El efecto dominó.

No permitamos que el deporte muera por COVID-19

La última ficha de la secuencia del dominó es la que sostiene todo el peso. Esa ficha es el deporte.

Han sido múltiples los proyectos en los que he estado sumergida desde que apareció el COVID-19. Largas horas de lectura, entrevistas, reflexión y diagramación para comprender junto a los equipos multidisciplinarios el efecto del SARS-CoV-2.

Cada miembro escucha sus respectivos lineamientos para que todos los días se desarrollen planes que cogen los espacios del abecedario (desde la A hasta la Z), protocolos originales y con enmiendas, estrategias, entre otros. Es vivir al borde de lo extremo en la toma de decisiones. Es moverse en lo que se convierte en una constante arena movediza. Otras veces es escuchar el sonido de la máquina que no registra actividad en el cuerpo y se procede a revivirlo; inducirlo en un coma para ver como mejora con el tiempo; en otros casos, ver su muerte.

Hoy tengo presente el enero del 2020 donde todo el equipo de trabajo de la Copa Panamericana de Tenis de Mesa, celebrada en Guaynabo, estábamos repasando los detalles del evento para cumplir con los requisitos de la ITTF y la ITTF Latinoamericana. Puerto Rico estaba pasando por la emergencia de los terremotos. El COVID-19 no tenía la atención meritoria, porque la mente decía: “Eso está lejos. No va a llegar a Puerto Rico”.

La alerta crecía. Comenzaron a hacerse virales los videos desde Wuhan, China donde las personas se morían llegando a los hospitales sin saber la cura de la enfermedad que estaban sufriendo. El calendario cambió a febrero. La mentalidad se transformaba al leer y escuchar a los científicos y autoridades internacionales expresarse en los medios de comunicación de cómo un virus iba ganando terreno sin tener conocimiento de su evolución a las afueras de China, sin tener la cura.

Puerto Rico sigiloso. Ya estaba en alerta. El 15 de marzo fue el momento de aceptar que el virus ya estaba entre nosotros. Vinieron los encierros en las casas. Parecía los tiempos de Herodes cuando éste “sintiéndose engañado por los magos” mandó a matar a todos los niños menores de dos años porque había nacido el Mesías que «amenazaba con quitarle su trono». La situación empeoró cuando miles perdimos parte fundamental de nuestros ingresos. En ese momento era confiar en el proceso que dictaba la ciencia y las entidades gubernamentales para restablecernos con la nueva forma de vivir.

Días largos. Meses de angustia. Meses de muertes. Meses de romperse todos los sueños o aceptar el aplazamiento de ellos con el miedo de que también podrían caducar si no se encontraba una vacuna, una cura y/o una manera de frenar el coronavirus.

En el deporte todo ha sido drástico. Mientras la economía tenía privilegios de operación, el deporte estaba en claudicación. Sí había recomendaciones de reabrir la actividad económica, porque sin dinero no se puede vivir. ¡Sí, es una parte fundamental! También era fundamental tener salud y proteger todos los sectores para poder regresar a la normalidad lo antes posible.

Pero, HOY no es así. Estamos peor que en el 2020 con un virus más agresivo y letal. Tenemos vacuna, tenemos la manera de frenar el coronavirus, y a la misma vez una inconsciencia social igual o más agresiva que las nuevas variantes del virus.

Zacha I. Acosta González, fundadora de La Estocada

Si yo no tengo salud, no puedo trabajar en lo que me especialicé. Si me cuido, pero me contagio en una visita médica o ir al supermercado ¿puedo experimentar lo que otros ya han superado o lo que otros ya no están para contarlo?

Las profesionales que vivimos del deporte no se tomaron en consideración en el 2020. El deporte no está protegido en la constitución, aunque sea una porción que genere empleos y mueva la economía. No voy a recitar los beneficios que tiene para el individuo, porque puedo caer en «la payola» o en la «cantaleta» que tanto emplea una mamá cuando quiere demostrarnos el valor de sus instrucciones para ser entes de bien.

Hoy se vive un retroceso por falta de conciencia social. No existe el respeto al COVID-19.

