El Comité Olímpico de Puerto Rico (COPUR) reconoció el martes el valor del astro boricua como parte de la celebración del Día Roberto Clemente en las Grandes Ligas.
“Roberto Clemente significa mucho para nosotros. Posee todos los valores olímpicos. Defendió los derechos civiles y siempre estuvo ayudando al prójimo. Dio su corazón y extendió su mano a todo el que necesitaba. Es así como perdió su vida en vuelo humanitario hacia el país hermano de Nicaragüa”,
expresó la presidenta del COPUR, Sara Rosario.
Roberto Clemente Walker vistió los colores nacionales y llevó las diez letras de nuestra insignia, Puerto Rico, en la Serie Mundial de 1972 celebrada en Nicaragüa. Según el historiador Carlos Uriarte en el primer tomo del libro La Doble A en Puerto Rico 1940-2013 el evento fue histórico por ser la primera vez que participaban equipos del continente de Asia y en su total alcanzó la inscripción de 16 novenas. Puerto Rico llegó en la sexta posición con marcador de 9-6.
Roberto Clemente dirigió a Puerto Rico en la Serie Mundial de Béisbol en 1972 en Nicaragua. (Foto Federación de Béisbol de Puerto Rico)
“En el Comité Olímpico todavía disfrutamos de uno de sus padres deportivos, don Osvaldo Gil, que cada vez que tenemos tertulias nos cuenta una anécdota de Clemente. Cuando nuestra selección nos representa, él llena de inspiración citando al astro boricua en una reunión antes o después del partido. Ese amor de Osvaldo hacía Clemente nosotros también lo tenemos entre nosotros”, abundó Rosario.
Clemente Walker había entrelazado una relación con los nicaragüenses desde su visita en 1972. Lo que le provocó movilizarse al país centroamericano un 31 de diciembre de 1973 para ayudarlos, luego de ser sacudidos por un terremoto. Murió trágicamente minutos después de que saliera el vuelo de San Juan a Nicaragüa.
La Federación de Béisbol de Puerto Rico, bajo el liderato de don Osvaldo Gil Bosh, retiró el número 21 del jardinero derecho natural de Carolina, convirtiéndose en la primera organización deportiva en honrarlo con tal distinción. En el 2016 otras organizaciones nacionales se unieron al movimiento #Retire21 emulando al ente federativo y enviando un mensaje a las Grandes Ligas.
Clemente Walker fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown en 1973, distinción para el primer latino en tan prestigioso lugar. Dentro de sus estadísticas, con el uniforme de los Piratas de Pittsburgh se convirtió en el undécimo pelotero con 3,000 hits logrado el 30 de septiembre de 1972. En el Béisbol Profesional de la Doble A ganó un campeonato con Juncos en 1952 con promedio de .314 y Iíder en bases robadas con 14.
La herramienta más poderosa que tiene
un ser humano para salir adelante es la educación. Educarse ante temas que la
sociedad ha convertido en “tabú” es crecer y generar reformas de avanzadas. Se
liberan estigmas y el ser humano evoluciona.
Cada día aumentan las noticias de personas que están siendo violadas, maltratadas, acosadas, siendo víctimas de otras personas que no tienen conciencia del daño que hacen estos actos denigrantes a la dignidad humana.
En el deporte, el caso más sonado
en los últimos tiempos fue el de la Federación de Gimnasia de los Estados
Unidos, dejando en las redes sociales y conversaciones de pasillos miles de
comentarios en todas las escalas. Simplemente, porque las deportistas dejaron
la impunidad, para buscar acción en pro de otras víctimas y evitar que existan
más víctimas. La educación comenzó a generarse a través de la prensa dejando
espacio para seguir crecimiento en la materia.
En el deporte existen varios tópicos que han tratado de ser marginalizados, por ejemplo: el acoso. Una acción que ocurre en cualquier círculo que involucre a individuos/as.
