#PURLosNuestros Béisbol se transformó en 10 letras

¡Por fin! Hace días que deseo escribir de mi primer amor deportivo, el béisbol.

El deporte que me enseñó la pasión, la entrega y la dedicación se transformó en 10 letras: Puerto Rico.

Desde el momento que leí la transferencia de dirección de Edwin Rodríguez a Juan “Igor” González, sabía que el relevo era prometedor. Dejar en su cuerpo técnico a Cano García, Julio Varela y demás de la comitiva daba esa esperanza que volveríamos al pódium. Mi corazón lo sabía. Mi viejo y yo lo analizamos.

Una vez presentado el equipo, tras varias semanas de evaluación de talento, lo único que restaba era seguir su día a día para saber si iba a funcionar el nuevo doctor y su receta beisbolera. Cada detalle daba resultado. Cada palabra de aliento de Igor era punzada de la buena: “confiando en Dios primero, todo será posible”, “Primero el de allá arriba. Dios nos da la oportunidad”.

El 16 de julio la novena pisó suelo barranquiteño vestidos con los colores que nos hacen lucir orgullosos de nuestro país. Desde la alineación se percibía disciplina, compromiso y seriedad.

Otros detalles fueron floreciendo, que hacen su admiración dentro de una delegación. Lo primero fue la humildad acompañado de la fe. A estos le hicieron compañía la socialización respetuosa, jocosa y de compañerismo con los demás integrantes de la delegación.

Su calendario no les permitía salir a los demás deportes, pero los demás deportes estaban atentos a sus resultados. En la Villa se sentía ese aroma especial de victoria y la luz del oro se acercaba más.

En cada expresión de la novena se veía el patriotismo, el compromiso por la Patria, el amor por el béisbol, la pasión por las 10 letras que se transformaron en su inspiración.

La frase de las 10 letras caló en mi psiquis. No era para menos. El derecho de autor le tocó a su dirigente Igor González. Más allá de expresarla fue hacerla valer en cada una de las victorias, capitaneando un seleccionado que dio el cuadrangular esperado por 16 años: la medalla de oro.

No les niego, pensé en esa celebración de San Salvador 2002. Una celebración donde Cano Vélez y equipo nos empujaron a seguir inspirados y ganar por Puerto Rico. Una experiencia que me la gocé como atleta donde las emociones no cambian mucho con las del rol actual.

Este oro era la medalla que faltaba. Una presea dorada que alivia las penas de los pasados ciclos. Una medalla que se suma al historial exitoso del béisbol en Puerto Rico. Una medalla que será el sueño anhelado por las generaciones que todavía no se han decidido en representar al país por sus razones profesionales en el diamante o los encargados de sus carreras no han visto el beneficio.

Es una medalla que unió a una fanaticada Centroamericana y del Caribe puertorriqueña, que en el presente sigue buscando más victorias y derrotas para un saldo positivo el 3 de agosto.

Béisbol me recalcó que es un deporte rey en nuestra isla. Ya… lo estamos reviviendo. El béisbol se transformó en 10 letras “Puerto Rico”.

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Un comentario en “#PURLosNuestros Béisbol se transformó en 10 letras

  1. Veshi

    Felicitaciones, un oro muy bien ganado; un título que como explicas pertenece a mucha gente. Una cronicrcon mucho corazoc y respeto. Y yo creo que esa victoria sabe a mucho más porque vencieron a un equipo cono el de Cuba.

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