El progreso de la mujer en el deporte puertorriqueño

Desde la perspectiva de un hombre

Marzo es considerado el mes que impulsa los trabajos ante las faltas que se siguen cometiendo contra las mujeres y las niñas. Son más los llamados a la acción que el plasmar letras muertas en proyectos vacíos para ganar afectos entre los falsos seguidores.

Es por ello, que cada año entidades como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) división Mujeres realizan su campaña acorde con lo que se descubre en investigaciones y en el reflejo de la sociedad.  Todavía, la ONU Mujeres reconoce que “la participación de las mujeres y la adopción de decisiones por ellas de forma plena y efectiva en la vida pública, así como la eliminación de la violencia, para lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas” es una prioridad de atención.

Este llamamiento es aplicable a todo aquello que involucre a la mujer. El deporte no puede ser excluido.

¿Cómo es visto el progreso de la mujer en el deporte puertorriqueño desde la óptica de un hombre?

#LaEstocada tuvo una plática con el profesor del Departamento de Educación Física especialidad en metodología del entrenamiento en la Universidad Ana G. Méndez de Gurabo, Carlos Guzmán, sobre el “progreso” de la mujer en el deporte puertorriqueño. Además, el académico es entrenador de atletas olímpicos.

CG: “He visto bastante progreso. Yo soy de la generación de 1980, de Menudo para acá. Creo que la mujer ha tenido un rol protagonista en el deporte, donde se le abrieron las puertas en 1970 en la LAI (Liga Atlética Interuniversitaria), que eso significó una gran oportunidad”.

La LAI, organización fundada en 1929, decidió abrirle las puertas a la mujer 40 años más tarde. Fue un 19 de septiembre de 1969 que dio inicio la actividad deportiva con dos partidos de voleibol. Este evento contó con cuatro instituciones participantes: la Universidad Interamericana, el Colegio de Mayagüez, la Pontificia Universidad Católica en Ponce y la Universidad de Puerto Rico (UPR) de Río Piedras, siendo estas las campeonas. Otro cambio trascendental fue la inclusión de la mujer en el evento cumbre de las Justas de Atletismo en 1972.

#LaEstocada: ¿Se puede palpar un cierto cambio del rol de la mujer en la administración deportiva?

CG: “También. En términos de organización muchas mujeres entrenadoras, dirigiendo una gran cantidad de federaciones, mucho mejor que los varones y una capacidad organizativa extraordinaria. Son logros, que ahora pueden parecer normales. Ese cambio generacional ha potenciado el deporte, lo hace mejor que nosotros. Yo entiendo que la gerencia deportiva debe reescribir gran parte de los trabajos de investigaciones en historiadoras, sociólogas del deporte… sin hablar de la psicología del deporte… sin hablar de las ciencias naturales.

Solo con saber que hemos tenido secretarias de (Departamento de) Recreación y Deportes como Marimer Olazagasti, hablar de Sara Rosario (primera mujer en presidir el Comité Olímpico de Puerto Rico desde el 2012).

Ha sido un cambio dramático. ¿Qué puede acortarse más la brecha? Sí. ¿Qué podemos hacer más con la mujer? Sí”.

La faceta de la mujer administradora y/o entrenadora también surgió de forma oficial en la década de 1970 en la LAI. Como entrenadoras debutaron Blanca Bajo por UPR de Río Piedras, Carmen Olivella en la Universidad Interamericana, Rosarito López Cepero bajo la Pontificia Universidad Católica en Ponce, todas en voleibol y Lydia V. Colón en el deporte de la natación con la UPR de Río Piedras. La inclusión de la voz femenina en la toma de decisiones de la organización universitaria llegó con la pionera de la Católica, Mirza Ruiz, en el rol de representante estudiantil en la Junta de Directores. Por su parte, López Cepero se convirtió en la primera en dirigir un departamento atlético, logrando años más tarde ocupar la presidencia de la Junta de Gobierno.

#LaEstocada: De manera sencilla, ¿cómo describes estos cambios en el deporte?

“El camino trazado del ’80 para acá es una cultura bastante machista, misógina. Desde nuestros fundadores del Olimpismo, el cambio ha sido radical”.

