Mayagüez 2010: Delegación de Puerto Rico impuso un relevo generacional gallardo

Nacen nuevos rostros deportivos con espíritus resilientes

El calendario olímpico había caducado para varios atletas en Mayagüez 2010. Otros se disponían a extender su estadía a un ciclo adicional. Unos pocos le siguen sacando provecho a los beneficios que tienen sus disciplinas que, a mayor edad, más posibilidades en ser medallistas.

El relevo generacional para la Delegación de Puerto Rico estaba latente. Había alrededor de una década de arduo trabajo para los líderes del Comité Olímpico de Puerto Rico y los amigos del deporte en apoyar el desarrollo y estructuración de un equipo de ensueño.

“Muchos de estos atletas venían de programas deportivos que en Puerto Rico se estaban desarrollando con el tiempo y que dieron resultados positivos. Fue una estructura que al presente se sigue mejorando al ritmo del cambio de la práctica del deporte en el mundo”, recuerda la presidenta del COPUR, Sara Rosario.

Entre los proyectos de desarrollo de estos atletas estaba el programa de la Iniciativa para el Desarrollo del Deporte Femenino Puertorriqueño, los Centros de Formación y Desarrollo y la Junta de Atleta a Tiempo Completo, estos tres por el Departamento de Recreación y Deportes; las escuelas especializadas en deportes como la Eugenio Guerra Cruz en el Albergue Olímpico y la Germán Rieckehoff Sampayo en Carolina; y, programas con empresas privadas de “Adopta un atleta”. El producto deportivo beneficiado salió del trabajo incansable de las federaciones del COPUR en hacer sus reclutamientos y planes de entrenamiento acorde con lo que ocurría en centros alrededor del mundo.

“Subir un escalón a nivel centroamericano, panamericano y olímpico conlleva rediseño, apoyo y estructura metodológica. Estábamos seguros de que la Delegación de Mayagüez 2010 nos daría la chispa para seguir cosechando grandes logros. Así lo hemos visto en los dos ciclos olímpicos subsiguientes”, puntualizó Rosario.

Vilmary Mojica fue a los Juegos Olímpicos de Río 2016 junto con el equipo de voleibol femenino para ser pioneras en la participación olímpica por Puerto Rico (COPUR)

El retiro de grandes profesionales fue inminente. Algunas de las figuras que se despidieron del uniforme nacional fueron: Carlos Arroyo y Juanita Rivera (baloncesto), Michelle Ayala (bolos), Jessica García y Carlos Santiago (judo), Geralee Vega (pesas), Asunción Ocasio e Ineabelle Díaz (taekwondo), Lucas Bennazar y Vivian Rodríguez (escopeta), Héctor Berríos (tenis de mesa), los voleibolistas Víctor “Vitito” Rivera, Héctor “Picky” Soto y Alexis Matías, entre otros.

Otros decidieron extender sus años de competitividad hasta el 2016 sin dejar de sumar logros para su país. Este fue el caso de tres “Golden Boys” de la gimnasia Luis Rivera, Tommy Ramos, Alexander Rodríguez, el velerista Raúl Ríos, el corredor Javier Culson y las voleibolistas Debora Seilhamer, Vilmarie Mojica, Tatiana Encarnación y Saraí Álvarez, entre otros.

“El ingreso de talento joven a nuestra delegación estuvo presente para el Comité y el Departamento de Alto rendimiento desde que culminó el ciclo olímpico en Londres 2012. Un ciclo que cerró con dos medallas olímpicos, el bronce de Javier Culson y la plata de Jaime Espinal. La detección del talento se estaba haciendo dentro y fuera del país. También habíamos visto que se podían quedar atletas que estaban a mitad de su rendimiento y persisten en la competencia”, repasó la líder del Movimiento Olímpico Local.

