La Fe en Lima 2019

(Nota: Este escrito fue compartido con los hermanos en fe en la Iglesia Evangélica Unida de Puerto Rico de Villa Andalucía. Primera vez que me invitan a dar testimonio de mi relación con Dios, que vivo en la intimidad gracias al deporte. Lima fue más que unos Juegos, fue un encuentro con Dios)

Han pasado 39 años desde que Dios me dio la oportunidad de abrir los ojos. Jamás me imaginé una vida llena de bendiciones, que con más años que sumo voy comprendiendo el propósito de Dios en mí.

Una de esas oportunidades que Dios me ha dado, y no existe trato para cambiar, ha sido conocerle a través del deporte. Él había llegado a mi vida por la insistencia de mi mamá y el gran trabajo que realizaron mis maestros de escuela bíblica en la Playa de Guayanilla: Wanda, Esther, Haydee, Francisco Rosa, Remy, Helen y dos que marcaron mi vida Dora y el pastor Rafael Pérez.

No es lo mismo que me empujaran a las creencias cristianas, a que mi yo decidiera entrelazar mi relación íntima con Dios. Eso lo comprendí cuando el pastor Rafael Pérez me enseñó encaminar la relación que yo quería con Dios. Yo decidí conocer a Dios exponiéndome al fuego.

|| Un paréntesis. Nadie puede decidir por ti. Eres tú, solo tú el que decides la relación con Dios. Los que te hablan de Dios es porque quieren compartir ese gozo que emana el amor de Cristo. Dios se manifiesta en ti, por tu decisión. Cierro el paréntesis. ||

Todo comenzó por un deseo de transformación familiar. Esa oportunidad llegó por la esgrima en la Escuela Especializada en Deportes en Salinas. Lejos de mi hogar, intensificando mi relación con mi familia.

Fueron seis años que pasé creciendo con otros compañeros que buscábamos el sueño olímpico. Yo, a diferencia de ellos, tuve una prueba durísima: un accidente que me dejó sin dientes por un año, pero con más ganas de convertirme en una digna representación para mi país, mi gente y mi familia. ¡Creo que lo logré!  

Como buena esgrimista nunca bajé la guardia. Dios me llenaba de bendiciones, sin entender lo que Él quería. Sin saberlo, le di permiso a darle forma a mi vida, así como lo hizo con Jeremías, o, mejor dicho, estamos en ese proceso de construir una hermosa vasija con el barro de mi alma.

Como buena esgrimista nunca bajé la guardia. Dios me llenaba de bendiciones, sin entender lo que Él quería.

Poco a poco va formando un corazón fuerte, firme y sostenido en la fe. Me ha llevado por muchos caminos donde voy confirmando su grandeza. Ha hecho milagros por los que me rodeaban y por mí.

No obstante, las dudas siempre llegaron y siguen llegando. ¿Por qué Dios no me deja ganar la medalla de oro? ¡Siempre plata y bronce! ¿Por qué Dios no me permitió representar a Puerto Rico en unos Juegos Olímpicos? ¿Por qué pierdo, si entreno y oro sin cesar? ¿En dónde está el sentido de creer y afirmar “Todo lo puedo en Cristo que me Fortalece”? O dudar de la palabra de Hebreros 11:1: “Es pues, la fe la certeza de lo que espera, la convicción de lo que no se ve”.  Sí, fui medallista de oro ganando más de 10 campeonatos nacionales (entre juveniles y adultos), tres veces medallista centroamericana, dos juegos panamericanos, dos intentos olímpicos y varias medallas de torneos esgrimísticos. Aun así, el ego quería más.

Siempre digo que convertirme en periodista deportivo fue la herramienta que Dios usó para mantenerme con él. No gano premios, ni medallas. No hago récords mundiales, pero sí aprendo a ser misericordiosa, comprensible, solidaria y apoyo para los que veo en cada una de las situaciones que yo viví. Las que no puede lograr me las gozo como mías, por ejemplo: la medalla de oro de Mónica Puig o las de las tenimesistas Adriana, Melanie y Daniely.

