La Universidad Interamericana ganó este sábado su cuarto título en la semana del Festival Deportivo del primer semestre de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI). En esta ocasión fue en la lucha olímpica, campeonato que se celebró en la Universidad de Puerto Rico (UPR) de Humacao.
El espíritu campeonil llegó a los luchadores tigres que ganaron con 57.5 puntos. La competencia más cercana fueron los Gallitos de la UPR de Río Piedras con 52.5 puntos. Aguerridos y aun en reconstrucción de su equipo, los Taínos de la Universidad Ana G. Méndez finalizaron en la tercera posición con 51.5 puntos.
Del cuarto al séptimo lugar se colocaron: los Lobos de la UPR de Arecibo (29 puntos), los Tarzanes de la UPR de Mayagüez (27 puntos), los Gryphons de la Caribbean University (26 puntos) y los Búhos de la UPR de Humacao (21.5 puntos) El atleta más valioso fue Erick Feliciano de la UIPR.
La UIPR ha ganado en la semana deportiva el campeonato de fútbol, tenis y natación, todos en la rama masculina.
El torneo de la lucha olímpica se celebró en el marco del 60 aniversario de fundación del recinto de la UPR de Humacao.
Este lunes y martes llega a su fin el voleibol
El drama no deja de faltar en la LAI. Esta ocasión llegó al coliseo Rafael Mangual de la UPR de Mayagüez.
El pasado viernes, las Juanas y los Tarzanes de la UPR de Mayagüez les empataron la serie a sus rivales las campeonas Taínas de la UAGM y los subcampeones de los Gallitos de la UPR de Río Piedras para provocar partidos decisivos en ambos géneros el lunes y martes, respectivamente.
En la rama femenina, el sexteto de las Juanas venció en cuatro parciales (29-31, 25-21, 25-22 y 25-18) al equipo de las Taínas. El desenlace de esta historia llegará el lunes cuando se juegue el partido decisivo desde las 6:30 de la tarde en la UAGM recinto de Cupey. Luego del encuentro jugarán por el tercer lugar los Delfines de la Universidad del Sagrado Corazón (USC) y los Taínos de la UAGM.
Por los varones, los Tarzanes de la UPR de Mayagüez tuvieron que usar todos los recursos para ganar en cinco parciales (25-22, 25-23, 25-19, 29-27 y 15-10) a los visitantes de la UPR de Río Piedras. La conclusión de esta serie será el martes a las 7:00 de la noche en el complejo deportivo riopedrense, conocido como “La Gallera”. Como antesala, 5:00 p.m., las Delfinas de la USC y las Jerezanas de la Río Piedras competirán por el tercer lugar.
Los partidos por el campeonato serán transmitidos por Facebook LIVE y Canal Oficial de YouTube @LAIPR.OFICIAL.
[Para calendarios, tabla de posiciones y resultados actualizados, acceder a las Facebook e Instagram @laiproficial]
En el décimo aniversario de su medalla de plata Londres 2012 anunció su retiro
El luchador olímpico Jaime Yusept Espinal Fajardo anunció hoy, jueves, su retiro de la competencia olímpica rodeado de admiración, en el salón Joaquín Martínez Rousset del Comité Olímpico de Puerto Rico (COPUR).
“Un día como hoy tuve mi medalla de plata en Londres 2012. Hoy quiero anunciar oficialmente que ya me retiro del deporte de la lucha olímpica, para no volver a competir. Sí, sigo siendo parte del Movimiento Olímpico. Sigo siendo parte de lo que es la lucha olímpica. Sumamente agradecido. It ‘s official (es oficial)”, dijo el atleta de 38 años acompañado por su esposa y también luchadora olímpica Tokio 2020, la mexicana Jane Valencia, y su hija Joy.
El atleta dominicano-boricua tuvo una carrera exitosa en la lucha olímpica. Fue medallista de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010 y repitió podio en Veracruz 2014 con bronce. En los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 se alzó con otra presea de bronce. Su gran ejecutoria estuvo en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 ganando la primera medalla para la lucha olímpica puertorriqueña en los 86 kilogramos. Fue el segundo atleta olímpico que logró una medalla de plata, siguiéndole los pasos al púgil Luis Francisco Ortiz, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. Obtuvo múltiples logros en competencias regionales, continentales e internacionales por su deporte.
