasios. Formamos una algarabía cibernética cuando vemos acción deportiva y más cuando se derrota a un equipo “poderoso”. En fin, en el deporte el apasionamiento es fundamental para su existencia.

Si el apasionamiento es bien dirigido y repartido en voces congruentes y solidarias se podrán lograr muchos proyectos en beneficio de toda una población.  Es esencial que enfrentemos el panorama incierto que vivimos con alianzas fructíferas.

¡El silencio y el sometimiento ha estrangulado el deporte!

La Estocada

El choque de pensamientos, los ideales políticos y científicos, y el estado anímico deben estar trabajando afín para que un verdadero proyecto deportivo de país renazca en el próximo cuatrienio a iniciar el 2 de enero de 2021.

Perdura un deseo apasionado de ver a todo vapor el deporte en el país con todas las medidas que implica vivir con el COVID19. Se desea tener  los centros de desarrollo deportivo y sus programas con acceso libre a la sociedad, la educación física en las escuelas, los programas para las personas de edad avanza, los días de recreación multitudinarios, la atención a la población especial y/o discapacitada y los eventos de mayor envergadura en el país [Festival Deportivo de la Liga Atlética Interuniversitaria, Campeonato de Béisbol Doble A, Campeonato de Béisbol Profesional, Campeonatos de las Ligas de Voleibol, Campeonato de Baloncesto Superior Nacional Femenino, los torneos de fútbol, baloncesto y softbol, las carteleras de boxeo, los intercambios deportivos, festivales de deportes olímpicos, entre otros].

No incluye al Baloncesto Superior Nacional Masculino, porque ya está corriendo bajo una programación que perfila ser bien estudiada y producida con un montaje económico con bonificación gubernamental y empresa privada. ¡Enhorabuena! Pero, debe también ser considerado en la programación nueva del cuatrienio.

Desde el 2017, sin duda, se ha visto trastocado el deporte en todos los aspectos.

Se analiza en los pasillos que cada vez que llega un gobierno que adolece de carencia apasionada por la soberanía deportiva vienen los golpes bajos para producirle el nocaut al deporte.

La Estocada

¡Puede ser! Le daré el derecho a la duda, porque conozco varios líderes con visiones patrióticas que han trabajado por el deporte sin tomar en consideración sus ideales políticos. Han tenido en sus manos el gesto de crear una planificación deportiva y recreativa para todos.

Es cierto, que se agudiza el proyecto con una Junta de Control Fiscal. Aun así, pudieron ver el valor del deporte aportando inyección económica al alto rendimiento. La tardanza en la entrega de la aportación, creo, fue por falta de voluntad.

A 48 días de que inicie el cuatrienio 2021-2024, el mayor progreso que podemos tener será la designación de un equipo gubernamental que trabaje con todos los actores (stakeholders) deportivos. El líder o la líder debe tener un resumen fidedigno de lo que ha ocurrido y estado de situación de donde podrá trazar los diferentes planes con cada organización deportiva. No está demás recordarle, que deberá sacar algunos cafés para las charlas donde solo será escuchar las frustraciones y otro día hablar de las soluciones.

La rueda estaba inventada y funcionó. Es poder retomarla con un nuevo aire y echarla a correr para rescatar lo que nos brinda un sano apasionamiento: el deporte.

Aplazamiento histórico en el Olimpismo

Sin salud, no podemos gozar de nada

El Comité Olímpico Internacional (COI) cumplió con anunciar lo que todos sus protagonistas esperaban: la posposición de los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos Tokio 2020. Solo faltaban 121 días para vivir la emoción deportiva veraniega en la primera cita olímpica de dos semanas, 24 de julio al 9 de agosto, en tierra japonesa.

Shinzo Abe. (Foto capturada)

La propuesta del COI al ministro japonés Shinzo Abe fue aceptada. Se resume en la posposición de la justa deportiva más grande del mundo por un año a raíz de las secuelas del COVID-19, virus nuevo de la familia del coronavirus, que tiene en pánico el globo terráqueo. Obligando la reprogramación no más tardar al verano del próximo año.

