42 años en un parque de béisbol

La herencia del béisbol desde el nacimiento

(Caguas, Puerto Rico) – Les escribo desde el remodelado estadio Ydelfonso Solá Morales en Caguas durante la acción del segundo partido de la serie final entre los Indios de Mayagüez y los Criollos de Caguas de la Liga Profesional de Béisbol Roberto Clemente de Puerto Rico 2021-2022. A cuatro horas de oficializar mis 42 años de vida en un parque de béisbol.

¿Por qué tiene mucha relevancia? A las 12:15 de la media noche serán 42 años desde que mi papá oriundo de Sábalos, Junior “Mayagüez” Acosta, buscaba que el alumbramiento de mi mamá, Ivonne González Galarza, fuera en la Sultana del Oeste. Éste iba a ser durante la semifinal de la temporada de 1979-1980. El equipo de mi papá y herencia en vida, los Indios de Mayagüez, estaban jugando contra los Vaqueros de Bayamón, que eventualmente fueron los campeones de ese entonces.  

El alumbramiento no se pudo dar, a pesar de los dolores que le causaba a mi mamá. Decidí salir un 17 de enero de 1980 en la ciudad de Ponce, Puerto Rico. Se preguntarán por qué india y no leona por los Leones de Ponce, pues … la sangre pesa más que una ciudad vecina a mi pueblo natal, Guayanilla.

[Finaliza la primera entrada Indios 0-1 Criollos]

Desde ese día no ha pasado un año donde pise un parque o hable de béisbol. El béisbol ha sido el cordón umbilical que no ha sido cortado ni será eliminado entre mi papá y yo.

La del Toque

Ese amor por el béisbol creció por él ser pelotero aficionado, líder recreativo dirigiendo novenas de pequeñas ligas salvando muchas vidas de la calle. Más adelante se incorporó en las estadísticas, ¡bien bueno que es en las matemáticas!, en la gerencia de un equipo en la Doble A y su pasión por comentar y analizar los partidos en la radio. Todas ellas, las trato de emular donde único le hago el partido perfecto es en la redacción por ser mi segunda pasión. En todo lo demás, él sigue siendo mi maestro, porque no me canso de aprender.

[Finaliza la segunda entrada Indios 0-1 Criollos]

Les confieso que tuve que parar de escribir para orarle a la Divina Pastora y conseguir el empate. El empate llegó, con doble abriendo la parte alta de tercera entrada, convirtiéndose en carrera por sencillo sin out.  

Les pido perdón desde ahora, porque podrán leer más interrupciones.

Los valores, la pasión y la educación por el béisbol no pueden faltar en mi hogar. Mi niñez tuvo una etapa muy hermosa. Jugué béisbol con varones. Fue muy divertido y retante, más por la parte de tener un papá dirigente. “Ser la nena”, no fue cosa fácil, todavía no lo es.

La rigurosidad siempre está. Se me exige estar en la perfección. A esta edad le hago frente a las observaciones y abrazo las críticas del viejo. ¡Los papás siempre tendrán la razón!  

[Finaliza la tercera entrada Indios 1-1 Criollos]

A pesar de haber escogido la esgrima como deporte para representar a mi patria, el béisbol sigue siendo ese primer amor. Del béisbol se aprende para la esgrima.

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JYM HAMLEY. (JORGE COLÓN | 787.316.3713)

Se trabaja en equipo, aunque los toques se dan individualmente. Se escucha al entrenador desde una base. La posición de guardia es necesaria para estar alerta a cualquier movimiento que haga el rival, sea a la derecha, a la izquierda, de frente, de espalda, y ser sigilosos. Vista periférica.

Las decisiones que se toman son de vida y muerte. Cualquier error, el rival lo aprovecha en tu contra hasta querer destrozarte.

[La cuarta entrada pasó desapercibida. La quinta entrada finaliza con los Indios 3 – 1 Criollos. Ya se pueden imaginar mi algarabía.]