Fue en la profesión que me lancé a escribir de la aceptación de Dios fuera de lo que eran mis diarios. No se crean que fue hace muchos años, hace unos cinco que decidí hablar de mis pruebas de fe y de lo que voy descubriendo en cada rostro del atleta cristiano que no le avergüenza dar testimonio de su amor por Dios. Lo hice a través de un medio nacional (Noticel) y lo sigo haciendo desde mi propio blog o redes sociales. ¡Creo que este momento también cuenta! {Desde el pulpito de la IEU de Villa Andalucía}.

¡Eh…! Esto fue de poquito a poquito.  Empecé solo cuando Dios me concedía lo que pedía, ya he avanzado porque lo amo más cuando me manda las pruebas y pasó más rápido el dolor para que el lamento se convierta en baile.  

LIMA, PERU – Aug 11th: Athletes parade during closing ceremony at Lima 2019 Pan American games of the Nacional Stadium, on Aug 11, 2019 in Lima, Peru. (Photo by Carlos Ramirez/Straffonimages)

En estos Juegos Panamericanos, yo creo que Dios quiso, que ustedes mis hermanos, vieran el poder de Dios a través del deporte. Algo que por mucho quería hacer en esta iglesia. Perdí la cuenta de los años que llevo aquí, solo recuerdo que ya mismo cumplo un año de mi traslado como miembro oficial a esta iglesia, porque del escuadrón de Dios llevo más de 25 años.

Creo que el poder de Dios hizo que ustedes pudieran distinguir las diferentes manifestaciones de fe en cada uno de los gestos y palabras que dieron nuestros atletas en los escenarios deportivos.

Vieron muchos como Fernando Cruz lanzarse al suelo, arrodillarse, inclinarse y elevar su plegaria a Dios con brazos extendidos alabando a Dios finalizado cada partido que cerraba con el equipo de béisbol. (Foto de portada)

Juan «Igor»González

Escucharon citas tan poderosas como las del dirigente Juan “Igor” González, que primero daba gloria a Dios por las victorias y recitaba el listado de las personas que habían aportado al éxito de la novena que lleva 10 letras en el pecho, refiriéndose a Puerto Rico.

Yo le añado lo que me dijo camino al autobús el día de la final:

“Zacha, ¡vamos a ganar oro! ¡Créelo por Fe! Dios me lo confirmó, Zacha. Esto está declarado hace mucho tiempo. Dios nos va a dar la victoria. Dios no abandona a sus hijos. ¿No lo crees? ¡No seas mujer de poca fe! ¡Cree en Dios!”

Juan «Igor» González, dirigente de la Selección Nacional de Béisbol ORO en Lima 2019

Palabras con poder que se concretizaron con trabajo arduo, pocos recursos y un equipo comprometido. Estos ejemplos fueron de oro.

Ahora, ¿Qué dice un atleta que no gana oro? Les tengo dos. El primero, el luchador Franklin Gómez.

Yo no he conocido atleta contemporáneo que desde su inicio de su carrera ha hablado de Dios con convicción, firmeza, tanto amor y pegajosidad. Es contagioso su forma de ser, lo que me lleva seguir su modelo, ser como él.  

Franklin antes, durante y en el presente da testimonio de Dios sin tapujos. De él aprendí a no tener miedo y abrirme al mundo para decir que Dios me renueva cada día, me da oportunidades para servirle y lo más difícil para el ego, aceptar su voluntad. Hacer silencio en las pruebas y abrir la boca para alabarlo. O mejor, ¡Pastor e iglesia! Doblar las rodillas para dar Gloria más veces, que las que uso para pedir.  

Franklin ve al deporte como la identidad que Dios le da ante el hombre. Pero esa identidad no la acepta, el solo acepta la que por gracia Dios le otorga como instrumento de salvar vidas y testificar su grandeza.

Franklin Gómez.

Franklin, nuestro abanderado, no ganó en las Olimpiadas de Rio por una mala pasada en la competencia que muchos la vemos como un robo, y él la ve como la medalla de oro que tanto ostenta para el País. Él dice que ganó más con lo que le enseñó el proceso que todos lloramos, que el haberse ganado la medalla.  