Carlos Guzmán

La llegada de la mujer a los Juegos Olímpicos se dio gracias a la esgrimista Gloria Colón. Natural de Río Piedras y a sus 29 años, Colón se convirtió en la primera mujer en representar a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos. Su cita con la historia fue en las Olimpiadas de Roma, Italia del 2 de agosto al 11 de septiembre de 1960. Estuvo activa en el evento de florete individual.

Para vivir este momento olímpico, dos mujeres tuvieron una dura batalla en 1938. Rebekah Colberg junto a Iris Zengotita. Ellas no fueron incluidas en el viaje de la Delegación de Puerto Rico el 12 de enero donde solo embarcaron hombres. Estas cabildearon en las esferas del gobierno y entidades civiles, consiguiendo el apoyo económico y endoso del senador por el Distrito de San Juan, Celestino Iriarte, que identificó unos fondos en la legislatura que fueron transferidos a la oficina de la gobernación, recibiendo el endoso del gobernador interino, Rafal Menéndez Ramos, para que las deportistas viajarán a los Juegos Centroamericanos y del Caribe a celebrarse en Panamá. Una victoria obtenida por Colberg y Zengotita hizo que zarparan con otras siete mujeres y el entrenador Rafael Castellón un 26 de enero. No solo fue una derrota para el régimen machista, sino una aportación dorada para el medallero femenino con dos preseas de oro por Colberg en el lanzamiento de disco y de la jabalina.  

#LaEstocada: El contacto con estudiantes universitarios es vital para reflexionar en las transformaciones de conductas aprendidas por nuestros ancestros. Ellos evocan un nuevo despertar por las causas justas. ¿Cómo percibe la lucha de la igualdad de la mujer entre sus estudiantes?

CG: “(Existe una generación) más sensible a la causa femenina, a la causa de la inclusión. Es un cambio que esta generación, la Y, la X, la Z, los Millennials la están viviendo. Son generaciones donde estas causas del ambiente y de la inclusión, yo creo que están muy adelante.  Ya cercano a mis 60 años he visto un cambio significativo, pero eso no quiere decir que se haya logrado la igualdad ni que la brecha se ha cortado”.

#LaEstocada: Desde la perspectiva masculina, ¿Qué se debe hacer para ir conquistando la igualdad y ganando derechos para la mujer?

CG: “El mensaje es seguir superándose. Abrir oportunidades para que la gente auténtica y que tiene pasión por el deporte que quieran contribuir desde el aspecto de la ciencia, la academia, directamente con el entrenamiento deportivo, en las comunicaciones, en las redes sociales, le permitamos espacio para que puedan contribuir en el deporte. El deporte es un espacio que permite mayor desarrollo humano, y es tan diverso que, desde la arquitectura, cuestiones de logística, las cuestiones que tienen que ver con la informática, la tecnología, les permite el acceso a muchas personas a aportar al deporte”.

La mujer puertorriqueña sigue dándole enseñanzas a su sociedad. En resultados, Mónica Puig ganó la primera medalla olímpica de oro para Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. A temprana edad, Adriana Díaz, se convirtió en la sensación del deporte puertorriqueño representando una disciplina no tradicional, el tenis de mesa, donde está posicionada entre las mejores 25 raquetas del mundo. El equipo de baloncesto femenino irá por primera vez a unos Juegos Olímpicos en Tokio 2020+1. En remo, Verónica Toro Arana conquistó su boleto olímpico para ser la primera mujer en ir a unas Olimpiadas este vereno en Japón.

En la historia tenemos a la nadadora Liana Vicéns que con 11 años participó en unas Olimpiadas: los Juegos Olímpicos México 1968.

En la administración deportiva, Sara Rosario revalidó por tercera ocasión de manera unánime como presidenta del Comité Olímpico de Puerto Rico en diciembre de 2020.

En los medios de comunicación, las féminas siguen su camino alzando su voz para ser respetadas por su astuacia, inteligencia y don analítico, el ejemplo más reciente es la comentarista deportiva, Natalia Meléndez. La excanastera ha sido atacada vilmente por seudoperiodistas en la era digital de las comunicaciones.

En medicina, la doctora Rebecca Rodríguez dirige la Federación de Medicina Deportiva en Puerto Rico y ha tenido la dirección del equipo médico de las Delegaciones de Puerto Rico en todos los eventos que cubre un ciclo olímpico.