Vanessa García fue la abandera de Puerto Rico para los Juegos de Barranquilla 2018. (COPUR)

De los atletas de Mayagüez 2010 están activos la medallista de oro olímpica en el tenis, Mónica Puig, el medallista de plata olímpico en lucha Jaime Espinal, la doble olímpica en atletismo Beverly Ramos,  la luchadora Nesmarie Rodríguez, las judocas Melissa Mojica y María Pérez, la pesista Lely Burgos, el tenimesista Daniel González, la baloncelista Pamela Rosado, los tiradores Luis “Tuto” Bermúdez, Ana Latorre y Jesús Medero, las balonmanistas Jailene Maldonado, Joane Vergara, Nathalys Ceballos, Ciris García y  Sheila Hiraldo, los nadadores Christian Bayó y Vanessa García  y los voleibolistas Ángel Pérez  y Aury Cruz, etcétera.

Puerto Rico ha dado cátedra en la confección de delegaciones jóvenes con las últimas dos citas centroamericanas en Veracruz 2014 y Barranquilla 2018. Entre estas dos justas hubo una prueba grande a superar como país, el huracán María en el 2017, y la recesión económica que se agudiza en el 2020 con la pandemia del coronavirus, COVID_19.

La participación de atletas por primera vez en unos Juegos Centroamericanos fue de 60% en Veracruz 2014. Para Barranquilla 2018 subió a 63%.  En el ámbito de preseas Puerto Rico llegó en ambas competiciones en séptimo lugar en la tabla global de los países participantes. En el 2014 la suma de metales fue de 84 con 15 de oro, 24 de plata y 45 de bronce con 335 atletas. Cuatro años más tarde, se reunieron 356 deportistas para enaltecer la monoestrellada con 87 medallas de las cuales fueron 20 de oro, 29 de plata y 38 de bronce. Panamá 2022 es la próxima cita para los puertorriqueños, donde se provee un alza en la participación de atletas debutantes y una consistencia en figuras de Veracruz y Barranquilla.

“Además de los atletas que siguen de Mayagüez 2010, existen caras refrescantes que le han dado muchos logros a Puerto Rico en estos últimos años. Este el caso de los deportes de tenis de mesa, lucha, atletismo, boxeo, bolos, baloncesto con todos sus eventos, el renacer del béisbol y el softbol y más deportes que han ido trabajando mano a mano con el Departamento de Alto Rendimiento con el propósito de seguir siendo uno de los mejores de la región y escalar más en el podio olímpico”, precisó Rosario.

Los escalones para subir el podio olímpico son muchos. En la carrera se pueden presentar dificultades y muchas veces no cumplir con las expectativas que tiene un pueblo apasionado del deporte. Este fue el caso de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 donde se logra 15 medallas (una de oro, una de plata y 13 de bronce), siete medallas menos del total de Guadalajara 2011 que fue de 22 (seis de oro, ocho de plata y ocho de bronce).

En el entremedio de este ciclo (2014-2016) se concretiza el sueño de todo patriota en el Olimpo, la primera medalla de oro por la puertorriqueña tenista Mónica Puig en los Juegos Olímpicos de Río de 2016. Una alegría compartida para los que fueron finalistas en clavados, Rafa Quintero, y en salto a lo alto, Luis Joel Castro.

Mónica Puig se convirtió en la primera puertorriqueña en ganar medalla por Puerto Ricio en unos Juegos Olímpicos y para el tenis. Además, dio el primer metarl de oro en la historia olímpica de Puerto Rico durante Río 2016. (COPUR)

Esta motivación se traspasó para Barranquilla 2018 y abonó la esperanza para dejar como crecimiento deportivo los juegos de Toronto 2015 con un gran desempeño en los panamericanos de Lima 2019. Puerto Rico logró que el relevo generacional de Mayagüez 2010 se llenara de un espíritu resiliente y combativo para lograr una de sus mejores actuaciones en los pasados 28 años con 24 medallas: cinco de oro, cinco de plata y 14 de bronce.

Todavía queda por escribir la página histórica de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 que fueron pospuestos por el coronavirus. Hasta el momento son 22 atletas clasificados, pero a la espera de nuevas figuras que iniciarán un nuevo recorrido en el Movimiento Olímpico de Puerto Rico.