Es por esto y otros temas, que la Comisión de Atletas de Alto Rendimiento bajo el Comité Olímpico Internacional (COI) creó un Comité de Dirección de 20 representantes de atletas para la redacción de la Declaración de Derechos y Deberes de los Atletas (Declaración de los Atletas) adoptada por el organismo olímpico en la Sección 133ª del COI en Buenos Aires del 9 de octubre del pasado año. Puerto Rico con su Asociación de Atletas de Alto Rendimiento participó aportando sabiduría entre los 4,292 atletas élites de 190 países y de más de 120 disciplinas deportivas vía encuesta.
La Carta Olímpica, documento que rige al COI y sus comités olímpicos nacionales miembros, hará referencia a ella, reflejando su importancia en el Movimiento Olímpico.
A lo que concierne al tema del
acoso y otros actos que violenten los Principios del Movimiento, la Declaración
de los Atletas expone unos derechos que todo atleta debe saber, y citamos:
6. Gozar de una representación de género justa e
igualitaria.
7. Gozar de la protección de su salud mental y física,
lo que supone disponer de entornos de competición y entrenamiento seguros, y
protección ante el abuso y el acoso.
9. Denunciar todo comportamiento contrario a la ética
sin miedo a represalias.
10. Gozar de privacidad, lo que incluye la protección
de información personal.
11. Gozar de libertad de expresión.
12. Gozar de garantías procesales, incluido ser
escuchados objetivamente, en un plazo razonable y ante un foro independiente e
imparcial, teniendo la posibilidad de ser escuchados en público, con recursos
procesales efectivos a tener la posibilidad de ser efectivamente reparados.
Son unos derechos que le parecerán familiar, porque van a la par a los de un ciudadano/a protegido/a por la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Pero… en la práctica puede ocurrir todo lo contrario.
A su vez, el/la deportista tiene unos
deberes y citamos:
1. Defender los valores
olímpicos y adherirse a los principios fundamentales del Olimpismo.
3. Actuar de conformidad con el Código de Ética del COI y denunciar todo comportamiento contrario a la ética, incluidos casos de dopaje, manipulación de competiciones, discriminación, acoso o abuso.
El acoso no discrimina por raza,
color, religión, edad, sexo, orientación social, discapacidad, idioma, ideología
política, nacional, clase social, situación económica u otra consideración.
Es por ello por lo que dialogar
del tema es educar desde todas las perspectivas, el deporte no está exento. Se
puede lograr conciencia, equidad y respeto por la vida. Recordamos que el acoso
no discrimina, este pude tocar cualquier vida.
Los que discriminan son los que buscan minimizar e invisibilizar el tema.
Ese deseo, de educar a través de su testimonio, fue la razón de ser de la taekwondoista Ineabelle Díaz para dialogar con profesionales y potenciales profesionales en el conversatorio Desde la Indefensión hasta el empoderamiento: microagresiones, violencia y fortaleza mental en el deporte organizado por el Centro para la Aplicación y Estudio de la Psicología Deportiva en una de sus sedes, la Universidad de Puerto Rico de Río Piedras. El otro recinto que cuenta con este apoyo es el Colegio de Mayagüez.
En el conversatorio se incluyó una conferencia magistral de la doctora Enid Rodríguez Nogueras titulada Microagresiones en el deporte y sus efectos. Una combinación de un testimonio de superación con un espacio de aprendizaje de una acción que comunica “menosprecio y minimiza la realidad del individuo/a al grupo que pertenece”. Una reflexión para lanzarse a ser voz de campañas educativas para un bienestar dentro y fuera del área de competencia.
Le compartimos uno de los momentos del conversatorio que invita a la reflexión de todo ser humano, en especial a los atletas, entrenadores y autoridades pertinentes en el deporte. El gesto valiente de Díaz es la acción de lo que ella desea “yo quiero ser un instrumento para ayudar y las entidades hagan lo que corresponde en estos casos”.
“Mi dignidad va sobre cualquier cosa”, Ineabelle Díaz
Todo tiempo es perfecto para
hacer valer los derechos y ejercer los deberes para una vida digna.
Aportando a la educación del tema, escribo sobre el acoso y les comparto el enlace de la Declaración de los Atletas que muy poco sea divulgado.