Zacha I. Acosta González, fundadora de La Estocada

Se abrió el país para que otros vinieran a adueñarse de él gozando de lo que nos abstuvimos por cuidar nuestra salud. La frustración de estos dramas turísticos pudo impulsar la efervescencia del puertorriqueño para unirse a «la botella, el baile y la baraja» en escenarios turísticos, centros comerciales y reuniones familiares. Tenemos lo que queríamos en el 2020: vacuna, conocimiento científico del virus y las guías para poderlo frenar. Pero ¡no! Existen lo que les gusta retrasar el progreso humano. Están los que les gusta el estancamiento de la evolución. Al parecer es más saludable hacer pagar a justos por pecadores.

HOY el deporte vuelve a estar en el ventilador artificial. Por conciencia legítima, varios líderes han tomado la decisión de paralizar lo que estaba programado, tomando en consideración los índices de mejoría que existían días antes de la Semana Santa. Otros buscan reforzar sus planes y protocolos con mayores restricciones para continuar con la limitada actividad deportiva.

Gracias a Dios que existe la visión deportiva en un secretario designado de Recreación y Deporte y de un secretario designado del Departamento de Salud, la soga no ha partido por lo más finito: el deporte.

El deporte no puede vivir sin participantes. El deporte da vida a un sector de profesionales como lo son los atletas, los entrenadores, las ligas en todos sus niveles, personal que mueven la administración y da un alivio a las emociones. Si usted no lo sabía, entérese ahora: los seres humanos somos emocionales. Con las emociones avanzamos, con las emociones nos estancamos. Es saber balancearlas. Desde mi experiencia, siendo apasionada, conlleva vivir con la resistencia del que vive en su falsa realidad.

Este escrito está siendo redactado bajo un mar de emociones: coraje, frustración, ira, tristeza. Por el otro lado, está la esperanza, la fe, la caridad, el deseo de seguir pa’ lante retando a la resistencia, para lograr algo diferente a lo vivido desde que existe la pandemia. Yo escojo seguir siendo pasional. Llorar cuando “me hago la telenovela turca” donde el deporte sigue cargando el peso de las consecuencias de los otros sectores de un país y sin salir del hoyo. Río y disfruto cuando expresándome me libero y al final del túnel veo la luz. Jamás me daré por vencida en hacer la diferencia en algo que tanto creo. A este algo me he dedicado cada uno de mis días a desaprender y aprender del deporte.

La conciencia por el deporte se debe despertar con una corriente más poderosa a la de 240 voltios. El deporte tiene que hacerle frente a la pandemia y gozar de los privilegios que tienen otros espacios en la sociedad. Debe estar en los planes de estímulos económicos como gozan muchos. Esto no se trata de que el más listo se beneficie, sino que en esa vía gocen todos con una experiencia pandémica del 2020 acumulada.

Se lucha entregándolo todo para lograr el sueño ideal. Si no se lucha, quedará la frustración del «tal vez», de si «hubiera hecho tal cosa o esta cosa». Si se entrega todo, la satisfacción de haberlo intentado será el mayor consuelo.

Por tanto, la esperanza de que el deporte NO CAIGA en un cierre total sigue siendo más flamante que el mismo fuego olímpico de los aplazados Juegos de Tokio 2020 que se celebrarán este verano del 2021.

Zacha I. Acosta González, fundadora de La Estocada

HOY es día de sacar a pasear las emociones, hacerlas visibles y contarlas al mundo.

Llámame emocional, yo te llamaré pasivo. El futuro es incierto y existen los pies que quieren hacernos caer. El tiempo de la toma de decisiones es ahora. ¿Dejamos vivir o morir el deporte?

¡Touché!

El deporte sin COVID19.

[2021-2024] Un cuatrienio con deporte y COVID19

El 2020 sin duda ha sido el año de la transformación. Soltar y crear ante lo inesperado. El 2021 se perfila de la misma manera.

Jamás pensamos vivir bajo la persecución de un virus alarmante como el COVID19, que ha cogido fuerzas aumentando los casos de contagio y muertes. Ha ello se le suma en Puerto Rico y varias partes del mundo, las consecuencias de eventos telúricos y atmosféricos, que siguen desprendiendo a las naciones de sus fortalezas y dejando al descubierto sus vulnerabilidades.