Artículo escrito para el Comité Olímpico de Puerto Rico

Puerto Rico se reivindicó en Mayagüez 2010

Superó las expectativas hasta de los más optimistas

La presión de participar en casa siempre estuvo presente para los líderes deportivos del Comité Olímpico de Puerto Rico (COPUR) que gozaron los frutos de los esfuerzos de los anfitriones del 17 de julio al 1ro. de agosto de 2010.  Era la tercera ocasión que los boricuas recibía a sus rivales deportivos de todo el Caribe y Centroamérica. Tenían la responsabilidad de salir victoriosos en la defensa de la monoestrellada. Lo habían logrado con éxito en las ediciones previas de San Juan 1966 y Ponce 1993.

Sara Rosario, actual presidenta del COPUR, tuvo el gran reto de ser la jefa de misión de tan exitosa Delegación. Estuvo entre las ocho mujeres que se destacaron en la posición de Centroamérica y del Caribe, que tuvieron la responsabilidad de centralizar los trabajos de una delegación.

“Teníamos que dar lo mejor de nosotros. Habíamos trabajado para tener una de las mejores delegaciones de la historia con más de 600 atletas y todos ansiosos porque sus familiares, amigos y pueblo pudiera celebrar sus alegrías en su país. Fue un trabajo arduo que dio muchos resultados y que continuó sobresaliendo en otros eventos del ciclo olímpico”, expresó Rosario, que en ese entonces también tenía a su cargo la vicepresidencia del COPUR con el voto de confianza de su antecesor, David Bernier.

Puerto Rico conquistó 48 preseas doradas, 43 de plata y 75 de bronce para un gran total de 166 metales con una delegación de 649 atletas en 36 deportes. Las medallas de oro fueron mayores que a las 32 ganadas en San Salvador 2002, y las medallas en total superaron las 153 logradas en Ponce 1993.

Equipo de Baloncesto Femenino medallista de oro. (Fernando Neris)

“Fueron 166 medallas llenas de historia. Un resultado gratificante que sorprendió hasta a los más optimistas. Cada atleta que competía narraba su lucha y compromiso con su mejor ejecución. Vivimos momentos emocionales como la victoria del boxeador Enrique Collazo, que se tiró al suelo elevando sus manos al cielo como gesto de ofrenda a su recién fallecida madre que lo dejó huérfano y a cargo de sus hermanos menores. Fueron tantas las historias que las revivo en cada uno de sus días”, contó Rosario.

Mónica Puig ganó oro en los Juegos de 2010. (COPUR)

En la delegación de Mayagüez 2010 afloraron grandes estrellas deportivas, que una década más tarde sirven de estímulo para los atletas de la nueva generación. Lidera el listado el velerista Enrique “Quique” Figueroa, la nadadora Vanessa García, la judoca Melissa Mojica, la fondista Beverly Ramos, la tenista Mónica Puig, el luchador Jaime Espinal y el vallista Javier Culson. Se resaltan los equipos de baloncesto en ambas ramas, el polo acuático femenino, la Selección Nacional de Boxeo, el equipo de gimnastas “Golden Boys”, el sexteto de voleibol masculino, los veleristas, entre otros, y todos los atletas que se despidieron en su país y transformaron sus vidas profesionales.

“Estuvimos ante una delegación que continuó inspirada en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 donde se estableció un récord con seis medallas de oro de las 22 que se obtuvieron. Pudimos ver deportes que continuaron cosechando sus oros y se cerró un ciclo olímpico de ensueño con las dos primeras medallas olímpicas diferentes a las alcanzadas bajo el boxeo, el bronce de Javier Culson para el atletismo y la plata de Jaime Espinal para la lucha olímpica. Cuatro años más tarde se siguió trabajando con el relevo generacional llegando la medalla olímpica más deseada, el oro con Mónica Puig en Río 2016”, recapituló la Presidenta del COPUR, quien ejerce el liderato de la entidad desde el 2012.

Sin duda, Puerto Rico fue tejiendo esfuerzos en veteranía y juventud con relevo generacional que despuntó en Mayagüez 2010. En Guadalajara 2011 explotaron en talento y logros medallistas de plata y bronce un año antes, como lo fue Lely Burgos en levantamiento de pesas. Impusieron su dinastía los equipos de baloncesto en ambas ramas y los veleristas Enrique “Quique” Figueroa y Víctor Aponte. Las nuevas caras despuntaron como la del dorado luchador Franklin Gómez y la primera campeona en boxeo Kiria Tapia.