En estos Juegos se enfrentó con el doble medallista de oro olímpico en los 74 kilos. Un estadounidense que luego de conocer la gloria del hombre a través de la primera medalla de oro olímpica, se sintió vació y decidió llenarlo con Dios. El luchador así lo testifica en la Biblia para deportistas Persiguiendo más que el oro y la plata.  

Franklin no sabía del testimonio de su oponente hasta la entrevista que le hiciera como abanderado para Lima. Él lo tomó como un espectáculo que Dios quería para el público y enseñarle a la gente la grandeza de Dios manifestada en el deporte.

El resultado fue plata para Franklin, oro para el estadounidense. ¿Franklin le cuestionó a Dios? NO. Al contrario, se hizo responsable por el error técnico que lo dejó con la plata y glorificó a Dios porque ambos salieron sanos del mattre, y con una medalla para el país. Esto es digno de admirar.

Melissa Mojica.

El otro ejemplo es la judoca Melissa Mojica. Nuestra Meli, de echo enfermera de vocación. Había declarado su retiro en Rio 2016. Pero, su amor por el deporte y la Fe en Dios la trajeron de vuelta. Operaciones, susto con un diagnostico en su tiroides y su agenda cargada de estudios en enfermería no la pararon. ¿Por qué?

“Yo creo en un Dios todopoderoso. Él decide donde me quiere. Aquí estoy. Todo esto es por la Gloria de Dios”,

Melissa Mojica, judoca olímpica y múltiple medallista Centroamericana y Panamericana

La medalla de plata fue bálsamo de alivio para la delegación en el último día de la competencia de Lima, ya que cerrábamos con superávit de medallas: 24 y una 25 que se esta peleando por resultado adverso a pruebas de dopaje. Digo superávit porque la proyección era de 17 a 20 medallas.

Dios se manifestó a través del deporte. Son más los ejemplos que puedo estar contando. Eso lo haremos emulando los caracteres cristianos de nuestros deportistas en nuestros torneos de softbol, días de juegos y otros inventos más en la Iglesia.

No me quiero despedir sin decirles:

Doble rodilla, cuando éstas se lo indiquen. No es lo mismo doblarlas en petición, que por alabanza y gloria a Dios. Seamos bondadosos con Dios, de la misma forma que fue él antes de entregarse por nosotros orando sin cesar para que la voluntad de su Padre se cumpliera en la Tierra.

Oscar Collazo.

Y… adopten como todo deportista el ejemplo del medallista de oro Oscar Collazo, boxeador de la congregación del Romero en Villalba, que lleva tatuado no solo en su piel sino en su palabra un fragmento del salmo 138 “Jehová cumplirá su propósito en mí”.

Para esto Dios te manda a decir “Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios y estaré contigo por donde quiera que vayas”, versículo preferido de la Presidenta del Comité Olímpico de Puerto Rico y toda nuestra Delegación.

Dios los bendiga.   

MUMAS empodera el corazón

El sendero de la vida está lleno de enseñanzas. Diría, que este aprendizaje no está en nuestro control. Es en el proceso donde se descubre la grandeza que tiene el ser humano de convertir “el agua en vino” y compartir con otros las bonanzas.

Lilliam Karen con #LaEstocada

Lilliam Karen Alvarado Viñas, creadora de Mumas Renaciendo Corp. es la primera persona que comparte su historia con #LaEstocada, un medio dedicado al deporte. ¿Para qué compartirla? Les cuento que historias como las de ella pueden tocar el corazón del lector deportivo, porque tiene todos los valores que posee un deportista: perseverancia, dedicación, equilibrio, respeto, empoderamiento y metas por cumplir para el bien de la sociedad.

Leerán una entrevista que podrá llevarlos a la reflexión, anotar, creer y crear. Es una cita con la fe, el amor al prójimo, la inclusión y la evolución.

LE: ¿Cómo nace Mumas Renaciendo Corp.?

LK: Mumas es una organización sin fines de lucro. Nace de un propio proceso de transformación. De niña y adolescente solía hacer muy tímida. Fui pasando por procesos donde comencé la universidad. Empecé en mis primeras experiencias de trabajo. Fui mejorando ese proceso de inseguridad y timidez. Luego me casé, tuve mi hijo. Me divorcié. En ese proceso empecé a conocer la mujer que era. Empecé amarme. Empecé a crecer como mujer en todos los aspectos.