Es así, la primera vez que se aplazan unos Juegos Olímpicos a consecuencia de una pandemia, ganándole la carrera al Zika, virus de transmisión por los mosquitos, que dejó a Brasil presentar su calendario deportivo en Rio de Janeiro 2016.

Desde 1896, los Juegos Olímpicos Modernos se han visto interrumpidos en tres ocasiones por conflictos bélicos: Berlín 1916, Helsinki 1940 y Londres 1944 por causa de la Primera y Segunda Guerra Mundial, respetivamente.

La voz del atleta

La toma de decisiones en los sectores que es trastocado por el coronavirus, descubierto en diciembre de 2019 en Wuhan, Hubei, China, es difícil. La inercia ocasiona consecuencias que se pagan con muerte. ¡Así de cruel ha sido! Si no, miremos varios países con mayor tasa de mortandad, por ejemplo, Corea del Sur, Italia, España y en camino, Estados Unidos.

En el occidente estamos viviendo los estragos de todo el proceso que se sigue sigilosamente hace cuatro meses. Pero… la reacción ha sido tardía, por lo que no queda de otra que actuar responsablemente decidiendo egoístamente por mí y por usted quedarme en casa para no ser infectado y no propagar el virus.

Los deportistas no fueron excluidos del listado de las víctimas del brote de enfermedad respiratoria. Fueron proactivos en llevar su voz por diferentes canales, comisiones de atletas de los 206 comité olímpicos nacionales (CON’s), la representación ante del COI, sus federaciones y como voceros en sus redes sociales, para mostrar su preocupación al máximo rector del Olimpismo. Han sido pocos los casos que han promovido la resistencia a una POSPOSICIÓN de los Juegos, existiendo unanimidad para la NO CANCELACIÓN.

¡Posposición es la decisión!

El deportista, por llevar esa capa de héroe o heroína, siente que su deber es ser responsable con sus decisiones. El peso que cargan frente a su familia, sus auspiciadores, los medios de comunicación y su comité olímpico nacional muchas veces se vuelve sumamente pesado, angustioso y es motivo para enfermar emocionalmente.

En esta ocasión el lema “Citius, Altius, Fortius” (Más rápido, más alto, más fuerte) sale por todo lo alto para ganar su competencia por el mayor de los premios: la salud.

Sin salud el atleta no podrá ejecutar. No puede mantener el equilibrio entre cuerpo, voluntad y mente. Las dudas están de más en esta decisión de posposición de las Olimpiadas. Ha sido el encuentro del balance en las actividades que realizamos: física, intelectual y moral.

COI y Japón posponen los Juegos de Tokio 2020 por un año. (Imagen COI)

El trabajo se intensifica para los CON’s

Es mejor prevenir, que tener que lamentar. Una decisión a tiempo produce consecuencias positivas. En lo que debemos estar enfocados en este momento es estar en casa por protección y salir con la corona de olivo en señal de victoria una vez finalizada la pandemia.

El trabajo de reorganización ante la postergación de los Juegos trae consigo un rediseño de planes administrativos, sobre todo económicos, de entrenamiento científico y entrenamiento mental.

La tranquilidad que trae, para muchos, la decisión del COI debe ser el motor inspirador para todo aquel atleta clasificado y que está por clasificar a parar, observar, rehacer y actuar con mayor ahínco su preparación para Tokio 2020. ¡No tengo la menor duda, que así lo harán en Puerto Rico!

Puerto Rico suma 22 atletas para Tokio y en espera de más atletas a clasificar, una vez se normalice la situación mundial. (Foto Straffon Images)

Puerto Rico sigue en alto con su esperanza olímpica

Puerto Rico es uno de los 206 países miembros COI. Desde su entrada al movimiento olímpico ha participado ininterrumpidamente en los Juegos Olímpicos desde 1948.