Sistemas de salud colapsados. La economía está moribunda. La salud mental enfrenta un caos. La llamada seguridad nacional se tambalea. La educación entra en debates trascendentales para su modernización con las Tecnologías de la Información. El turismo es mínimo. ¿El deporte, la actividad física y la recreación? Están casi inexistentes.

Con este panorama [des]alentador prevalece una esperanza que todo pueda balancearse para continuar con cada uno de los proyectos que tiene un ser humano.

La Estocada

Estado actual

En nuestro caso, el deporte ha sido vilmente golpeado. La búsqueda de promoción, espacios de entrenamientos y calendarización de competencias es la orden del día en las organizaciones deportivas. Una que otra corre con mayor suerte, por contar con virtuosas manos que ayudan a sacar proyectos piloto para hacer historia. Precedentes que pueden ser emulados por quienes también cuenten con ese apoyo divino.

A esto le añadimos una pizca de procesos eleccionarios que producen una cantidad de manifestaciones psicológicas [coraje, cansancio, ansiedad, depresión, alegría, contentura] y preguntas. ¿Qué pasará con el deporte en los próximos cuatro años? ¿Se volverá a la normalidad? ¿Podrán levantarse los programas de formación y desarrollo? ¿La educación universitaria y el deporte podrán prevalecer? ¿Se le dará continuidad al deporte de alto rendimiento? ¿La Ligas profesionales contarán con el respaldo para producir empleos a los atletas? ¿Estará lista la sociedad para regresar a una etapa recreacional guardando distanciamiento y protegiéndose del COVID19? ¿Tendremos libre acceso a la vacuna contra el coronavirus?

¿Hacia dónde vamos?

Entre los líderes suena la frase “no se pueden coger las cosas con apasionamiento”. Unas palabras que para mí no tienen sentido, si en el deporte todo es pasión. Gritamos cuando perdemos. Gritamos cuando ganamos. Lloramos cuando se lesiona nuestro atleta favorito. Nos deprimimos cuando nos cierran los gimnasios. Formamos una algarabía cibernética cuando vemos acción deportiva y más cuando se derrota a un equipo “poderoso”. En fin, en el deporte el apasionamiento es fundamental para su existencia.

Si el apasionamiento es bien dirigido y repartido en voces congruentes y solidarias se podrán lograr muchos proyectos en beneficio de toda una población.  Es esencial que enfrentemos el panorama incierto que vivimos con alianzas fructíferas.

¡El silencio y el sometimiento ha estrangulado el deporte!

La Estocada

El choque de pensamientos, los ideales políticos y científicos, y el estado anímico deben estar trabajando afín para que un verdadero proyecto deportivo de país renazca en el próximo cuatrienio a iniciar el 2 de enero de 2021.

Perdura un deseo apasionado de ver a todo vapor el deporte en el país con todas las medidas que implica vivir con el COVID19. Se desea tener  los centros de desarrollo deportivo y sus programas con acceso libre a la sociedad, la educación física en las escuelas, los programas para las personas de edad avanza, los días de recreación multitudinarios, la atención a la población especial y/o discapacitada y los eventos de mayor envergadura en el país [Festival Deportivo de la Liga Atlética Interuniversitaria, Campeonato de Béisbol Doble A, Campeonato de Béisbol Profesional, Campeonatos de las Ligas de Voleibol, Campeonato de Baloncesto Superior Nacional Femenino, los torneos de fútbol, baloncesto y softbol, las carteleras de boxeo, los intercambios deportivos, festivales de deportes olímpicos, entre otros].

No incluye al Baloncesto Superior Nacional Masculino, porque ya está corriendo bajo una programación que perfila ser bien estudiada y producida con un montaje económico con bonificación gubernamental y empresa privada. ¡Enhorabuena! Pero, debe también ser considerado en la programación nueva del cuatrienio.

Desde el 2017, sin duda, se ha visto trastocado el deporte en todos los aspectos.

Se analiza en los pasillos que cada vez que llega un gobierno que adolece de carencia apasionada por la soberanía deportiva vienen los golpes bajos para producirle el nocaut al deporte.