Luego de eso me dio cáncer.

LE: ¿Cáncer?

LK: Después del divorcio, vuelvo y conozco el amor. Vuelvo con una pareja y al tiempo me da cáncer de seno.

Tenía 33 años. Jamás y nunca me lo esperé. Yo me sentía la mujer más saludable del mundo … y me continúo siento de la misma manera. Fue un choque. Nunca me pregunté: “¿por qué a mí? “ . Lo enfrenté con valor. Me dio miedo, ¡claro que sí! Es un proceso.

Yo creo que estaba bien arreguindada del Padre Celestial, que él me llevó en todo el camino. Lo logré superar pasando todo el proceso de quimio. Me operaron. Tardo, el proceso, un año, entre operación y la quimio.

Mi pareja y mi hijo fueron parte importante de este proceso.

LA: La prueba…

LK: Yo digo que yo me estaba preparando para el proceso. Cuando llega la prueba (proceso del cáncer) es que empiezo a descubrir cosas que desconocía de mí. Comencé a ver lo valiente que era. Yo pensaba que era insegura. Cosas que yo deseaba en algún momento no las lograba por mi timidez. Tan sencillo como yo atreverme hablar en público. Yo me exponía con mi trabajo, coordinar servicios y desarrollo profesional en escuela públicas y privadas. Con ese detalle tan sencillo que se me hacía difícil, comencé a descubrir el valor que tenía.

LA: ¿La fe en Dios estuvo todo el tiempo?

Mumas está inspirado en el amor, el empoderamiento y en la fe para apoyar a mujeres y familias a lograr sus metas.

LK: Un día, comencé a hablar con Él (Dios), Acostumbraba a hacerlo diariamente pidiéndole mi propósito. Le decía: “Señor dame ese propósito. Yo sé que hay un propósito en todo esto. Tú me tienes que guiar, porque todavía no se cual es. Ayúdame”.

Fue algo tan increíble que yo no sabía lo que me estaba pasando, porque Él (Dios) empezó a darme todas esas ideas. Yo corrí a mi agenda a escribir todo detallado. Todo lo que Él me decía. Eso fue como en 15 minutos. Yo me eché hasta llorar, por lo que me estaba pasando.

Todo lo que está pasando y se está logrando así se dio como esta en esa agenda. Desde ese día comencé la carrera en entidades sin fines de lucro con total desconocimiento.

LA: Mumas nace oficialmente en …

LK: Incorporamos a Mumas el 7 de marzo de 2017. Pero, comencé con todo el corre y corre en septiembre del 2016.

LAI: ¿Enseñanzas en el proceso?

LK: Me doy cuenta de que todas nosotras tenemos que aportar. Todas tenemos distintas habilidades. Yo digo que, si nos mantenemos unidas, aportando lo que cada una de nosotras tienen surgen cosas maravillosas. Realmente he aprendido que tenemos que estar unida. En la unión está la fuerza. Esa es la única manera que vamos a lograr a superar obstáculos y Puerto Rico hecha hacia adelante.

LAI: ¿Se puede trabajar con la inclusión de la rama masculina?

LK: La rama masculina es muy importante, porque te puedo hablar. En mi hogar mi pareja Luis y mi hijo Luis Fernando me han ayudado muchísimo. Me ayudan en todo. Son una pieza importante. Es vital y necesaria para complementarnos.

LA: ¿Cuáles son los proyectos de Mumas?

LK: Estamos dando capacitaciones de desarrollo empresarial. Por medio de capacitaciones en manualidades, en costura. En capacitaciones en el empleo donde (mujeres) pasan por varios temas de venta, proyección. Ellas venden lo que han aprendido hacer.

Además de eso, estoy organizando un evento que sería una segunda cumbre. Ya que tuvimos una en agosto del año pasado. Y… la venta de camisas con mensajes de empoderamiento.

Un poco más de Mumas

Mumas Renaciendo Corp., es una organización sin fines de lucro registrada en el Departamento de Estado en cumplimiento con las leyes de Puerto Rico y ubicada en el pueblo de Hatillo.

Nuestro enfoque primordial es el empoderamiento y la transformación de la mujer-madre y sus familias, para que formen parte y contribuyan activamente a la economía del país.