Jaime Espinal con su medalla de Londres 2012. (Archivo COPUR)
La presidenta del COPUR, Sara Rosario Vélez, introdujo a los presentes a un viaje por ese momento histórico que vivió Puerto Rico hace 10 años.
“Justamente hoy, 11 de agosto de 2012, todo Puerto Rico amaneció con la noticia de que teníamos un atleta, Jaime Espinal, que iba a la final de la lucha olímpica de los Juegos Olímpicos de Londres. Ese día, todo el mundo en Puerto Rico supo quién era Jaime Espinal. Todo el mundo, también, supo que la lucha olímpica existe y que no todo es lucha libre”, recordó Rosario Vélez, quien en ese entonces se destacó como jefa de misión de la Delegación de Puerto Rico.
“La medalla de Jaime trajo muchas cosas buenas para el deporte y el deporte de la lucha olímpica. También para su vida personal. Es un atleta muy respetado. Alcanzó muchas cosas en su vida, como lo es su familia. Es una vida que se transformó por el deporte. Experiencias positivas, experiencias negativas, como todos hemos tenido en la vida. Estamos muy agradecidos de él y todo lo que ha dejado. Le deseamos lo mejor en todos sus proyectos”, dijo la Presidenta del COPUR.
Para Londres 2012, Puerto Rico cumplía 16 años sin obtener medallas. El podio era ocupado por puros boxeadores con seis preseas (una de plata y cinco de bronce), siendo Daniel Santos el último ganador en Atlanta 1996. Sin embargo, el vallista Javier Culson fue la esperanza medallista para acabar con la sequía y romper el invicto que llevaba el pugilismo desde 1948. Fue así, Culson rompió el patrón olímpico con su medalla de bronce en los 400 metros con vallas. Pero… la vida tomaría por sorpresa a Puerto Rico. Espinal Fajardo vino a darle un empujón a las alegrías que se vivían desde el 6 de agosto del 2011 gracias a Culson. Cinco días después, el luchador dio el toque plateado a la majestuosa delegación de Londres 2012. Un pueblo lo conoció por su hazaña, abriendo un nuevo puente de educación en la lucha olímpica.
Para el presidente de la Federación de Luchas Asociadas de Puerto Rico, Obed Santana, el retiro del medallista olímpico de plata en Londres 2012 llena de nostalgia a su organismo.
“Para nosotros en la parte de las Lucha Asociadas de Puerto Rico nos sentimos un poco apenados, porque él ha sido un excelente atleta y así lo ha demostrado en el tiempo que estuvo con nosotros. Trajo tanta gloria a Puerto Rico y la Federación. A veces queremos que los atletas nos duren toda una vida. Se le respeta su espacio y su decisión. Nuestro respeto para Jaime”, indicó Santa, quien lleva más de 35 años en la lucha olímpica puertorriqueña en sus facetas de atleta, entrenador nacional, árbitro internacional y ahora presidente federativo.
Además de reconocer el desempeño deportivo de Espinal Fajardo, Santana expresó que “las puertas de nuestra federación siempre estarán abiertas para él. En un futuro no puede ser un buen entrenador y puede cubrir cualquiera de las áreas de nuestra federación. Estaremos, aquí, para lo que nos necesite”.
Jaime Espinal celebrando su campeonato en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010 (Archivo COPUR)
En la actividad, Espinal Fajardo detalló un listado de las metas que quiere realizar, dándole énfasis a su sueño de ser productor para crear eventos deportivos, publicar su libro para niños y ser presidente del COPUR o secretario del Departamento de Recreación y Deportes de Puerto Rico.
El luchador nació en Santo Domingo, República Dominicana. Decidió competir por Puerto Rico a temprana edad de su juventud. Selló su carrera con el logro más grande, ser abanderado de Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, donde la tenista Mónica Puig regaló la primera medalla de oro absoluta para Puerto Rico en el evento más emblemático para el Comité Olímpico Internacional y el COPUR.
