Gesta de pelotera Diamilette Quiles añade valor a la academia

“Las mujeres deportistas en Puerto Rico no han estado exentas de estos postulados hegemónicos masculinos que han obstaculizado y minimizado su participación dentro de la actividad
deportiva local, regional e internacional. Han sido pocos los directivos e instituciones deportivas puertorriqueños que han cuestionado y fomentado la posible participación de las mujeres
 en los deportes”,

Delia Lizardi en La mujer en el deporte puertorriqueño.

Al momento de conocer que Diamilette Quiles haría su debut el domingo, 19 de mayo de 2019, en la Liga de Béisbol Superior Doble A vino a mi mente referencias sobre el tema de deporte-mujer-medios, como la cita con que abro el escrito de la autoría de la doctora Delia Lizardi.

El sueño de la equidad de género en el deporte se está convirtiendo en realidad a su paso. Una marcha que está tomando velocidad. El béisbol puertorriqueño levanta su mano en esta peregrinación de igualdad.

Diamilette Quiles en su debut con los Montañeses de Utuado.
(Fotos Federación de Béisbol de Puerto Rico)

La pelota femenina ha sido consistente. La Federación de Béisbol de Puerto Rico creo en el 2009 la Liga de Béisbol Femenino Superior, donde Diamilette ha sido nueve veces campeona de 10 temporadas con la novena de Arecibo. En el torneo participan cinco equipos: Arecibo, Vega Alta, Santurce, Las Piedras y Juana Díaz. Según varias fuentes, buscan el desarrollo para el área sur y en el oeste de la isla. Es un taller adicional para las peloteras, que muchas veces doblan funciones con la Liga Superior de Softbol Femenino.

Es un torneo femenino que en los medios de comunicación ha encontrado dificultad de cobertura. Sin duda ha sido invisibilizada por el éxito que tiene la Liga de Béisbol Superior Doble A en 80 años de acción con peloteros que nacen de las pequeñas ligas y hacen su transición a la Liga Invernal, Liga Menor y prueban la MLB. Se lo puedo adjudicar a la cultura o ¿falta de atracción al público?

Aun así, los apoderados de la Liga Femenina continúan trabajando para seguir fomentando la participación de la mujer en el deporte que culturalmente domina en 42 municipalidades pequeñas a diferencia de la profesional que está presente en las ciudades grandes como Carolina, Caguas, Mayagüez y Santurce por los pasados tres años.

Puerto Rico participó en Toronto 2015.

Las mujeres han tenido su momento de éxito como selección. Tuvieron una medalla de bronce para el clasificatorio a los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 donde el béisbol femenino debutó. La novena boricua quedó cuarto lugar en Toronto 2015 y ha estado presente en dos Mundiales.

En todo ese progreso ha estado Diamilette y otras mujeres con historias inspiradoras, que en el silencio han tenido gestas igual de heroica que los varones.

El gesto de inclusión del apoderado de los Montañeses de Utuado, el licenciado Rafael Juarbe, debe tomarse como ejemplo para continuar trabajando con la equidad de género. Sin duda, Diamilette abre el espacio para que el público pueda girar su vista a la liga femenina y no estancarse en un acto histórico de una temporada en la liga de varones. ¡Sería genial contar con el respaldo en igual de condiciones para ambas ligas!

Esto conlleva un replanteamiento académico en varias discusiones que tienen un sin fin de explicaciones. ¿Incluir una mujer en un deporte “de hombres” es una estrategia de mercadeo y publicidad? ¿Cuál es la esencia de la mujer en el deporte masculino? ¿Jugará un hombre en la liga femenina? ¿Hará el hombre el deporte de gimnasia rítmica o nado sincronizado, por ejemplo? ¿Estas decisiones es para romper con patrones patriarcales, imponer el feminismo o retar la genética? ¿Es una lucha entre feminismo o machismo, parafraseando la equidad?