La esgrima es más tensa por medida en tiempo. El béisbol es por entrada y el tiempo es indefinido.  La esgrima tiene más o menos 25% de estadísticas, a diferencia del béisbol que todo es números.

La pasión que se vive en ambos es única. Las semejanzas son pocas en este departamento. La intensidad es constante en la esgrima, el béisbol tiene sus momentos de pausa. Las emociones son más apreciadas en el béisbol, en la esgrima se traspasan por una careta.

CHAVEZ YOUNG. (JORGE COLÓN | 787.316.3713)

[Finaliza la sexta entrada Indios 3 – 1 Criollos]

En el béisbol consigo la paz. En la esgrima está la revolución. Aunque en la esgrima estoy jubilada, es imposible hacerlo del béisbol.

El béisbol es el deporte rey en la historia deportiva de nuestro país. La esgrima tiene mucho camino por recorrer, aunque se distinga con sus resultados en el ambiente olímpico.

El béisbol es más accesible para un pueblo. La esgrima escasea en mi país. El béisbol une una nación en todas sus etapas y en sus torneos. La esgrima está en división, buscando una reconsideración en sus aficionados.

[Finaliza la séptima con varios imparables entre ellos un cuadrangular de los Indios para tomar ventaja 6 – 1 Criollos]

Si en 42 años no he desistido del béisbol, dudo que lo haga. La pasión y el amor seguirá en aumento. Es el regalo más hermoso que recibí en mi nacimiento. Solo necesito vida y a Dios para seguir en este camino tan hermoso de lanzar, batear y cogidas.

La del Toque
LA DEL TOQUE. [JORGE COLÓN | 787.316.3713]

Es un vínculo familiar, un trayecto que define mi personalidad y me ha guiado a ser una profesional en el campo de la comunicación.

[La octava entrada dolió. Los Criollos despertaron con un cuadrangular con dos hombres para remolcar acercándose en la pizarra: Indios 6-4 Criollos. Bajó el telón en la novena entrada con VICTORIA, Indios 6 -4 Criollos, para empatar la serie 1-1. El tercer partido de la gran final será este lunes a las 7:10 de la noche en el “Cholo” García]

Antes de retirarme les comparto unos datos de los Indios.

El 13 de noviembre de 1938, quedó inaugurada la organización proveedora de una liga de béisbol organizada bajo el nombre de la Liga de Béisbol Semiprofesional de Puerto Rico, hoy Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente de Puerto Rico, a la astucia y visionaria mente de Enrique Huyke, Tomás Ferrer Delgado, Gabriel Castro y Teófilo Maldonado.  

Los Indios son el único equipo de béisbol profesional que ha participado ininterrumpidamente desde su fundación en 1938. Su sede es el estadio Isidoro “Cholo” García ubicado en la sultana del oste, Mayagüez. Un parque remodelado en el 2010 para los Juegos Centroamericanos y del Caribe.  

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Su nombre procede de la mayagüezana Cervecería India, que ha sido auspiciador desde su fundación. Los colores del equipo son el granate y el oro, que fuera los colores de la Cerveza India, el antiguo producto principal de la cervecería. El actual producto principal de la Cervecería, la cerveza Medalla Light, es también el principal auspiciador del equipo. Ostentan 18 títulos nacionales, siendo su primer campeonato nacional en la temporada 1948-1949 y su último campeonato nacional, hasta ahora, en la temporada  2013-2014. En Series del Caribe tienen dos títulos: 1978, Mazatlán, México y 1992 Hermonsillo, México.

Espero que este año llegué ese empate en campeonatos con 19 que tiene en el reinado a nuestros rivales de la temporada actual, Criollos de Caguas.   

¡Gracias por celebrar mis 42 años en un parque de béisbol! 

Roberto Alomar, un pelotero especial

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¿Algún consejo a los padres que
tienen hijos practicando
deporte?