Para poder apoyar los proyectos de Mumas se pueden comunicar al (787) 225-8723, escribir a mumaspr@gmail.com y el Fan Page e Instagram en Mumas Renaciendo Corp.

Agradecimiento a Jorge Colón por el Shooting que le hiciera Mumas Para contratación 787.316.3713. o accede a su página
jcphotopr.com .

Ser mamá… está de madre

Mosaico Mamá
Ser mamá… está de madre

En mi vida he recibido muchísimas bendiciones. En especial ser hija. Les explico un poquito.

Dicen que la luz de los ojos de papá son las niñas y que el primer amor de una hija es papá. ¡Eh, muy lindo!

En mi caso, todo el que me conoce me dice: “Eres pura pai”. ¡Já! Soy la combinación perfecta de má y pá, pero domina el ADN de mi viejo. Quiero llorar y reír a la misma vez.

Es divertido cuando pá y yo discutimos, porque es vernos en un espejo. Lo más cómico es la manera en la que él me riposta: “Te pareces a tu mai”. Yo me río y le digo con el dedito: “No… no … no. Mami me parió, pero soy tú en mujer y versión mejorada”. Me deja hablando sola. ¡Puej! Cada vez que me acuerdo, me río. Un secreto… mi sobrinita es pura abuelo. También me río.

Mi hermano
«Mi hermano tiene que compartir su mamá conmigo:.

No les niego que con mi papá la paso superbién. Lo amo. Fuimos deportistas, caracteres parecidos y nos gusta que las cosas salgan bien, sino no las hacemos. Nos confabulamos. Nos decimos las cosas sin filtro. Él fue el que enseñó a ser independiente y coger rumbo deportivo a los 12 años fuera del núcleo familiar.

 

Sin embargo, esa etiqueta de que las nenas son de papá yo empecé a romperla desde muy temprano. Yo soy también de mamá. Por tanto, mi hermano tiene que compartir su mamá conmigo. Para variar, la gente dice: “Los nenes son de mamá”.

Mi mamá es el complemento perfecto de mi papá.  Es la voz que suaviza los días difíciles con un “¡Dios te bendiga hija!”. Ella no necesita un detector de mentiras para saber, que a veces me esfuerzo para no [pre]ocuparla con mi diario vivir. No la responsabilizo, ella quiere lo mejor para mí, mi hermano, los “pekes”, la familia y el de las amistades.

Navidad
Mi mamá siempre detallista hasta con el hogar.

Mi mamá es la contraparte suave de mi papá. Fue y sigue siendo la bujía de la fe. La amo. Mientras, mi papá le gusta la competencia, mi mamá es la que busca un propósito positivo a todo. Mi mamá se convertía en la mejor psicóloga en las derrotas y papi fue aprendiendo con el pasar del tiempo. Mi mamá la fortaleza, mi papá puros nervios.

De hecho, cuando regresé a la esgrima en el 2005, después de mi “retiro” en el 2004, mi papá me dejó de hablar. ¿Por qué? Dejé mi trabajo por competir por Puerto Rico. Pero… allá se montó en el avión para ver a su “nena” competir y saber si había tomado la mejor decisión. No se crean sueños bonitos, el golpe económico nunca fue recuperado. Aun así, les digo que no hay nada mejor que seguir las metas y completarlas.

 

México.
La presión era mucha en el 2006.

La presión era mucha en el 2006. Teníamos que validarles a los incrédulos del deporte puertorriqueño que las medallas de los Juegos del 2002 se podían repetir con Cuba. En San Salvador, Cuba no compitió y los incrédulos decían que no eran válidas, porque Cuba no fue. ¡Así es nuestra fanaticada! Nos aman y nos odian a la misma vez.

Mi mamá estuvo presente dándome paz, orando en todo tiempo, hablándome en ese único lenguaje que tienen las madres, y de vez en cuando calmando los nervios de mi papá a la distancia, porque le pedí que se fuera lejos por lo ansioso que estaba. Casi casi… boté a mi papá.