Nota redactada para el Comité Olímpico de Puerto Rico
El evento tuvo una participación de siete universidades
Los Gallitos de la Universidad de Puerto Rico de Río Piedras se proclamaron nuevos campeones del torneo de lucha olímpica de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI). El evento se celebró este sábado en el Colegio Universitario de San Juan.
El equipo de luchadores comandado por el otrora luchador olímpico, José Betancourt, ganó por amplia puntuación 65.5 puntos. La segunda posición fue ostentada por los Taínos de la Universidad Ana G. Méndez con 56 puntos. En la tercera posición quedaron los pasados campeones de la LAI, Tigres de la Universidad Interamericana, con 51.5 puntos.
De la cuarta a la séptima posición quedaron: los Gryphons de la Caribbean University (26 puntos), los Lobos de la UPR de Arecibo (25.5 puntos), los Búhos de la UPR de Humacao (25 puntos) y los Tarzanes de la UPR de Mayagüez (16.5 puntos).
El atleta más valioso fue el lobo de la UPR de Arecibo, Jessaniel Rivera.
Jessaniel Rivera.
Los ganadores por categoría fueron: (57 kilos) Derick Santiago (UPR Río Piedras), Jeremy Kolaitis (UAGM), Melvin Reyes (UPR Humacao); (61 kilos) Jessaniel Rivera (UPR Arecibo), Dylan Hernández (UPR Río Piedras), Ángel Alcantara (UAGM); (65 kilos) Erick Feliciano (Inter), Javier Canales (UPR Río Piedras) y Jonathan Pérez (UAGM); (70 kilos) Jadier Silverio (UAGM), José Bernal (Inter), Rafael Cruz (UPR Humacao) y Alejandro Gandía (UPR de Río Piedras); (74 kilos) Christopher Rivera de la UPR de Río Piedras, Jeicarlo Ruiz (UPR M), Bryan Tsintas (Inter); (86 kilos) José Yourdan (UPR Río Piedras), Raúl Álzaga (UAGM) y Jafet Casanova (UPR Arecibo); (97 kilos) Bryan Torres (UPR Río Piedras), Samuel Hernández (UAGM), Marc Vallellanes (Caribbean) y Alexis Mojica (UPR Humacao); y, (125 kilos) Antonio González (Inter), José Arroyo (Caribbean), Diego Ortiz (UPR Arecibo). (#)
miércoles, 8 de diciembre de 2021(San Juan, Puerto Rico) El campeonato de la lucha olímpica será este sábado desde las 10:00 a.m. en el Colegio Universitario de San Juan.
Las universidades inscritas son Universidad Ana G. Méndez, Universidad Interamericana, Universidad de Puerto Rico (UPR) de Mayagüez, Caribbean University, UPR de Arecibo, UPR de Río Piedras y UPR de Humacao. Los pesos por competir serán 57 kilos, 61 kilos, 65 kilos, 70 kilos, 74 kilos, 86 kilos, 97 kilos y 125 kilos. Todos en el evento libre.
Los Tigres de la Universidad Interamericana son los campeones defensores del torneo universitario.
Espinal regaló otro histórico momento para Puerto Rico un 11 de agosto de 2012 en Londres 2012, uniéndose al vallista Javier Culson en la transformación del medallero olímpico.
La Estocada
Su corazón de luchador guerrea para que exista un mundo que garantice la dignidad humana y la igualdad entre los ciudadanos. El origen de su convicción nace en su natal República Dominicana creciendo en su paso ligero por Nueva York, y encontrando en Puerto Rico el lugar de su peregrinación.
El hijo de Alejandrina Fajardo Hernández y Jaime Félix Espinal dio su primer grito de espartano el 14 de octubre de 1984 en el barrio Simón Bolívar de Santo Domingo, República Dominicana. Cinco años más tarde es traído junto a sus hermanos a Puerto Rico por su progenitora, quien buscaba una mejor calidad de vida para su familia.