Estos ejemplos y otras mujeres que son obreras del deporte deben servir de estímulo para rebuscar la historia de lo que ha sido el recorrido de la mujer en el deporte puertorriqueño.

Rocío Fernández en sacrificio por otras estudiantes-atletas en Sagrado

Nota editorial: Son muchas las atletas de Puerto Rico que buscan la equidad deportiva en los programas deportivos. Rocío es uno de los cientos de rostros que se dejan sentir en su comunidad universitaria con el deseo de que todas sus compañeroas y futuras generaciones disfruten de los beneficios de sus talentos deportivos. Es un espejo de todas las deportistas que están o estuvieron en deportes no tradiconales dejando un camino labrado hacia la equidad . Lo que tiene valor es el resultado del sacrificio. #LaEstocada

“Sacrificarme para que otras tengan un espacio de beca deportiva en Sagrado a través del fútbol”.

Rocío Fernández

Esa es la consigna de la estudiante del bachillerato de periodismo y una concentración menor en fotografía en la Universidad del Sagrado Corazón, Rocío Fernández Urbina, que trasladó su pasión por la portería en una piscina a un terreno que muchas veces se comporta fangoso y árido durante el torneo de fútbol de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI).

“Desde pequeña dije que quería jugar LAI, porque siempre decía que quería representar a mi universidad en una Liga más alta”, fue el sueño de la joven de 20 años. La vida le otorgó su deseo cerrando el capítulo con su primer amor deportivo de una manera poco convencional.

“Mucha desmotivación. Siempre jugué polo desde pequeña. Era mi pasión. En Puerto Rico se me complicó un poco la cosa. Para el 2016-17 la liga para hombre y mujeres no era competitiva, estaba bajando de nivel. Todo el mundo estaba cogiendo universidades para Estados Unidos, aquí no estaba para progresar el deporte”, narró parte del viacrucis deportivo quien fuera parte de la selección nacional juvenil.

Sus padres, Samantha Urbina y Ángel Fernández, hicieron el trabajo de apoyar a su hija en la toma de decisiones. Según la ahora portera de fútbol de las Delfinas de Sagrado estaban consiente que su hija “no podría quedarse quieta y se las inventaría para hacer deporte”.

Rocío Fernández en el equipod de polo acuático. (Suministrada)

“Yo jugué mi última liga en mi año senior. La liga terminó en diciembre de 2016. Mi mamá me dio en escoger de irme o quedarme en Puerto Rico. Aquí las universidades no tienen polo. La natación no me gustaba. Me enfoqué a buscar becas de otras maneras para no poderme ir. Además de que la selección era bien injusta en el reclutamiento. Era imposible hacer los viajes por no recibir ayuda para hacer los viajes. Ese era mi caso. Yo, como otras personas empezamos a quitarnos”, continúo contando con fortaleza una fanática ferviente del béisbol.  

La barrera del idioma estaba superada para Rocío, por lo que podía “brincar el charco a los Estados Unidos”. Fue el miedo al gasto universitario que podría generarle a su familia y su deseo de estudiar periodismo en Sagrado la que hicieron que anclara en Puerto Rico.  

“No me fui por miedo a los gastos universitarios. Ya estaba definido lo que quería estudiar, periodismo deportivo, por lo que me quedaba en Puerto Rico. Mi bachillerato es en Periodismo y ya sabía que iba para Sagrado”, explicó la atleta natural de Cidra.

En Puerto Rico no se estudia periodismo deportivo, sin embargo, Sagrado se ocupa de presentarle a sus estudiantes una clase electiva sobre el género en la Escuela de Comunicación Ferrer Rangel. Un instrumento que apoya al futuro profesional a definir su futuro siguiente en preparación académica.

La decisión de Rocío vino acompañada de incertidumbre su primer año. Se encontraba “aburrida” sin poder hacer un deporte y tenía en su corazón muy latente su meta de “jugar LAI”. Su amigo egresado de Sagrado y jugador de los Delfines en el fútbol, Gabriel Quilés, la motivó y la llevó a ser probada en el onceno femenino.

Rocío es titular en el equipo de fútbol de las Delfinas de la Universidad del Sagrado Corazón.

“Rápido le dije: ‘yo voy, pero yo no juego con los pies. Lo mío son las manos’. ¡Claro!, venía de jugar polo, en agua. Linda yo corriendo por todo el campo, cuando lo mío era flotar”, contó entre risas.

