Esgrimistas de oro en #Ponce93

“Dicen que la historia se repite, lo cierto es que sus
lecciones no se aprovechan”, Camile Sée

 

La esgrima ha sido un deporte de combate en Puerto Rico que ha dado certeras estocadas en la historia. Pocas, pero muy certeras.

Una de ellas, destacadísima por la prensa en coberturas de Olimpiadas, es la representación femenina por vez primera en unos Juegos Olímpicos en el florete de Gloria Colón en Roma 1960.

Editada.. Un hecho con precedente, por ser un quinteto pionero de una generación única en la esgrima y un récord que todavía no ha sido igualado. Cinco mujeres que fueron mi inspiración, teniendo la dicha de ser su aprendiz compartiendo pistas de combate y vistiendo los colores patrios desde 1998 hasta 2008.

¿Por qué las recuerdo? Este lunes, 19 de noviembre de 2018, se cumplen 25 años de celebrados los Juegos de Ponce ’93. Una jornada deportiva de mucha historia, comenzando por su celebración en el marco de los 500 años de mezclas de razas, europeas y taínos, con la llegada de los españoles un 19 de noviembre de 1493 a Puerto Rico.

“Esta vez los integrantes de la ODECABE fueron solidarios con la aspiración puertorriqueña de realizar la cita multideportiva en el contexto de sus festejos conmemorativos por los 500 años de identidad nacional. El 19 de noviembre de 1493 el almirante Cristóbal Colón dio a conocer la existencia de la isla Borinquen. Exactamente cinco siglos después la tricentenaria ciudad de Ponce, segunda de Puerto Rico en importancia y enclavada en su litoral sur, disfrutó al realizar la apertura oficial de los XVII Juegos, que compartió con otros 22 municipios del país”, según Enrique Montesinos, autor de Los Juegos Regionales más antiguos. Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe para la Odecabe-CACSO.

En la esgrima fue muy interesante el resultado. Los combates se llevaron a cabo en la cancha bajo techo Salvador Dijols del barrio Playa de la Ciudad Señorial.

Recuerdo la emoción que tenía a mis 13 años por haber sido designada voluntaria para el deporte que había escogido para destacarme en la Escuela Especializada en Deportes en el Albergue Olímpico en Salinas. Una de las funciones que teníamos los estudiantes-atletas que no competíamos en esta fiesta deportiva era servirles a las delegaciones y, a su vez, aprender de la disciplina que más tarde se convertiría en nuestra razón de ser y mayor motivación emulando a nuestros mentores para representar con dignidad, pasión y entrega a nuestra nación, Puerto Rico.

El medallero de la esgrima puertorriqueña fue de un oro, una plata y dos bronces. Todas por el “trabuco” de mujeres destacadísimas.

Según narra el historiador deportivo Carlos Uriarte en su libro 80 años de acción y pasión, la medalla de oro fue en el evento de espada por equipo “con victorias contundentes contra México que se quedó con la plata, Cuba con el bronce y Venezuela con el cuarto lugar”.

Medalla de oro Ponce 93.
Arriba,  Melissa Serrano, Melisa Lima y el entrenador Gilberto Peña. Abajo las hermanas Mirtheska y Sasha Escanellas junto a Marie C. Walker. (Foto Colección Marie C. Walker)

Las maestras de la estocada que lograron tal hazaña fueron: Marie C. Walker, Melissa Serrano, Melisa Lima y las hermanas Mirtheska y Sasha Escanellas. Su entrenador, la “leyenda” Gilberto Peña.

La Estocada tuvo el honor de intercambiar preguntas con una de las integrantes del equipo, Marie C. Walker.

¿Cómo fue la experiencia de ganar oro en Ponce ’93?

Marie: “Te diré que fue una experiencia inolvidable. Los meses previos a la competencia fueron de mucho entrenamiento, físico, mental y táctico. Nosotras estábamos claras de la meta que teníamos y para eso nos preparamos. Recuerdo que ese día sentía mucha paz y a pesar de que siempre me ponía nerviosa en cada competencia por alguna razón esa no fue así. Era mucha la responsabilidad y teníamos que probar que éramos buenas y defender nuestra ‘cancha’. Todas nos preparamos”.

Medalla de Marie Walker
Medalla de oro de Marie C. Walker. (Foto Colección Marie C. Walker)

¿Qué sentiste en ese momento?

Marie: “Un orgullo enorme. Ganar de la manera que lo hicimos no se esperaba. Ganarle al equipo de Cuba (Dianicelis Marín, Ivis Machado, Milagros Palma, Yamila Randich y Yurina Suárez) era casi imposible en los ojos de muchos, pero no en el de nosotras. Recuerdo que nosotras nos estábamos divirtiendo y hasta apostamos diciendo que la que le dieran más toques tenía que pagar los refrescos… (sonrisa traviesa). Ganar frente a nuestras familias y amigos y darle a nuestra Patria ese regalo no hay sentimiento que lo pueda describir. Escuchar tu himno y ver tu bandera en lo más alto del podio es algo que solo quien lo ha experimentado puede entender. Te lo digo y se me aprieta el pecho de la emoción”.

