Visualízate a tu amigo diciéndote estas palabras: “Nunca mires al lanzador cuando le des un cuadrangular. Corre todas las bases, entra al dogout y celebra allí. Un lanzador resentido y humillado puede lesionarte con el arma que tiene su mano”.
Ahora. Léelo con la voz de Willie Mays. ¿Ya?
Te toca añadir a Roberto Clemente Walker en el diálogo. ¿Listo? Genial, ¿verdad?
Si esta historia te la cuenta en su residencia en Carolina, llena de recuerdos y memorias, junto a sus hijas Jeannette y Judith, Justino Clemente Walker, tomará un giro nostálgico. A su vez, provoca asombro para todos aquellos, como yo, que no vimos jugar a nuestro astro boricua y leyenda junto a Mays bajo el uniforme de los Cangrejos de Santurce en la pelota invernal de 1954.

(Archivo | Zacha Acosta)
Estas líneas que cito son parte del libro que lleva por título Memorias de triunfo: Justino Clemente Walker… el hermano del 21, redactado por la sobrina de Roberto e hija de Justino, Jannette Clemente Santa. Es un proyecto familiar donde se involucran hermanos, nietos, bisnietos y amigos de primera fila que continúan honrando el legado de quien se convirtió en el undécimo pelotero con 3,000 hits en las Grandes Ligas.
Desde la portada invita a leer con cautela, reflexión y estudio cada memoria que narra de forma coloquial y pueblerina el mayor de los Clemente Walker. Un gran encuentro con sucesos nunca contados y que bajo mi percepción y vago conocimiento – al lado de grandes historiadores del béisbol como Luis Rodríguez Mayoral, Jorge Colón Delgado, Jossie Alvarado y Néstor Duprey – tengo la valentía de decir que 255 páginas provocan que una nueva historia sea reescrita sobre la vida de “Momen”, como cariñosamente fue bautizado Roberto. Es el libro que comienzo todo lo escrito de Roberto Clemente.
Es una experiencia beisbolistica que todo narrador de historia, amantes del béisbol, fanáticos del carolinense y todo educador debe vivir. Es un viaje en el tiempo que levanta la curiosidad – ¡cómo me pasó a mí! – de visitar los lugares que se dan los hechos contados, escudriñarlas las bases de datos y abrir nuevas conversaciones con los seguidores de Roberto.

En la “Semana de Clemente” que cierra con el “Clemente Day” el 15 de septiembre en las Grandes Ligas, tómese el tiempo de deshojar la vida del número 21 fuera de las estadísticas.
De una vez busque la página 133 y finalicen la memoria titulada “Willie Mays”.
En una entrada extra de esta columna, quiero destacar que estamos en el mes de la Herencia Hispana, por lo que es meritorio que consulte entre las líneas el contexto de estas palabras de Justino Clemente Walker:
“Siempre luchó por los derechos latinos, negros y, sobre todo, de los puertorriqueños. Muchos jugadores de las nuevas generaciones desconocen cuán sacrificada fue la trayectoria recorrida por nuestros atletas en estos años tan difíciles para la raza negra y latina en el béisbol organizado de los Estados Unidos: las Grandes Ligas o MLB”.
Roberto Clemente Walker… sigue dando memorias de triunfo.

Sobre la autora: Profesora en la Escuela de Comunicación Ferré Rangel de la Universidad del Sagrado Corazón.