La Estocada

¡Puede ser! Le daré el derecho a la duda, porque conozco varios líderes con visiones patrióticas que han trabajado por el deporte sin tomar en consideración sus ideales políticos. Han tenido en sus manos el gesto de crear una planificación deportiva y recreativa para todos.

Es cierto, que se agudiza el proyecto con una Junta de Control Fiscal. Aun así, pudieron ver el valor del deporte aportando inyección económica al alto rendimiento. La tardanza en la entrega de la aportación, creo, fue por falta de voluntad.

A 48 días de que inicie el cuatrienio 2021-2024, el mayor progreso que podemos tener será la designación de un equipo gubernamental que trabaje con todos los actores (stakeholders) deportivos. El líder o la líder debe tener un resumen fidedigno de lo que ha ocurrido y estado de situación de donde podrá trazar los diferentes planes con cada organización deportiva. No está demás recordarle, que deberá sacar algunos cafés para las charlas donde solo será escuchar las frustraciones y otro día hablar de las soluciones.

La rueda estaba inventada y funcionó. Es poder retomarla con un nuevo aire y echarla a correr para rescatar lo que nos brinda un sano apasionamiento: el deporte.

Wesley Vázquez arranca con un segundo lugar en Hungría

El orocoveño Wesley Vázquez arranco la temporada hoy, miércoles, finalizando segundo lugar en la carrea de 600 metros en el Gold Gyulai István Memorial en Hungría. Su compañero de pista, Andrés Arroyo, cerró el evento en la sexta posición.

Luego de una luchada y batallada preparación ante el panorama que impuso la pandemia del coronavirus, COVID19, a los atletas de alto rendimiento del mundo, los puertorriqueños Vázquez y Arroyo, salieron a darlo todo en Europa.

Vázquez presentó una carrera firme, fuerte y relajada en los metros finales, dando expresión de su deseo de estar en una final olímpica. Este registró 1:15.31, lo superó en la cercanía de la meta el estadounidense Donavan Brazer con tiempo de 1:15.07.

#LaEstocada

Por su parte, Arroyo tuvo una modesta participación arribando en la sexta posición parando el cronómetro en 1:18.48. El corredor había estado activo en Italia donde corrió 800 metros, quedando en la décima posición con tiempo de 1:50.20.

Los deportistas junto a su equipo de trabajo, el entrenador Carlo Guzmán, la terapeuta Daylin Chacón y el preparador Luis López, han capitaneado esfuerzos para que los boricuas estuvieran activos en una temporada atípica en el mundo deportivo por el COVID19.

Resultados:

  1. USA D. Brazier, 1:15.07
  2. PUR W. Vázquez, 1:15.31
  3. HUN B. Vindics, 1:16.84
  4. DEN A. Bube, 1:18.14
  5. SLO Z. Rudolf, 1:18.20
  6. PUR A. Arroyo, 1:18.48
  7. HUN T. Kazi, 1:18.68
  8. USA D.Kendziera, 1:21.11

¡Querido Don Germán!

Uno de sus legados toma notoriedad bajo la pandemia del COVID19

La nostalgia me invade hace semanas por la relectura de la historia de nuestro nacimiento como nación en el Movimiento Olímpico. El proceso es lentísimo. Me detengo a imaginarme y cuestionar como ha ocurrido todo desde 1930 con su parada meticulosa en 1948, continuando el recorrido hasta el presente. Profundizo en cada detalle de los autores que han plasmado con su tinta en diversas ópticas deportivas. Unos aferrados a los hechos en cifras y nombres, otros le ponen su pizca de opinión y otros pocos les añaden creatividad a los relatos. Sin embargo, no es lo que me inquieta.

¡Don Germán!, lo que me inspira a redactarle estas oraciones son las buenas nuevas del proyecto que luchó, defendió y hoy, con sus altas y bajas, recobró su valor para el deporte de alto rendimiento.

Transitar por la carretera 52 en ambas direcciones, San Juan a Guayanilla – Guayanilla – San Juan, me sacan un suspiro de orgullo, amor y de esperanza por uno de sus tantos proyectos que marcaron su estadía en el deporte puertorriqueño. El compromiso como egresada de uno de sus sueños hecho realidad, la Escuela Especializada en Deportes, es darle notoriedad a lo que posiblemente es un logro exponencial a lo inaugurado el 21 de junio de 1986 y dejó tras su partida terrenal el 3 de septiembre de 1997.