Jaime Yusept Espinal Fajardo no ha estado exento de superar batallas en su destino como hijo, estudiante, deportistas y cristiano. La vida lo ha llevado a prevalecer en situaciones que lo han motivado a comprometerse consigo mismo y la sociedad, que hoy lo reconoce como orgullo patrio de Borinquén.
En los primeros pasos hacia la conquista olímpica. En esesta competencia realizada en Michigan, 1996 (Foto suministrada por Pedro Rojas).
La formación académica inició en la Escuela de la Comunidad Luis Muñiz Souffront de Caparra Terrance, continuándola en la Academia Bautista en Puerto Nuevo. Ambos recintos ubicados en la ciudad capital de San Juan, Puerto Rico.
El primer contacto con un colchón de lucha olímpica fue a los 8 años de edad motivado por el entrenador cubano, Pedro Rojas. El destacado líder del deporte de combate se acercó a Espinal, a su hermano Stanley y dos amigos gemelos cuando jugaban baloncesto en la cancha de la Escuela Superior Gabriela Mistral en Puerto Nuevo. El reclutamiento de Rojas hizo que la vida del niño diera un giro exitoso.
Las pruebas que bien se encarga la existencia de ponerle a los seres humanos, estuvieron presentes en todo el recorrido del crecimiento deportivo y profesional del luchador. Ya venía ganando sus combates en contra del discrimen por raza y color vivida en su corta estadía en Nueva York a los 15 años de edad. Enfrentó la dura realidad de entrenar, estudiar y trabajar para sufragar sus gastos personales. En dos ocasiones decidió estar fuera de combate para dedicarse al “break dance” y a practicar el porrismo. Sin embargo, su corazón seguía palpitando por la lucha olímpica.
Tomó la decisión de representar a Puerto Rico a los 21 años de edad tras juramentar ciudadanía americana en el 2007. Lo que significó para él un eterno agradecimiento a Puerto Rico por sentirse orgulloso de donde se crio, aprendió el deporte y del país que lo adoptó.
Buscó su primera clasificación olímpica para los Juegos de Beijing 2008, siendo infortunio el intento durante el Campeonato Panamericano. Solo los primeros dos lugares obtenían el boleto, el puertorriqueño llegó medalla de bronce.
Jaime Espinal tras recibir la medalla de oro de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez 2010. (Crédito Osvaldo Figueroa, Club de Lucha Coamo).
No obstante, su carrera deportiva continúo cosechando frutos. Con nueve meses de arduo entrenamiento en Cuba durante el 2009, Jaime llegó a los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2010 en Mayagüez motivado a ganar oro. Afortunado el luchador se proclamó campeón de la justa regional llevando a los boricuas a entonar con mano en el corazón el himno nacional en lo más alto del pódium.
Siempre buscando su mejor porvenir, el luchador se muda con su inseparable amigo y también luchador mundialista Franklin Gómez a Estados Unidos. De allí nacieron promesas cumplidas de mantener una vida saludable, abundante en espíritu y balanceada en lo deportivo.
Jaime Espinal celebrando su medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. (Suministrada)
La experiencia competitiva en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 le sirvió de inspiración para seguir entrenando de cara a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. En la cita olímpica, Espinal sorprendió al mundo deportivo ganando la medalla de plata en los 84 kilogramos un 11 de agosto. Una presea histórica al ser la primera en lucha olímpica, la segunda de plata en los resultados de Puerto Rico desde que se incursionó en la participación olímpica en 1948.
Hombre de palabra y convicción, el luchador comenzó a escribir otro capítulo al convertirse en ente transformador social a través de charlas educativas, presentaciones deportivas y enlace con empresas para apoyar el crecimiento de su deporte en todo el país.
