Juguemos a que no existe el deporte

Llevó semanas leyendo artículos de revistas científicas para mi proyecto de tesis doctoral. ¡Obvio, es en deporte!

He leído un sin número de artículos que me encantaría leer más por día, pero debo reportarme a trabajar por las obligaciones humanas que tengo. O sea, pagar renta, deudas, estudios, los impuestos que son el doble con la nueva reforma laboral, etcétera. En fin, para poder vivir.

Mi vida es 99.9% al servicio del deporte. Eso mucho de ustedes lo saben. Otros, podrán leer más en mi página de presentación de La Estocada para comprender.

Estoy al servicio del deporte, no el deporte a mi servicio. Aunque, pensándolo muy bien, el deporte me sirvió de herramienta para hoy sentarme a escribir una incógnita o unas incógnitas que arrastro desde que tengo memoria deportiva, y me fastidia estos días en mi conciencia:


¿Cómo sería la vida sin deporte o actividad física? Puerto Rico, ¿sin deporte? Esta última como el taladro del vecino a las 7:00 a.m. un sábado después de jangueo.

Es como la pregunta para la historia bíblica del comienzo del pecado, ¿cómo hubiese sido el mundo si Eva no se hubiese comido la manzana? Me lo he imaginado. Tema para otro día.

Pero ¿sin deporte? ¿Sin deporte? Ño, ¿Sin deporte? P*%^$#@, ¿Sin deporte?

Déjame ver como comienzo…

¡Ya!

La parte de la salud se nos afectaría. Un ejemplo: la obesidad. Es un tema que sigue tomando auge en los tiempos donde los videos juegos, por ejemplo, están provocando el sedentarismo en los niños, jóvenes y hasta adultos. Es un estilo de vida que incluye poco ejercicio, aumenta el régimen de problemas de salud (aumento de peso) y padecimientos cardiovasculares. Se puede contrarrestar con la hermana del deporte, la actividad física, que para mucho es más placentera que el mismo deporte.

¿Otro más? Listo. Perderíamos el espacio de descarga emocional. Yo soy de las que cree que el deporte es el psicólogo por excelencia sin paga. No literal, pero apoya en su gestión de balance emocional.

Visualicemos.

Usted está viendo al equipo nacional de su deporte de predilección o el deportistas héroe o heroína, lo mínimo que va a hacer es gritar con furia de alegría, de frustración o tristeza. Tres emociones que se pueden expulsar en, tal vez, 40 minutos de juego, 12 asaltos, tres combates, 27 outs, dos mitades de 45 minutos, una carrera de 9.63 segundos, entre otros. Nos envolvemos como fanáticos que, al finalizar el deporte de nuestra predilección, no importa el resultado, el cuerpo se siente relajado porque expulsó emociones. Esas emociones que nos pueden provocar acciones contrarias hacia la vida, como ha pasado entre hinchas en pocas ocasiones. En su mayoría, el deporte es psicólogo por excelencia sin paga.

Le doy vuelta al pensamiento… me encuentro con el componente de oficios. Uff! Sin deporte o educación física, en este departamento los hermanos se encuentran en pasillo gris de la filosofía, muchos obreros se quedarán sin empleos.

Deténgase y observe, no mire… observe.

Entre a la oficina de un centro de formación y desarrollo deportivo. ¿Cuántas personas buscan sustento a través del deporte? Mínimo una secretaria, un empleado de labores domésticas, un educador físico, un terapista o terapeuta, un especialista en nutrición, un médico evaluador, un entrenador especializado. Este listado puede seguir crecimiento si el lugar es amplio y se convierte en un complejo donde podríamos añadir: el guardia de seguridad, la encargada o encargados de la cantina, el del cuido, sigo y no termino. 

Realidad o ficción.

Las instalaciones deportivas serían monumentos para la prehistoria. ¿Usted podría vivir sin ver a su selectivo nacional de básquet, béisbol, voleibol, fútbol o sin apoyar a su tenista, boxeador, nadador o luchador? Na’, yo creo que no. Sería un aburrimiento. Es más, nos cansaríamos de ver a los de otros países y comenzaríamos a llenar las redes de comentarios víctimas “Si en Puerto Rico tuviéramos un Lebron James… taca taca…” “Si en Puerto Rico tuviéramos un programa tal, como el de fulano …” “Si en Puerto Rico tuvieras el dinero de los programas de beca como en tal lao, bla bla bla”.  ¡Bueno tenemos nuestras terapias mediáticas todos los días, más grandes que el texto bíblico de las Lamentaciones!

Sería una pérdida.

Un deporte – espectáculo da patriotismo, soberanía, abunda a la economía, sentido de pertenencia, modelos a seguir por las generaciones, un vehículo de paz, trabajo a otras áreas de enaltecimiento social como la música, el teatro, la artesanía, en conclusión, muchas cosas juntas buenas.

Ahora.

¿El deporte con que se puede hacer, para lograr todas las cosas arriba mencionadas? ¿Solo con sueños en nuestra mente? ¿Por ilusiones en nuestro corazón?

En Puerto Rico y muchas partes del mundo se vive la escasez en producción monetaria para continuar cumpliendo con las expectativas que exige la práctica de un deporte o el mantenimiento de un programa de educación física.

El deporte está entrando a su parte invisible en muchos lugares del mundo.

La raza brava deportiva y educadora están en peligro de extinción. Se pidió y se pide a gritos el apoyo de gobernantes. Se pidió y se pide a gritos el apoyo privado. Todo a tomado un giro desalentador. Está el panorama desbalanceado.

Cada vez se sigue cerrando el círculo para continuar con el trabajo social, patriótico y civilizado del deporte – la educación física o de la educación física – el deporte. No importa el orden que lo pongamos el deporte y la educación física en el país de donde soy y de donde vengo es pilar para la sociedad. Romper una cultura con vicios mentales de exterminación no es posible en el momento que vivimos como país hace unos años.

Sabemos que como país y como mundo estamos pasando momentos muy difíciles: la salud se deteriora, la seguridad es insegura, el espacio público es vandalizado, la brisa está llena de contaminación, romper con los estereotipos es bañarse de sangre, las palmeras se queman, las olas se comen el terruño y el deporte está tornándose silente e invisible en la sociedad.  

Es duro imaginarse un país si actividad física – deportiva. Los de la actividad física se une en la actividad deportiva. Ellos con los de la música. El grupo crece cuando llegan las artes. Todos en un solo país y de un país nos convertimos en continente hasta propagar la existencia deportiva en un solo mundo.

Piensa que sería para ti un país sin deporte

#LaEstocada

No uso imágenes porque estar sin deporte es estar de luto.

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