 “Como el equipo estaba empezando rápido me metieron. Mary (Batista, directora atlética de Sagrado) nos intimidó mucho. Diciéndonos que, si lucíamos bien, poco a poco, el programa iba a seguir creciendo en la universidad. Ella nos impuso el reto y yo lo acepté. Yo lo tomé como motivación, porque ya sabía, desde el Natatorio en San Juan, que Mary lo que quiere es sacar lo mejor de uno y no provocar miedo”, señaló la estudiante-atleta que se distingue por su pelo largo, rizo y de color anaranjado.

Rocío pasó su primera prueba de fuego en la LAI en la temporada del 2018-19. Este año está de titular con Estefanía Navarro al superar el reto de los “tryouts”. Es un equipo que ha sido renovado bajo la nueva dirección del técnico español, Juan Díaz.

“Me quiero graduar de Sagrado, aunque ofrezcan becas en otros lados. Si no me pueden dar beca a mí, cuando vengan más personas tenga un proyecto ya listo. Tenga la oportunidad que yo no pude tener. De empezar el proyecto de fútbol, nada más eso, es un logro que se vuelve. Nos dan bultos, botellas, toalla y es el sacrificio de nosotras. Jugamos con el corazón”, puntualizó.

A pesar de no contar con una beca universitaria, la Delfina agradece al Departamento Atlético por la gestión de introducir el fútbol femenino en su programa deportivo.

 “¡Sacrificarme para que otras tengan un espacio de beca deportiva en Sagrado a través del fútbol, fine! ¡Qué así sea! Estoy dispuesta a esto”, concluyó la futura periodista deportiva que desea ingresar a la cadena de deportes ESPN en un futuro cercano. 

La participación femenina en el deporte universitario

Nota de La Estocada: Se comparte artículo de colaboración con la Liga Atlética Interuniversitaria sobre el desarrollo del deporte femenino a nivel universitario en conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, 8 de marzo.

La educación ha sido fundamental en el cambio de visión para un deporte equitativo reconociendo su aportación en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora

(Puerto Rico) – El deporte no está exento de vivir en equidad de género, en seguir las normas de la inclusión y velar por el bienestar de sus protagonistas. 

En el ámbito universitario, la mujer ha tenido sus logros, por lo que en conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI) expone un recorrido breve de la historia con espacio a seguir trabajando por la igualdad de género.

En LAI, la transformación hacia la inclusión de la mujer en el campo deportivo se ha ido trabajando arduamente desde la temporada de 1969-70, cuando las mujeres empezaron a aparecer de manera oficial en la programación deportiva. A pesar de que existen récords que las mujeres ya participaban en eventos intercolegiales desde 1930.

Según la historia del deporte femenino universitario, las mujeres fueron integradas por el deporte del voleibol en la temporada de 1969-70 de manera oficial. Escalonadamente se incorporó la natación y el tenis para 1970-71. Esto se debió a los avances en los programas de educación física en el país, específicamente en la Universidad de Puerto Rico (UPR) de Río Piedras.

No obstante, fue para la temporada de 1971-72 que la Liga establece la participación equitativa de ambos géneros en actividades deportivas en instituciones educativas bajo la disposición de la Ley Federal de Título IX en 1972.

“La historia nos cuenta que la mujer siempre ha estado dispuesta a representar a una institución deportiva. Los cambios de paradigmas se han dado por la educación, las luchas y leyes que han puesto en acción la inclusión de la mujer y velar por una equidad en el deporte como en otros campos de nuestro diario vivir”, recordó el Comisionado de la LAI, Jorge O. Sosa, quien conoce el deporte de diferentes ángulos por presidir y ser parte de organizaciones que han evolucionado en el tema de la equidad de género como lo es la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe, la Fundación Mayagüez 2010 y el Comité Olímpico de Puerto Rico.