Jaime Espinal abanderado de Puerto Rico y líder de la Delegación. (PHOTO BY VICTOR STRAFFON/STRAFFON IMAGES)
El apoyo de un país con más de cuatro millones de habitantes y el reconocimiento de más de cinco millones de puertorriqueños en el exterior le dio la fortaleza de volver a ser medallista de bronce centroamericano (Veracruz 2014) y panamericano (Toronto 2015). Una ruta que continúo llena de sacrificios físicos, emocionales y estructura económica que lo puso nuevamente en la página olímpica clasificando a los XXXI Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
Su legado deportivo, su representación como embajador de los principios del Movimiento Olímpico y su honra a Puerto Rico lo expusieron en los ojos de un país agradecido para ser el Abanderado de las primeras Olimpiadas a celebrarse en América del Sur.
Jaime Yusept Espinal Fajardo es nuestro décimo noveno portador de la insignia más importante para Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
En la actualidad posee una familia olímpica con la luchadora mexicana Jane Valencia y su hija Joy Espinal Valencia.
Escrito redactado para la Guía Olímpica del Comité Olímpico de Puerto Rico en el 2016 y actualizada para el segmento de Educación Olímpica de La Estocada.
(Nota: Este escrito fue compartido con los hermanos en fe en la Iglesia Evangélica Unida de Puerto Rico de Villa Andalucía. Primera vez que me invitan a dar testimonio de mi relación con Dios, que vivo en la intimidad gracias al deporte. Lima fue más que unos Juegos, fue un encuentro con Dios)
Han pasado 39 años desde que Dios me dio la oportunidad de abrir los ojos. Jamás me imaginé una vida llena de bendiciones, que con más años que sumo voy comprendiendo el propósito de Dios en mí.
Una
de esas oportunidades que Dios me ha dado, y no existe trato para cambiar, ha
sido conocerle a través del deporte. Él había llegado a mi vida por la
insistencia de mi mamá y el gran trabajo que realizaron mis maestros de escuela
bíblica en la Playa de Guayanilla: Wanda, Esther, Haydee, Francisco Rosa, Remy,
Helen y dos que marcaron mi vida Dora y el pastor Rafael Pérez.
No
es lo mismo que me empujaran a las creencias cristianas, a que mi yo decidiera
entrelazar mi relación íntima con Dios. Eso lo comprendí cuando el pastor
Rafael Pérez me enseñó encaminar la relación que yo quería con Dios. Yo decidí
conocer a Dios exponiéndome al fuego.
|| Un paréntesis. Nadie puede decidir por ti. Eres tú, solo tú el que decides la relación con Dios. Los que te hablan de Dios es porque quieren compartir ese gozo que emana el amor de Cristo. Dios se manifiesta en ti, por tu decisión. Cierro el paréntesis. ||
Todo
comenzó por un deseo de transformación familiar. Esa oportunidad llegó por la
esgrima en la Escuela Especializada en Deportes en Salinas. Lejos de mi hogar, intensificando
mi relación con mi familia.
Fueron
seis años que pasé creciendo con otros compañeros que buscábamos el sueño
olímpico. Yo, a diferencia de ellos, tuve una prueba durísima: un accidente que
me dejó sin dientes por un año, pero con más ganas de convertirme en una digna
representación para mi país, mi gente y mi familia. ¡Creo que lo logré!
Como
buena esgrimista nunca bajé la guardia. Dios me llenaba de bendiciones, sin
entender lo que Él quería. Sin saberlo, le di permiso a darle forma a mi vida,
así como lo hizo con Jeremías, o, mejor dicho, estamos en ese proceso de
construir una hermosa vasija con el barro de mi alma.
Como buena esgrimista nunca bajé la guardia. Dios me llenaba de bendiciones, sin entender lo que Él quería.
Poco
a poco va formando un corazón fuerte, firme y sostenido en la fe. Me ha llevado
por muchos caminos donde voy confirmando su grandeza. Ha hecho milagros por los
que me rodeaban y por mí.
No
obstante, las dudas siempre llegaron y siguen llegando. ¿Por qué Dios no me
deja ganar la medalla de oro? ¡Siempre plata y bronce! ¿Por qué Dios no me
permitió representar a Puerto Rico en unos Juegos Olímpicos? ¿Por qué pierdo,
si entreno y oro sin cesar? ¿En dónde está el sentido de creer y afirmar “Todo
lo puedo en Cristo que me Fortalece”? O dudar de la palabra de Hebreros 11:1:
“Es pues, la fe la certeza de lo que espera, la convicción de lo que no se ve”.