Le estoy contando de… Mejor dejo que lo describa estas palabras publicadas por nuestro colega periodista Luis Rigoberto Varela el 15 de marzo de 1987 en el rotativo El Nuevo Día, y son citadas en libro El juguete sagrado de la autoría del doctor Raúl Mayo Santana:

“El Albergue Olímpico de Salinas ya no es un sueño, se ha convertido en una realidad y en una atracción para el pueblo puertorriqueño”.

Luis Rigoberto Varela

Ya serán 23 años que han transcurrido de su partida, y 33 de las palabras de Valera. En este 2020 el mundo tiene un nuevo protagonista contagioso bajo la familia de los coronavirus, COVID 19 (SARS-CoV-2). Este ha obligado al humano pensante y responsable a reinventarse.

El deporte fue duramente afectado por esta pandemia. Logró aplazar los Juegos Olímpicos de Tokio, provocando cuantiosas repercusiones.  

¿Qué tiene que ver su sueño hecho realidad? Le resumo que varios de sus alumnos junto a otras mentes privilegiadas pudieron redefinir el tesoro del Albergue Olímpico, que por cierto lleva su nombre. Es actualmente el foco de atención tras dos décadas de media luz.

Hoy renace el centro de entrenamiento con exclusiva atención para los atletas de alto rendimiento clasificados a las Olimpiadas, otros que todavía buscan su boleto olímpico, prospectos de proyectos especiales y promesas juveniles olímpicas. Cuenta con el respaldo del Comité Olímpico de Puerto Rico. Sepa que el más leal de sus amigos y defensor de su pensamiento en el presente está frente la batalla, el doctor Enrique Amy, con un excelente equipo que viven su legado con mucha pasión.

Sus palabras recopiladas por Mayo toman relevancia para ojos desconocidos:

“No puedo dejar de mencionar que el concepto del Alberge Olímpico incluye varios componentes que hacen una contribución significativa al deporte y al olimpismo en Puerto Rico. Así es que, en la misma forma en que tenía en mente desde el principio que el Albergue tuviera una escuela, donde la juventud pudiera ser educada dentro de los principios e ideales olímpicos, también sabía que teníamos que tener un museo (Museo Puertorriqueño del Deporte Emilio E. Huyke), una biblioteca (Biblioteca del Deporte Rafael Pont Flores),  una Sala de Exhibición en honor a Manuel González Pató, y un Centro de Salud Deportiva y Ciencias del Ejercicio. El ejercicio es bueno, pero debe ser dirigido científicamente. Tuvimos la suerte de que regresaba a Puerto Rico, especializado en esa materia, el doctor Walter Frontera, persona de una gran vocación de servicio y gran capacidad de trabajo y de creatividad, que levantó y desarrolló junto a un grupo de excelentes profesionales a SADCE, un centro científico y de salud deportiva de distinción mundial”.

Esta nueva vida del Albergue Olímpico saca a pasear su espíritu libre sentado en su “trailer” por los antiguos canales de riego, observando el uso y valor de obra llamada Albergue Olímpico.

De ramos, pandemias y temblores

Hace mucho quería compartirles una reflexión que la provoca mis pasadías por las redes sociales con las experiencias que vivo en la intimidad.

Me motiva unos de los días en calendario que más anhelo conmemorar en la Semana Mayor, el Domingo de Ramos, donde los creyentes celebramos la entrada triunfar de Jesús a Jerusalén.

Me traslado a enero 6 de 2020 en la Playa de Guayanilla. Fue el primer terremoto que despertó todo lo que no sabía que existía en mí: un pánico por morir. Por un minuto, ¡quizás!, hice no sé cuántas cosas para llegar y encontrar a mis padres orando en su habitación. Cogerlos durante su manifestación de emociones para abrazarlos con el fin de transferirle “un todo va a estar bien”. De un momento terrible, se convirtió en una expresión de amor, de honrar a mis padres como manda Dios y ser incondicional. ¡Así como son los padres son con sus hijos!