Puerto Rico esperó pacientemente 16 años para resurgir en el podio olímpico con las primeras preseas para atletismo (bronce) y lucha olímpica (plata) por dos atletas que su pueblo los acurrucó en Mayagüez 2010: el vallista Javier Culson y el luchador Jaime Espinal. Cuatro años más tarde se canta La Borinqueña en el Olimpo con el oro de la tenista Mónica Puig en Río 2016.

Artículo redactado para el Comité Olímpico de Puerto Rico.

Bernier: «El resultado fue producto del esfuerzo de mucha gente»

Puerto Rico tuvo una Delegación que ganó
166 medallas en Mayagüez 2010.

El Comité Olímpico de Puerto Rico (COPUR) ha sido guiado por líderes que son recordados por su efervescencia deportiva.  Desde su fundación en 1948 ha tenido siete varones y una fémina en la presidencia para luchar, debatir y encaminar la representación de Puerto Rico en los eventos que componente un ciclo olímpico.

Presidentes del Comité Olímpico de Puerto Rico hasta el 2020. (COPUR)

Este privilegio recayó en los XXI Juegos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010 al esgrimista y múltiple medallista centroamericano y panamericano, David “Quique” Bernier. Su afán por dar lo mejor por su patria agarrando con precisión una empuñadora y sentado en una guardia sigilosa lo llevó a organizar una exitosa delegación junto a la vicepresidente y jefa de misión de ese entonces, Sara Rosario.

David Bernier en la presidencia del COPUR para Mayagüez 2010. (COPUR)

La historia lo bendijo con llevarlo cuatro años antes a dirigir el Departamento de Recreación y Deportes, donde ya estaban encaminados unos proyectos de transformación social, recreativo y de deporte de alto rendimiento. Nuevamente, “el colorao” le obsequió otro resultado deportivo de altura al que había acostumbrado el pueblo, esta vez desde el liderato del Movimiento Olímpico.

El ahora dentista de profesión entabló una conversación reflexiva con su contraparte #LaEstocada de la competición que celebra esta semana el décimo aniversario de su legado.

La Estocada: Venías de tener un ciclo de administración deportiva éxito en el Departamento de Recreación y Deportes, donde se le dio continuidad al trabajo de Georgie Rosario y fuiste creador de programas innovadores para el desarrollo del deporte de alto rendimiento a través del Gobierno. ¿Piensas que el resultado de ocho años, los tuyos y los de Georgie, le brindaron al COPUR una talentosa Delegación que ganó 166 medallas y de ellas 48 de oro para establecer un récord en la historia puertorriqueña?

David: Definitivamente el respaldo a los atletas y entrenador desde la Junta de Atletas de Alto Rendimiento fue fundamental, como también el proyecto específico del nuevo DAR (Departamento de Alto Rendimiento) en el COPUR y muy en particular el compromiso hacía el país que mostraron los atletas. El resultado fue producto del esfuerzo de mucha gente. 

La Estocada: La entidad olímpica siempre pasa por caminos llenos de piedras y riscos para lograr el financiamiento de una Delegación. Mayagüez 2010 no fue la excepción, y en el presente sigue siendo tema de discusión.  Según tu experiencia, ¿en qué deben inspirarse los inversionistas, públicos y privados, para invertir en el deporte nacional?

David: El deporte es la manera más costo efectiva de lograr transformación social, con poco se logra mucho. No es sólo la medalla que se logra. Es amplio impacto social que se logra en el camino.

La Estocada: Estamos en tiempos de muchos cambios en temas trascendentales del Movimiento Olímpico, por ejemplo, la Regla 50 de la Carta Olímpica. Bajo esta media los deportistas no pueden expresar una postura política en un escenario de competencia. En Mayagüez 2010, el Comité Organizador le sacó tarjeta roja al organismo regional de fútbol (Concacaf). Los deportistas se inspiraron y usaron la estrategia para sacar una pancarta en medio del desfile que leía “Tarjeta roja para el Gobierno”. Diez años después de los Juegos, ¿piensas que la Regla 50 debe flexibilizarse para que los atletas puedan llevar sus reclamos o mantienes la postura de la Tregua Sagrada?