“Que tengan paciencia con sus hijos, que nunca le quiten las ilusiones, ni las metas, que los ayuden. A la larga, las decisiones las tomarán ellos. Hay que ser pacientes y cuidadosos, nunca dejarlos solos, estar pendientes de quiénes están a su lado. No permitan que nadie ocupe su lugar… Usted, como padre, tiene que estar ahí, siempre con ellos. No es sacrificio, es su responsabilidad con sus hijos. Tenemos que ser responsables. Respeto y honestidad es la clave”, María A. Velázquez, madre de Roberto Alomar en una entrevista que le dio al historiador Jossie Alvarado para Roberto Alomar, un pelotero especial.

Muchos hablan de las estadísticas que demuestran la mejor de las segundas bases de los últimos tiempos de las Grandes Ligas, Roberto Alomar Velázquez. Otros pasarán su tertulia a la controversia con el árbitro John Hirschbek cuando estaba con los Orioles de Baltimore. Sin duda una experiencia que enriqueció su alma y espíritu humano en el crecimiento profesional que tuvo el salinense.

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El libro tiene su versión en inglés.

También destacarán la familia que son los Alomar Velázquez con el trio de peloteros comandado por Santos padre, Sandy hijo mayor y el benjamín Roberto. Con mención honorífica para la jefa de la casa María y la única entre hermanos, Sandy.

A los que estamos buscando un libro que aporte más allá de sabrosas estadísticas para enaltecer la figura del Salón de la Fama del 2011 en notas periodísticas, apreció Roberto Alomar, un pelotero especial. Un documento, que en los últimos tiempos lo hace incalculable su valor en la psicología deportiva y otras áreas de la enseñanza deportiva.  Se preguntará ¿por qué?

Es notable que en el béisbol puertorriqueño se ha hablado de lo que fue el legado de nuestro primer exaltado a Cooperstown en homenaje póstumo Roberto Clemente Walker. No es para menos. Una vida llena de enseñanzas para todas las generaciones subsiguientes. ¡La contabilidad de libros, ya la perdí!

Sin embargo, en la literatura puertorriqueña escasean las aportaciones que se distingan por ser únicas y de leyendas que estén entre nuestra humanidad. Un añadido es que sean escritos por fervientes locales y con una pizca especial si es del mismo municipio de la otrora figura. La exposición de los detalles es diferente. La entrega en la redacción es como si estuvieses escuchando al vecino jugando dominó en el balcón de tu casa contando la película que no vimos por ser pequeños o jóvenes con otras prioridades deportivas.  Así me pasó con Roberto Alomar, un pelotero especial.

Nestor y Jossie
Los historiadores Jossie Alvarado y Nestor Duprey presentarán el libro este lunes, 21 de mayo en el Museo del Deporte de Puerto Rico en Guaynabo.

Saber del proyecto era un orgullo. Siempre es un orgullo celebrar los logros de colegas, en este caso Jossie Alvarado, quien siempre está disponible para educar en el béisbol. Es una de los historiadores de mayor influencia en los medios nacionales por su bagaje informático.

La experiencia que adquirió Jossie con sus ediciones de Puerto Rico en las Grandes Ligas, sin espacio a dudas, lo llevó a una madurez de exposición trascendental para una de las carreras deportivas de uno de sus ídolos.

Esa pasión y siendo padre y abuelo de una numerosa familia, a mi percepción, hizo que resaltará la vida del mejor en el diamante de los Alomar Velázquez con la profundidad del entorno familiar.

El libro abre el espacio para conocer y estudiar las condiciones idóneas en que se desarrolló y vivió su estrella de los Blue Jays de Toronto. Etapas que muchas veces las familias comenten ciertos errores con sus hijos y otras a tener éxito como fue para Santos y María.

En cada caminar por las ciudades que jugó el salinense desde su firma a los 17 años está presente el contexto familiar con La Estocada del contexto de la época que hizo su peregrinar por las Mayores.