Sin duda, la mujer está alcanzando más logros en el deporte por nuevas reformas de las organizaciones deportivas. Las entidades al frente del deporte están haciendo su esfuerzo en romper los estereotipos que en el pasado llevaron litigios con desenlaces “injustos” o “justos” y comoquiera son referentes de potenciales nuevos casos, etcétera.

El blanco de la mayoría de los estudiosos en estos temas es el Movimiento Olímpico, por ser la “rueda perfecta” – aunque en este mundo ser perfecto es algo relativo – para organizaciones deportivas que desean emular la arquitectura “exitosa” del evento más visto en verano, los Juegos Olímpicos.

Se sabe que los líderes están trabajando día a día para hacer cambios en filosofía, en cumplimiento de la Carta Olímpica y atemperarse a las transformaciones que exigen las nuevas generaciones, donde sus mentes toleran cada vez menos las injusticias, los pensamientos radicales y excluyes.

En el pasado, está en la historia, la mujer fue totalmente marginada, rechazada y mutilada. El difícil progreso ha estado lleno de protestas, litigios, exposiciones, entre otros procesos.

Diamilette Quiles primer mujer en jugar en la pelota Doble A de Puerto Rico.
(Fotos Federación de Béisbol de Puerto Rico)

Existen varios periodos que se destacan los avances para el género femenino según el escrito Las mujeres y los Juegos Olímpicos, un recorrido histórico: 1900-1936 “El deporte como un club de hombre”, 1948-1972 “El avance paulatino de las mujeres”, 1976-2016 “Alineamiento a la agenda internacional dividida en 1976-1988 “La década de la mujer” y 1992-2016 “El despegue de la mujer”.  Aquí daré un brincó al presente, porque es de asignación hacer estudios en el tema y entrar en las viejas páginas de nuestros ancestros.

Fue en Londres 2012 donde las mujeres olímpicamente alcanzaron un 46% de participación en unos Juegos Olímpicos, en todos los deportes y todas las delegaciones tuvieron representación femenina. Pero ¿en la cobertura mediática se reflejo dicho avance? ¿Se erradicó los estereotipos? En ambas, las contestaciones varían por país. Les recomiendo el libro Las Mujeres Deportistas en la Prensa: Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 bajo la editorial UOC.

En Río de Janeiro 2016, los Juegos presentaron 45% de participación con nuevas disciplinas disputando seis medallas en deportes mixtos, ya saben que el deporte se divide por género femenino y masculino y categorías donde puedo entender la desigualdad genética que esto puede causar en varios deportes. En el tintero tienen el caso de la corredora de 800 metros, Caster Semenya, de Sur África en la rama femenina, y por ahí está más cerca los transgéneros. Estos últimos dos temas son para otros escritos, pero se que pueden pensar en ellos mientras leen.

En Tokio 2020 se espera la participación de 48% de la mujer, con la ilusión de convertirse en los primeros juegos de mayor participación femenina. En su programa deportivo se aprobaron los deportes de béisbol (masculino) y sóftbol (femenino), surfing, escalada deportiva, kárate y monopatín, el baloncesto 3×3, los relevos mixtos en natación (4×100 estilos), atletismo (4×400) y triatlón, y el aumento de las pruebas femeninas en boxeo, remo, los dobles mixtos en tenis de mesa, entre otros.

Cabe destacar, que el Comité Olímpico Internacional cumplió con igualdad de participación en ambos géneros en los Juegos Olímpicos Juveniles de Buenos Aires 2018. No dude que para Paris 2024 pueda pasar.

Regresando a la musa que me llevó a redactar este escrito, Diamilette Quiles y su participación con los Montañeses de Utuado, convocan a una discusión sana de lo que es el avance de la mujer en el deporte. Es un tema enriquecedor, que no tiene espacio para adjudicarse como controversia. El deporte es un terreno fértil para ser eco de los avances que se tienen en las leyes laborales, en los cambios de roles en la casa y en los temas religiosos.

No esta demás unirme a la invitación de otros seguidores del béisbol a seguir los pasos a Diamilette y la extiendo a que apoyen la Liga de Béisbol Superior Femenino que dará inicio en septiembre.

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