Jamás, me pude imaginar que en las próximas horas la tierra volvería a temblar y despertar todo un país, ya que el suroeste de la isla no había dormido. En esta ocasión, el pánico lo vivimos en la distancia con un plan de acción. Movilización a lugares seguros por la alerta de Tsunami. Yo había regresado a mi hogar de adulta y decidí trasladarme con una familia muy especial Pucho, Laly y Lita. Mis padres rápido actuaron en llamar y salvar sus vidas en los brazos de mi hermano en una montaña. Un cerro que hoy lo visualizo como la colina donde Jesús fue a orar sin cesar para recibir la voluntad de su Padre entregándolo como salvador del mundo.

Para los que nos gustaba tener el control de todo, la vida nos despertó. Tuvimos que aceptar que los terremotos venían para cerrar una rutina expirada en nuestras maneras de ser con misma, con la familia, con el entorno y con Dios. Llegó el momento del despertar y transformarse.

Fueron días intensos de adiestramiento para el alma, el espíritu y el físico. Los tres en uno, lo que somos. Para esto me acompañó una canción que salió en el preciso momento de derramamiento de lágrimas en unos de mis viajes al área sur, el Sonido del Silencio de Alex Campos.

“El sonido del silencio donde sé que escucharas, el susurro
De mi canto y el grito de mi llamar, el llamado de mi alma
Pidiendo tu libertad”, El sonido del silencio de Alex Campo.

La diferencia para seguir con vida la hizo la confianza, la fe y la esperanza en toda esa palabra bíblica que los creyentes estamos recibiendo en el templo, en el hogar, por un familiar, por los medios de comunicación, por un mensaje, por un extraño, por un meme, por una visión, por un sueño, por una voz interior, por una canción, por más revelaciones que usa Dios.

El tiempo ha pasado. La vida no es la misma. No ha sido la misma después de vivir momentos como los del terremoto. Otra alerta que llegó después de experimentar el huracán María en el 2017. ¡Sí, ha sido un entramiento de alto rendimiento! Podemos decir que nos podemos comparar con un atleta olímpico, que además de entrenar su musculatura, entrena su alma y su espíritu para gracia de Dios.

Dentro de este plan divino, llega la pandemia del COVID19 en diciembre del pasado año en China y se ha propagado de manera acelerada hasta llegar a Puerto Rico a mediados de marzo. Es un nuevo miembro de los coronavirus que no tiene vacuna de manera inmediata a pesar de los avances científicos que tiene la medicina. La cura ha sido volver a lo básico: la higiene personal y colectiva.

Muchas veces pecamos de incrédulos. Lo leí muchas veces y fui interrupción con esas personas que creían que los temblores eran cosas pasajeras – sigue temblado – y no les iba afectar. Solo era mirar lo centrado en su yo y no en el colectivo.

En el momento que escribo esta reflexión, el COVID19 ha obligado a mirarnos como un todo y no como un individuo. Ha despertado la atención de todas las razas, géneros, convicciones religiosas y líneas partidistas. No ha escatimado en ponernos a gastar lo que por ambición nos ha alejado de la comunión con Dios, el amor incondicional de la familia, apreciar nuestra naturaleza y todos los dones que por gracia se nos otorgan.

En este Domingo de Ramos podemos dejar entrar – si no lo has podido hacer – la misericordia, el perdón, la sanidad espiritual y del alma, la comprensión, el amor entre todos y la oración.

La vida NO será igual. Para mí no lo ha sido después de María, ni de los terremotos, tampoco lo será después de esta pandemia, porque yo quiero ser transformada para bien. Esto que vivimos son pasos en esa escalera que subimos a la meta que deseamos como seres humanos.

Invita a Jesús a entrar a tu corazón.

Te invito a que te contagies de todos esos detalles positivos que descubres en cada “crisis” que estamos expuestos a vivir. Adóptalos en tu nueva forma de ver y pasear por la vida.

Todavía estás a tiempo. Es un ejercicio individual, que se puede propagar a la humanidad.

¡Bendecidos!

Aplazamiento histórico en el Olimpismo

Sin salud, no podemos gozar de nada

El Comité Olímpico Internacional (COI) cumplió con anunciar lo que todos sus protagonistas esperaban: la posposición de los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos Tokio 2020. Solo faltaban 121 días para vivir la emoción deportiva veraniega en la primera cita olímpica de dos semanas, 24 de julio al 9 de agosto, en tierra japonesa.