 

Recuerdos
«Me consoló cuando ganamos la medalla de bronce en el por equipo de florete femenino frente a México». Fotos en acción: Teresa Canino/GFR

Mi mamá recibió el primer abrazo y me consoló cuando ganamos la medalla de bronce en el por equipo de florete femenino frente a México. Rápido me dijo donde estaba papi y yo salí corriendo a la sala de prensa donde encontré a mi papá llorando, lo besé y lo abracé con un “te lo dije viejo”. Desde ahí me empezó hablar y ambos siguieron viajando a mis últimas competencias con una madurez deportiva incalculable.

Mi mamá no hizo deporte. El recuerdo más reciente que tengo fue una trilla en un scooter de Frozen de mi sobrinita y se estrelló, terminando con un medio yeso una semana más tarde en una de sus manos. ¡Ustedes saben! Las mamás son indestructibles y por no ver a sus hijos [pre]ocupados no le dicen que les duele o que siente. Así es la mía.

Abuela
Mi mamá es una feliz abuela con mis «prekes» sobrinos.

Mi mamá deja todo lo de ella para ser de todos, menos de ella. Mi mamá es la que se disfruta lavar, planchar, cocinar, barrer, mapear, arreglar la casa y recibir la visita, no importa el nivel de cansancio que tenga. Ella todavía trabaja con la ilusión de que su retiro no será tocado con las imposiciones de la Junta de Control Fiscal. No les niego que me aprieta el corazón cuando pienso en su edad y toda la población de edad avanzada que está oprimida, sin oportunidades de mejor calidad de vida en estos últimos años en Puerto Rico.

Retirada
2011. Regresé a divertirme y gané una medalla con mi mamá al lado.

Mami todavía me pregunta “¿Vas a volver hacer esgrima?”. La miro y le digo “No má”. Días después me aparezco por una sala de esgrima, recuerdo todo lo vivido junta a ella. Le habló como fue el recuento y le recalcó, “ya estoy vieja má”.

 

Su [pre]ocupación por mí, en especial por vivir distante, ahora es en mi jornada deportiva de cobertura. Es la misma [pre]ocupación de cuando estaba haciendo deporte. “¿Descansaste?” “¿En qué cancha trabajas hoy?” Y la clásica después del huracán de María … “¿Tienes luz?”.

Todo esto que comparto con ustedes, lectores, es para que reconozcan que su mamá biológica o no biológica tiene muchas cosas en común con la mía. Nuestras mamás se [pre]ocupan, le da ansiedad, se echan todos los problemas de toda la familia encima y resuelve con una “varita mágica”, no tienen tiempo para ellas, aman incondicional, tienen sus propios problemas y una paciencia brutal.

Mami
No se pierde una. Mi mamá con mis sobrinos en las Justas 2018.

Valorizo cada vez más mi relación con mi mamá. Como esas llamadas entre 11:00 a 12:00 del mediodía y la segunda entre 10:00 a 11:00 de la noche, que forman parte de mi diario vivir. Igual que escucharla todos los días “¿Vienes este fin de semana?”  “¿Qué quieres comer para hacértelo?”. Para seguir mejorando mi relación con ella, trabajo diariamente en ser mejor hija y que esté  en ese sitio que nos hace felices: la fe y el deporte.

Mami, gracias por todo lo que me diste y sigues dando. En este día especial, es más especial que los restantes del calendario, porque tengo la libertad de dar a conocer en #LaEstocada un poquito de lo que significas para mí. Gracias por criarme y valorizarme. Yo te valorizo y te amo.

Ser mamá de Zacha…  está de madre.

Asignación. Todos los días son especiales. Si todavía estas indeciso(a) en hacerle un regalo de amor a tu mamá, aprovecha el Día de las Madres. Rompe esquemas. Libera lo que no te deja progresar con esta relación y lánzate a descubrir lo mucho que tienes por ganar. No importa que esté con o sin vida, es hacer la diferencia en la relación. ¡Disfrútala! Es un regalo sin costo y con valor incalculable.

#DomingoDeRamos: La manifestación de la FE en el deporte

 La manifestación de la FE en el deporte tiene grandes historias.