Angelita Lind fue una de las atletas más destacadas de la LAI por la Universidad Interamericana. (Archivo LAI)

En la LAI se vio un crecimiento en la apertura de espacio en competencia para las mujeres con la primeras Justas de Atletismo en 1972. Una disciplina que, desde los inicios del deporte en la era antigua del Olimpismo, tenía prohibida la participación femenina. Este hecho histórico tuvo de vencedoras a la UPR de Río Piedras con 47 puntos bajo la dirección de Cecilia James. En segundo lugar, la Pontificia Universidad Católica con 44 puntos y la Universidad Interamericana con el tercer lugar con 16 puntos. La mejor anotada fue María Vázquez de la Católica ganando oro en las pruebas de 100 y 200 metros y salto a lo largo.

“Tener a nuestras estudiantes-atletas en deportes que antes eran catalogados para hombres, como fue el atletismo, es un avance. Seguir mejorando los eventos en sus distancias como ocurrió en la marcha para este año es un avance. Evolucionamos porque tenemos un pensamiento abierto a erradicar paradigmas que nos atrasan como individuos. Ya se ven los cambios en los eventos que muchos atletas de nosotros aspiran a competir como en los Juegos Olímpicos, Panamericanos y Centroamericanos, donde ya se tienen en marcha eventos mixtos y se abrieron espacios a las mujeres como en el boxeo”, dijo Sosa.

El baloncesto hizo su debut la misma temporada con la Universidad Interamericana de campeona. En 1976-77 ingresan el softbol con la UPR de Humacao y campo traviesa con el Colegio de Mayagüez como vencedoras. La cronología continúa en 1979-80 se iniciaron los campeonatos de relevos para ambos géneros ganando el Colegio y la inclusión del judo femenino. En el judo, la UPR de Río Piedras se alzó con el campeonato.

El tenis de mesa debutó en ambos géneros en 1984-85 salieron airosas las Búhas de la UPR de Humacao y los Gallitos de la UPR de Río Piedras.  La halterofilia para las féminas se abrió paso en el 2003-04 con la UPR de Río Piedras campeonas. El porrismo como deporte oficial, que incluye ambos géneros, fue en el 2007-08 con la UPR de Bayamón en el liderato.

Los deportes más recientes para ambas ramas está el voleibol de playa oficializado en el 2012-13 con las Jerezanas de la UPR de Río Piedras y los Pitirres de la Universidad del Este (ahora UAGM de Carolina). En el 2013-14 se incluyó el fútbol femenino con la UPR de Río Piedras ganadoras y la natación de piscina corta en ambas ramas con las Jerezanas de la UPR de Río Piedras y los Pioneros de la Pontificia Universidad Católica de vencedores.

Los eventos imperiales y el taekwondo fueron los últimos deportes en ingresar en el 2013-14 en ambos géneros. las Juanas del Colegio y los Tigres de la Interamericana salieron ganadores de la primera edición del taekwondo, mientras la Interamericana copó los eventos imperiales.

En la lucha olímpica hubo en la rama femenina de manera exhibición y el softbol masculino fue retirado, ambos deportes por no cumplir con la exigencia de tener ocho instituciones participando. El béisbol permanece en su forma natural desde 1928-29 para la rama masculina.

Con relación a la parte administrativa, el Comisionado de la LAI indicó que existen mujeres con potencial para dirigir puestos en todas las áreas.

“En la LAI contamos con participación de la mujer en puestos de gerencia en el Consejo Administrativo y la Junta de Gobierno. Son los organismos que cada dos años rotan sus cargos y son escogidos por votación. En la Oficina que dirijo desde enero de este año contamos con la integración de mujeres con dominio en la materia deportiva y administración. Sin embargo, no es suficiente. Entendemos que podemos aspirar al balance y seguir llevando un mensaje de que se puede trabajar por el deporte en igual de condiciones para la competencia y la administración”, puntualizó Sosa.

La LAI cuenta con representación femenina en la Oficina de la Comisión Auxiliar dirija por la doctora Chriscelia de Vázquez y dos ayuntes Carmen López y Yamara Rivera; la Oficina de prensa y Comunicación tiene de auxiliar a Zacha Acosta, ya que es dirigida por Raymond Stewart; la Oficina de Torneo cuenta con una asistente, Shary Ortiz y es dirigida por el profesor Carlos Vázquez; y, la Oficina del Comisionado con la secretaria ejecutiva María Pérez.  En el ámbito de dirección en los Departamentos Atléticos están las figuras de Lesbia Colón por la UPR de Ponce, Mari Batista con la Universidad del Sagrado Corazón y Angela Méndez por la UPR de Aguadilla.