Shinzo Abe. (Foto capturada)

La propuesta del COI al ministro japonés Shinzo Abe fue aceptada. Se resume en la posposición de la justa deportiva más grande del mundo por un año a raíz de las secuelas del COVID-19, virus nuevo de la familia del coronavirus, que tiene en pánico el globo terráqueo. Obligando la reprogramación no más tardar al verano del próximo año.

Es así, la primera vez que se aplazan unos Juegos Olímpicos a consecuencia de una pandemia, ganándole la carrera al Zika, virus de transmisión por los mosquitos, que dejó a Brasil presentar su calendario deportivo en Rio de Janeiro 2016.

Desde 1896, los Juegos Olímpicos Modernos se han visto interrumpidos en tres ocasiones por conflictos bélicos: Berlín 1916, Helsinki 1940 y Londres 1944 por causa de la Primera y Segunda Guerra Mundial, respetivamente.

La voz del atleta

La toma de decisiones en los sectores que es trastocado por el coronavirus, descubierto en diciembre de 2019 en Wuhan, Hubei, China, es difícil. La inercia ocasiona consecuencias que se pagan con muerte. ¡Así de cruel ha sido! Si no, miremos varios países con mayor tasa de mortandad, por ejemplo, Corea del Sur, Italia, España y en camino, Estados Unidos.

En el occidente estamos viviendo los estragos de todo el proceso que se sigue sigilosamente hace cuatro meses. Pero… la reacción ha sido tardía, por lo que no queda de otra que actuar responsablemente decidiendo egoístamente por mí y por usted quedarme en casa para no ser infectado y no propagar el virus.

Los deportistas no fueron excluidos del listado de las víctimas del brote de enfermedad respiratoria. Fueron proactivos en llevar su voz por diferentes canales, comisiones de atletas de los 206 comité olímpicos nacionales (CON’s), la representación ante del COI, sus federaciones y como voceros en sus redes sociales, para mostrar su preocupación al máximo rector del Olimpismo. Han sido pocos los casos que han promovido la resistencia a una POSPOSICIÓN de los Juegos, existiendo unanimidad para la NO CANCELACIÓN.

¡Posposición es la decisión!

El deportista, por llevar esa capa de héroe o heroína, siente que su deber es ser responsable con sus decisiones. El peso que cargan frente a su familia, sus auspiciadores, los medios de comunicación y su comité olímpico nacional muchas veces se vuelve sumamente pesado, angustioso y es motivo para enfermar emocionalmente.

En esta ocasión el lema “Citius, Altius, Fortius” (Más rápido, más alto, más fuerte) sale por todo lo alto para ganar su competencia por el mayor de los premios: la salud.

Sin salud el atleta no podrá ejecutar. No puede mantener el equilibrio entre cuerpo, voluntad y mente. Las dudas están de más en esta decisión de posposición de las Olimpiadas. Ha sido el encuentro del balance en las actividades que realizamos: física, intelectual y moral.

COI y Japón posponen los Juegos de Tokio 2020 por un año. (Imagen COI)

El trabajo se intensifica para los CON’s

Es mejor prevenir, que tener que lamentar. Una decisión a tiempo produce consecuencias positivas. En lo que debemos estar enfocados en este momento es estar en casa por protección y salir con la corona de olivo en señal de victoria una vez finalizada la pandemia.

El trabajo de reorganización ante la postergación de los Juegos trae consigo un rediseño de planes administrativos, sobre todo económicos, de entrenamiento científico y entrenamiento mental.

La tranquilidad que trae, para muchos, la decisión del COI debe ser el motor inspirador para todo aquel atleta clasificado y que está por clasificar a parar, observar, rehacer y actuar con mayor ahínco su preparación para Tokio 2020. ¡No tengo la menor duda, que así lo harán en Puerto Rico!

Puerto Rico suma 22 atletas para Tokio y en espera de más atletas a clasificar, una vez se normalice la situación mundial. (Foto Straffon Images)

Puerto Rico sigue en alto con su esperanza olímpica

Puerto Rico es uno de los 206 países miembros COI. Desde su entrada al movimiento olímpico ha participado ininterrumpidamente en los Juegos Olímpicos desde 1948.