En cada capítulo, que son 10, Jossie proyecta un ejemplo de lo que muchas familias pueden lograr con su niño o niña en cualquier carrera deportiva. Un padre que se fue a realizar su trabajo, con bate y guante, dejando una familia al cuidado de una madre. Un hermano mayor que incursionó primero para ser el héroe del pequeñín. Una hermana que tras bastidores cuidaba de la madre, sin olvidar sus metas. Una madre que llevó el timón de un hogar, apoyando la fiebre beisbolera de su razón de ser: la familia.

Entrevistas
Además de tener 10 capítulos de rica historia, posee un apéndice con entrevistas maravillosas.

Las entrevistas del apéndice apelan al sentimiento que puede tener o tienen los integrantes de la familia y allegados para que se hagan realidad cada sueño en común e individual. Es una enseñanza que fue vivida y es transmitida por unas páginas coloridas y representadas con mucho cuidado y engranaje humilde.

“El crédito se lo doy a mi esposa Ñañi. Ella fue la que siempre estuvo con ellos…fue muy importante que nunca los dejó solos y fue responsable de su formación”, cita de Santos Alomar Conde reconociendo el valor de su esposa.

Cada línea describe con respeto esa relación de padre, madre, hijos, hermanos, matrimonio y la fanaticada.

Una de las líneas que más me impactó fue la de su hermana mayor, Sandy, al contestar ¿Cómo te siente cuando [pasó] el incidente con el árbitro John Hirschbeck? ¿Cuál fue tu reacción?

“Veo esto como el incidente que evitó a Robert ir al Salón de la Fama en el momento en que debió entrar en el 2010. Pero es verdad se salvó. ¿Por qué? Porque entonces hubiesen quedado grabados unos recuerdos que no debían de estar plasmados en su historia como pelotero. Gracias le doy al señor Hirschbeck por ese castigo que le dieron los periodistas en el 2010”.

Unas palabras que solo emanan de una hermana mayor que siempre desea ser la protectora, la que cuida la espalda de cada uno de los miembros y la que toma el timón del hogar cuando papá y mamá están manejando diversas cosas de la familia. Son esas palabras que hacen descubrir la esencia de la fraternidad familiar.

Entre hermanos, la finalidad es amarse y quererse, aunque existan esas “peleas” que provocan el crecimiento del carácter hacia la vida. También hacen que los años prevalezca la unidad familiar sin límites territoriales.

“Durante la temporada cuando visitamos Toronto compartimos bastante, pero te diré que en las Navidades es la época donde más tiempo pasamos juntos. Estar en familia es lo mejor, crecimos en un hogar unido, así hemos seguido, nada como estar en familia, las horas que pasamos hablando de lo que estamos haciendo, lo que hicimos, no tiene precio, esta carrera es muy sacrificada, somos afortunados con lo que Dios nos regaló, agradecidos”, cita de Sandy Alomar Velázquez, hermano de Roberto.

Es tan mágica la lectura que te lleva a el reencuentro con esas palabras de fortaleza social, que se recalcan desde otros deportes. Unas líneas que empoderan el mensaje del que tiene en sus manos la niñez:

“Si un joven pelotero te pide un consejo, ¿Qué le dirías?

Que para lograr sus sueños hay que trabajar, creer en uno mismo. Siempre habrá obstáculos, al igual que en la vida. Seguir las instrucciones de tus coaches, de tus padres, ser disciplinado respetar el juego”, Roberto Alomar, el pelotero especial.

Adquiere el libro más allá de una herramienta de estadística. Dale la oportunidad a que te llene ese espacio vocacional de instrucción a nuestras generaciones de peloteros y peloteras en un núcleo familiar saludable.

Accede a  www.jossiealvarado.com  para la compra del libro en español e inglés.

Versión en inglés Roberto Alomar, A special player.