Con el pasar de los años he podido recibir y dar testimonio de lo que es sentir una de las demostraciones más grandes de amor: creer que todo es posible. ¿De dónde sale esa consigna? Un regalo eterno de mi mamá: Filipenses 4:13 “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

La Escuela Especializada en Deportes Eugenio Guerra Cruz reabre su plantel. (Z. Acosta )
Escuela Especializada en Deportes

La adopté en los momentos donde no encontraba contestaciones al por qué me había ocurrido un accidente a tres meses de ingresada en la Escuela Especializada en Deportes en el Albergue Olímpico Salinas, Puerto Rico.

 

Tenía 12 años de edad. La historia ocurre porque algunos compañeros de séptimo grado estaban jugando béisbol con un palo de escoba y una bola de tape.  Al bateador se le zafó el bate improvisado. Éste voló como un bumerán en el momento que yo estaba caminando hacia la residencia estudiantil y me impactó. Así de sencillo fue mi accidente, donde perdí alrededor de nueve piezas dentales. ¡Fue un accidente!

El primer año de mi recuperación lo viví sin dientes en una atmósfera, que usted y yo sabemos, que antes, hoy y mañana es afectada por el nuevo término “bullying”.

Zacha Acosta en un combate que ganado en los Juegos Panamericanos 2007.
La esgrima llegó a mi vida por accidente.

Sin embargo, como “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, opté por quedarme en la escuela, demostrando mis talentos deportivos. Esta vez, en un deporte que les diera seguridad a los dirigentes del plantel y a mis papás de que el área lesionada no pasará por más dolor. La opción de ser boxeadora fue anulada. Así fue como llegó la esgrima. Una disciplina que me costó quererla, pero me enseñó el valor de tener FE, CONFIANZA y el TRABAJAR por una Patria. Un deporte que hoy me dio el espacio para escribirle desde #LaEstocada.

 

Les cuento esto, hoy Día de Ramos, donde buscan lecturas de meditación que les pueda guiar, sanar, abrir otra vertiente espiritual o simplemente por curiosidad.

Nací, me desarrollé y sigo progresando en una base cristiana que con las etapas de la evolución me aferran a seguir creyendo, confiando y en oración. Entre mis herramientas he tenido La Biblia, testimonios con otras personas, el estudio de las Grandes Religiones, guías, mentores y la FE. Siempre la FE.

Sigo pasando pruebas, como todo ser humano. Yo escogí esta vertiente, junto a otras herramientas de crecimiento, como una de las maneras para aprender, creer, sanar, perdonar, rediseñarme, gozar, cantar, alabar, reír y sonreír.

Sonrisa ¡Más sonreír, porque es un logro que hoy con vida y dientes nuevos puedo seguir haciéndolo!

También me cuestiono. Ser periodista conlleva hacer preguntas, leer de todo. Por tanto, sigo buscando hasta saciar la duda y sentirme en paz. Otras veces, digo que se haga tu voluntad al que yo creo, a Dios. Luego se concreta lo que no podía entender en ese momento de duda, de cuestionamiento, de lágrimas, de coraje o en las derrotas deportivas. En el deporte, el atleta cristiano tiene dificultades para saber cómo su relación con Dios se asocia con los deportes.

En el 2017 llegó a mis manos la biblia Struggle & Triumph: persiguiendo más que el oro y la plata de la mano del profesor de tenis de mesa, Víctor Pimentel, que vio mi sanación física, mi crecimiento deportivo y descubrimos lo que tenemos en común: la
manifeTodo lo puedo en cristo que me fortalecestación del amor cristiano en el deporte.

Esta Biblia es creada por la organización Atletas en Acción (Athletes in Action, en inglés). Cuenta con testimonios de atletas olímpicos y paraolímpicos que reviven el alma más moribunda de un deportista que enfrenta varias preguntas difíciles y a veces confusas: ¿Cuál debe ser mi motivación en la competencia? ¿De qué manera se mezclan mi fe y mi deporte? ¿Dios me protegerá de lesionarme en la competencia? ¿Estoy gastando demasiado tiempo en mi deporte? ¿Qué diferencia a la competencia que le agrada a Dios de la que no le agrada?

Te invito a que en tu descanso puedas abrirte a la posibilidad de encontrar una nueva alternativa para enfrentar cualquier situación que este incomodando tu relación espiritual con el deporte.