Para esta edición, Tokio 2020, el equipo puertorriqueño ya tiene clasificado 22 atletas en los deportes de atletismo (Wesley Vázquez, Ryan Sánchez, Andrés Arroyo y Jasmie Camacho-Quinn), vela (Enrique Figueroa y Gretchen Ortiz), baloncesto (12 integrantes), tenis de mesa (Adriana Díaz), ecuestre (Lauren Billys con Purdy), taekwondo (Victoria Stambaugh) y lucha olímpica (Franklin Gómez).

Con la llama de la esperanza, la alegría del esfuerzo y la búsqueda de la excelencia quedan pendientes en sumar cupos olímpicos en 17 disciplinas: béisbol, boxeo, tenis de mesa, esgrima, clavados, gimnasia, karate, surfing, tiro con arco, tenis de mesa, baloncesto masculino, judo, atletismo, tenis, patineta, natación y golf.

Abrazando la posposición de los Juegos y empoderándonos como país se seguirá con las expectativas de seguir sumando medallas olímpicas a las que ya tiene la historia: una medalla de oro (la tenista Mónica Puig en Rio 2016), dos de plata (el luchador Jaime Espinal en Londres 2012 y el boxeador Luis Francisco Ortiz en Los Ángeles 1984), seis de bronce (el vallista Javier Culson en Londres 2012 y los boxeadores Juan Evangelista Venegas en Londres 1948, Orlando Maldonado en Montreal 1976, Arístides González en Los Ángeles 1984, Aníbal Acevedo en Barcelona 1992 y Daniel Santos en Atlanta 1996).

#StayHome #EntrenaEnCasa #QuédateEnTuCasa

Abolir el coronavirus es asunto de todos

Hoy, domingo, 22 de marzo de 2020, día que se conmemora la Abolición de la Esclavitud se cumple una semana de la cuarentena impuesta por el virus COVID-19 en mi isla, Puerto Rico. Ironía histórica, ¿no?

Muchos se sienten confinados en este periodo que las autoridades puertorriqueñas han decretado para poder abolir el “castigo” que nos impone este nuevo miembro de los coronavirus.

Nos levantamos con 23 casos confirmados y un el deceso de una turista italiana que estuvo de visita en un crucero. La proyección de las autoridades es que sigan aumentando las cifras de infectados y NO las actas de defunción.

Han sido cuatro meses de vida del COVID-19 desde su localización en Wuhan, Hubei, China. En cada país llegó sin invitación. La resistencia a su contagio debe seguir creciendo.
Protégete. ( Imagen de rottonara en Pixabay )

Si te fijas puse la palabra castigo entre comillas. ¿En realidad es castigo o un acto de amor por la vida?

Castigo, según la Real Academia Española, es una pena que se impone a quien ha cometido un delito o falta. Si tomamos esa definición nos estaríamos autoflagelando, y la llamada a la acción de estar en casa no se concretaría. Ese es el acto de amor por la vida: estar en casa.

#LaEstocada by Zacha Acosta

Han sido cuatro meses de vida del COVID-19 desde su localización en Wuhan, Hubei, China. En cada país llegó sin invitación. La resistencia a su contagio debe seguir creciendo.

Permítete experimentar y/o descubrir el amor propio y el amor por los demás, siguiendo las medidas que recomiendan las autoridades mundiales de la salud, Centro de Control y Prevención de Enfermedades https://www.cdc.gov/spanish/index.html y la Organización Mundial de la Salud https://www.who.int/es/home . Estas dos organizaciones usan los gobiernos locales como eco de su información.

Siga practicando la creatividad solidaria, las risas a la distancia, los abrazos virtuales y la palabra solemne usando la tecnología. Muy pronto volveremos a reunirnos, a charlar, a bailar, a congregarnos en adoración y a reír en el calor humano que nos distingue como boricuas.

Refuerza este momento tu sistema inmunológico, emocional, espiritual y mental. En #LaEstocada te recordamos #EsteVirusLoParamosUnidos.

¡Bendecido seas!