Sí, fui medallista de oro ganando más de
10 campeonatos nacionales (entre juveniles y adultos), tres veces medallista
centroamericana, dos juegos panamericanos, dos intentos olímpicos y varias
medallas de torneos esgrimísticos. Aun así, el ego quería más.
Siempre
digo que convertirme en periodista deportivo fue la herramienta que Dios usó
para mantenerme con él. No gano premios, ni medallas. No hago récords
mundiales, pero sí aprendo a ser misericordiosa, comprensible, solidaria y
apoyo para los que veo en cada una de las situaciones que yo viví. Las que no
puede lograr me las gozo como mías, por ejemplo: la medalla de oro de Mónica Puig
o las de las tenimesistas Adriana, Melanie y Daniely.
Fue
en la profesión que me lancé a escribir de la aceptación de Dios fuera de lo
que eran mis diarios. No se crean que fue hace muchos años, hace unos cinco que
decidí hablar de mis pruebas de fe y de lo que voy descubriendo en cada rostro
del atleta cristiano que no le avergüenza dar testimonio de su amor por Dios.
Lo hice a través de un medio nacional (Noticel) y lo sigo haciendo desde mi
propio blog o redes sociales. ¡Creo que este momento también cuenta! {Desde el pulpito
de la IEU de Villa Andalucía}.
¡Eh…!
Esto fue de poquito a poquito. Empecé
solo cuando Dios me concedía lo que pedía, ya he avanzado porque lo amo más
cuando me manda las pruebas y pasó más rápido el dolor para que el lamento se
convierta en baile.
LIMA, PERU – Aug 11th: Athletes parade during closing ceremony at Lima 2019 Pan American games of the Nacional Stadium, on Aug 11, 2019 in Lima, Peru. (Photo by Carlos Ramirez/Straffonimages)
En
estos Juegos Panamericanos, yo creo que Dios quiso, que ustedes mis hermanos,
vieran el poder de Dios a través del deporte. Algo que por mucho quería hacer
en esta iglesia. Perdí la cuenta de los años que llevo aquí, solo recuerdo que
ya mismo cumplo un año de mi traslado como miembro oficial a esta iglesia,
porque del escuadrón de Dios llevo más de 25 años.
Creo
que el poder de Dios hizo que ustedes pudieran distinguir las diferentes
manifestaciones de fe en cada uno de los gestos y palabras que dieron nuestros
atletas en los escenarios deportivos.
Vieron muchos como Fernando Cruz lanzarse al suelo, arrodillarse, inclinarse y elevar su plegaria a Dios con brazos extendidos alabando a Dios finalizado cada partido que cerraba con el equipo de béisbol. (Foto de portada)
Juan «Igor»González
Escucharon citas tan poderosas como las del dirigente Juan “Igor” González, que primero daba gloria a Dios por las victorias y recitaba el listado de las personas que habían aportado al éxito de la novena que lleva 10 letras en el pecho, refiriéndose a Puerto Rico.
Yo
le añado lo que me dijo camino al autobús el día de la final:
“Zacha, ¡vamos a ganar oro! ¡Créelo por Fe! Dios me lo confirmó, Zacha. Esto está declarado hace mucho tiempo. Dios nos va a dar la victoria. Dios no abandona a sus hijos. ¿No lo crees? ¡No seas mujer de poca fe! ¡Cree en Dios!”
Juan «Igor» González, dirigente de la Selección Nacional de Béisbol ORO en Lima 2019
Palabras
con poder que se concretizaron con trabajo arduo, pocos recursos y un equipo
comprometido. Estos ejemplos fueron de oro.
Ahora, ¿Qué dice un atleta que no gana oro? Les tengo dos. El primero, el luchador Franklin Gómez.
Yo
no he conocido atleta contemporáneo que desde su inicio de su carrera ha
hablado de Dios con convicción, firmeza, tanto amor y pegajosidad. Es contagioso
su forma de ser, lo que me lleva seguir su modelo, ser como él.