El combate por el pase a la final fue contra Cuba. Por la medalla de oro, las boricuas derrotaron a las mexicanas Goergina Simont, Yolitzin Martínez, Nicte Cicero, Esperanza Madera y Ángeles García.

Gilberto Peña entrenador.
Gilberto Peña es agazajado en la celebración de la medalla de oro para la esgrima obtenida por el equipo de espada femenina en Ponce ’93. (Foto Colección Marie C. Walker)

Han pasado 25 años de haber logrado la única medalla de oro que ha ganado Puerto Rico en la esgrima. ¿Cuáles son las emociones que vives al recordar dicho momento?

 

Marie: “Al recordarlo me da mucho orgullo y a la vez nostalgia. Fueron años bien bonitos en el deporte donde existía un deseo genuino de superarnos, donde había rivalidad, pero había mucho respeto y la prioridad eran los atletas. En ese tiempo no se viajaba porque papá o mamá me lo pagaba. Lo digo con mucho respeto y sin ánimo de ofender. Se viajaba porque había que ganárselo en la pista, porque había que demostrar que podías ir y hacer un buen papel. No se viajaba por viajar. Recuerdo que cuando no rendíamos de la manera esperada la vergüenza nos arropaba”.

La esgrima también cosechó medalla de plata individual en la espada de Sasha Escanellas, cayendo en la final frente a la mexicana, Georgina Simont. La medalla de oro de Puerto Rico y la de Simont le aguaron la fiesta a Cuba, evitando el copo absoluto de la competencia ya que habían ganado ocho de las 10 medallas que repartía el evento.

Los otros dos metales que brillaron en el medallero de Puerto Rico fueron de bronce en el florete individual con Mistheska Escanellas y por equipo con las Escanellas, Walker, Lima y Keysa Ortiz.

La esgrima de Puerto Rico ha enfrentado grandes batallas en asuntos de administración que ha afectado el rendimiento deportivo en la pasada década, dejando su legado en un medallero trastocado.

A lo que Marie expresó “mi mayor deseo es que la esgrima vuelva a el lugar que tenía antes internacionalmente. Que se deje a un lado las luchas personales y se comience a planificar con sentido, para todos y no para unos. Hemos perdido muchos atletas que en estos momentos estarían dando buenísimos resultados en esta batalla por el poder que al final no ha habido ganador. Perdimos una generación de atletas talentosos como Melanie (Mercado, medallista de plata en Mayagüez 2010), Ketziel (Estrada, bronce por equipo en espada Mayagüez 2010), Krystal (Bas, bronce individual y por equipo en florete Mayagüez 2010), entre otros. Se que actualmente hay una nueva sepa que está dando la batalla y deseo que sigan dando buenos momentos al deporte, pero que no olviden la historia de este”.

El historial general de medallas de la esgrima puertorriqueña en juegos regionales es de un oro, nueve platas y 20 de bronces para 30. En igual de cantidades, 15, para ambas ramas.

La única medalla de oro ganada fue en la edición de Ponce ’93 y la logró el equipo de espada femenino.

En los Juegos de Veracruz 2014 el deporte recibió un duro golpe al no conquistar ninguna presea.

Un nuevo respiro se dio en Barranquilla 2018 con la medalla de bronce en florete masculino individual de Sebastián Tirado. Sin embargo, una estocada dolorosa  fue la no clasificación de las mujeres bajo los nuevos parametros establecidos para los deportes de combate que no pudieron ser cumplidos por  la Federación de Esgrima de Puerto Rico.

Para buscar un mejor porvenir en la esgrima nacional, la medallista de oro de Ponce ’93 dio un consejo:

“Sea íntegro con sus principios, valores y su moral. No claudiquen a sus principios por obtener una posición, porque lo que no es bueno para usted no es bueno para nadie. Enfóquese en dar el máximo, señale lo positivo y no permita que lo negativo a su alrededor lo desvíe de su meta”.

Como empecé… así termino. Los esgrimistas de nuestro país saben dar “certeras estocadas” como la que finalizó este intercambio entre Marie y La Estocada.

Alto. Una minuto de prioridad para este combate.

Vea un resumen de lo que fue Ponce ’93 como parte del documental Los 90 años de los Juegos Centroamericanos y del Caribe elaborado por la Editorial Caín  y con la narración del destacado periodista Joa Bruno publicado el 16 de abril de 2016 en YouTube. La esgrima aparece en el minuto seis con dieciséis segundos.

 

 

Anuncios

Deja un comentario