Para esta edición, Tokio 2020, el equipo puertorriqueño ya tiene clasificado 22 atletas en los deportes de atletismo (Wesley Vázquez, Ryan Sánchez, Andrés Arroyo y Jasmie Camacho-Quinn), vela (Enrique Figueroa y Gretchen Ortiz), baloncesto (12 integrantes), tenis de mesa (Adriana Díaz), ecuestre (Lauren Billys con Purdy), taekwondo (Victoria Stambaugh) y lucha olímpica (Franklin Gómez).

Con la llama de la esperanza, la alegría del esfuerzo y la búsqueda de la excelencia quedan pendientes en sumar cupos olímpicos en 17 disciplinas: béisbol, boxeo, tenis de mesa, esgrima, clavados, gimnasia, karate, surfing, tiro con arco, tenis de mesa, baloncesto masculino, judo, atletismo, tenis, patineta, natación y golf.

Abrazando la posposición de los Juegos y empoderándonos como país se seguirá con las expectativas de seguir sumando medallas olímpicas a las que ya tiene la historia: una medalla de oro (la tenista Mónica Puig en Rio 2016), dos de plata (el luchador Jaime Espinal en Londres 2012 y el boxeador Luis Francisco Ortiz en Los Ángeles 1984), seis de bronce (el vallista Javier Culson en Londres 2012 y los boxeadores Juan Evangelista Venegas en Londres 1948, Orlando Maldonado en Montreal 1976, Arístides González en Los Ángeles 1984, Aníbal Acevedo en Barcelona 1992 y Daniel Santos en Atlanta 1996).

#StayHome #EntrenaEnCasa #QuédateEnTuCasa

Abolir el coronavirus es asunto de todos

Hoy, domingo, 22 de marzo de 2020, día que se conmemora la Abolición de la Esclavitud se cumple una semana de la cuarentena impuesta por el virus COVID-19 en mi isla, Puerto Rico. Ironía histórica, ¿no?

Muchos se sienten confinados en este periodo que las autoridades puertorriqueñas han decretado para poder abolir el “castigo” que nos impone este nuevo miembro de los coronavirus.

Nos levantamos con 23 casos confirmados y un el deceso de una turista italiana que estuvo de visita en un crucero. La proyección de las autoridades es que sigan aumentando las cifras de infectados y NO las actas de defunción.

Han sido cuatro meses de vida del COVID-19 desde su localización en Wuhan, Hubei, China. En cada país llegó sin invitación. La resistencia a su contagio debe seguir creciendo.
Protégete. ( Imagen de rottonara en Pixabay )

Si te fijas puse la palabra castigo entre comillas. ¿En realidad es castigo o un acto de amor por la vida?

Castigo, según la Real Academia Española, es una pena que se impone a quien ha cometido un delito o falta. Si tomamos esa definición nos estaríamos autoflagelando, y la llamada a la acción de estar en casa no se concretaría. Ese es el acto de amor por la vida: estar en casa.

#LaEstocada by Zacha Acosta

Han sido cuatro meses de vida del COVID-19 desde su localización en Wuhan, Hubei, China. En cada país llegó sin invitación. La resistencia a su contagio debe seguir creciendo.

Permítete experimentar y/o descubrir el amor propio y el amor por los demás, siguiendo las medidas que recomiendan las autoridades mundiales de la salud, Centro de Control y Prevención de Enfermedades https://www.cdc.gov/spanish/index.html y la Organización Mundial de la Salud https://www.who.int/es/home . Estas dos organizaciones usan los gobiernos locales como eco de su información.

Siga practicando la creatividad solidaria, las risas a la distancia, los abrazos virtuales y la palabra solemne usando la tecnología. Muy pronto volveremos a reunirnos, a charlar, a bailar, a congregarnos en adoración y a reír en el calor humano que nos distingue como boricuas.

Refuerza este momento tu sistema inmunológico, emocional, espiritual y mental. En #LaEstocada te recordamos #EsteVirusLoParamosUnidos.

¡Bendecido seas!