Franklin
antes, durante y en el presente da testimonio de Dios sin tapujos. De él
aprendí a no tener miedo y abrirme al mundo para decir que Dios me renueva cada
día, me da oportunidades para servirle y lo más difícil para el ego, aceptar su
voluntad. Hacer silencio en las pruebas y abrir la boca para alabarlo. O mejor,
¡Pastor e iglesia! Doblar las rodillas para dar Gloria más veces, que las que uso
para pedir.
Franklin
ve al deporte como la identidad que Dios le da ante el hombre. Pero esa
identidad no la acepta, el solo acepta la que por gracia Dios le otorga como
instrumento de salvar vidas y testificar su grandeza.
Franklin Gómez.
Franklin,
nuestro abanderado, no ganó en las Olimpiadas de Rio por una mala pasada en la
competencia que muchos la vemos como un robo, y él la ve como la medalla de oro
que tanto ostenta para el País. Él dice que ganó más con lo que le enseñó el
proceso que todos lloramos, que el haberse ganado la medalla.
En
estos Juegos se enfrentó con el doble medallista de oro olímpico en los 74
kilos. Un estadounidense que luego de conocer la gloria del hombre a través de
la primera medalla de oro olímpica, se sintió vació y decidió llenarlo con
Dios. El luchador así lo testifica en la Biblia para deportistas Persiguiendo
más que el oro y la plata.
Franklin
no sabía del testimonio de su oponente hasta la entrevista que le hiciera como
abanderado para Lima. Él lo tomó como un espectáculo que Dios quería para el
público y enseñarle a la gente la grandeza de Dios manifestada en el deporte.
El
resultado fue plata para Franklin, oro para el estadounidense. ¿Franklin le
cuestionó a Dios? NO. Al contrario, se hizo responsable por el error técnico
que lo dejó con la plata y glorificó a Dios porque ambos salieron sanos del
mattre, y con una medalla para el país. Esto es digno de admirar.
Melissa Mojica.
El otro ejemplo es la judoca Melissa Mojica. Nuestra Meli, de echo enfermera de vocación. Había declarado su retiro en Rio 2016. Pero, su amor por el deporte y la Fe en Dios la trajeron de vuelta. Operaciones, susto con un diagnostico en su tiroides y su agenda cargada de estudios en enfermería no la pararon. ¿Por qué?
“Yo creo en un Dios todopoderoso. Él decide donde me quiere. Aquí estoy. Todo esto es por la Gloria de Dios”,
Melissa Mojica, judoca olímpica y múltiple medallista Centroamericana y Panamericana
La
medalla de plata fue bálsamo de alivio para la delegación en el último día de
la competencia de Lima, ya que cerrábamos con superávit de medallas: 24 y una
25 que se esta peleando por resultado adverso a pruebas de dopaje. Digo
superávit porque la proyección era de 17 a 20 medallas.
Dios
se manifestó a través del deporte. Son más los ejemplos que puedo estar
contando. Eso lo haremos emulando los caracteres cristianos de nuestros
deportistas en nuestros torneos de softbol, días de juegos y otros inventos más
en la Iglesia.
No
me quiero despedir sin decirles:
Doble
rodilla, cuando éstas se lo indiquen. No es lo mismo doblarlas en petición, que
por alabanza y gloria a Dios. Seamos bondadosos con Dios, de la misma forma que
fue él antes de entregarse por nosotros orando sin cesar para que la voluntad
de su Padre se cumpliera en la Tierra.
Oscar Collazo.
Y… adopten como todo deportista el ejemplo del medallista de oro Oscar Collazo, boxeador de la congregación del Romero en Villalba, que lleva tatuado no solo en su piel sino en su palabra un fragmento del salmo 138 “Jehová cumplirá su propósito en mí”.
Para
esto Dios te manda a decir “Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desmayes, que
yo soy el Señor tu Dios y estaré contigo por donde quiera que vayas”, versículo
preferido de la Presidenta del Comité Olímpico de Puerto Rico y toda nuestra
Delegación.