Momento en que atletas de la Delegación Mayagüez 2010 protestan en el desfile. (Suministrada)

David: Me reafirmo en que el escenario olímpico debe ser un espacio de tregua y respeto a la diversidad. Los principios olímpicos deben ser los únicos protagonistas. Estoy de acuerdo con la regla 50. 

La Estocada: Fuiste parte de varias Delegaciones de Puerto Rico aportando a grandes triunfos colectivos con una serena guardia y una estocada sutil hacia tus rivales de la esgrima. Así te vieron tu padres, familiares, amigos y fanáticos del deporte en casa, Ponce 1993. Ese escenario de la cancha Salvador Dijols en la Playa de Ponce ¿fue una tus inspiraciones para buscar las mejores condiciones deportivas, económicas y mentales para la Delegación de Mayagüez 2010?

David: Así es, Ponce 93 fui mi bautismo Olímpico. Aquella experiencia tocó mi corazón, convenciéndome de que valía la pena dedicar mi juventud a desarrollarme en el deporte lo que luego me sirvió para tener empatía con mis atletas, cuando fungía como presidente del Comité Olímpico.

La Estocada:     Fueron muchas las historias de inspiración que marcaron tu libro ¡En Guardia! Relatas anécdotas, expones varias estrategias de gerencia deportiva y compartes columnas donde mencionas a líderes visionarios, que ya no nos acompañan en el plano terrenal, pero que todavía se recuerdan cuando se tiene que salir airoso de una crisis deportiva. ¿Volverías a pasar el mismo proceso de liderazgo o mejorarías algunos aspectos en beneficio del deporte puertorriqueño?

David: Sin importar cuan exitosa resulte una gestión, uno siempre piensa que se puede hacer mejor. Siempre hay cosas que mejorar, sin embargo, en esta etapa de mi vida me vislumbro aportando como ciudadano privado y colaborador del nuevo liderato. No hace falta un puesto para servirle al Olimpismo ni al país.

La Estocada: Desde el descanso deportivo, dedicado a tu familia, tu profesión y a las redes sociales, ¿cómo se pone ese corazón patriota cuando vez una Delegación de Puerto Rico competir?

David: Nunca me he quitado el uniforme. Me siento parte de la Delegación. Sufro las derrotas y celebro las victorias como si fueran mías. Es una emoción muy especial que me acompañará a la tumba.

La Estocada: No podemos despedirnos sin que le envíes un mensaje a los atletas de nuestro país, que cada día están puliendo su carácter en la resilencia.

David: A nuestra Delegación le agradezco su compromiso y empeño, pues me consta que han mantenido su preparación a pesar de las circunstancias. El país tiene una gran deuda con ustedes.

Al apagarse el pebetero de Mayagüez 2010, Puerto Rico conquistó 48 preseas doradas, 43 de plata y 75 de bronce para un gran total de 166 metales con una delegación de 649 atletas en 36 deportes. Las medallas de oro fueron mayores que a las 32 ganadas en San Salvador 2002, y las medallas en total superaron las 153 logradas en Ponce 1993.

Jaime Espinal medallista de oro en Mayagüez 2010 y plata en los Juegos Olímpicos de Londres de 2012 en la lucha olímpica. (COPUR)

Esta cuadra de boricuas continúo brotando grandes resultados con los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 ganando 22 preseas (seis de oro, ocho de plata y ocho de bronce). La estocada final fue en la pista de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 cuando dos grandes figuras de Mayagüez 2010, el vallista Javier Culson conquistó la primera presea para el atletismo bañada de bronce y el luchador Jaime Espinal regaló el primer metal para la lucha olímpica en color plateada.

El relevo administrativo de Bernier también hizo historia con la proclamación de la primera mujer en presidir el COPUR, Sara Rosario.

Sosa: «Los Juegos son una inyección económica importante para cualquier país»

Se cumplen 10 años del legado de Mayagüez 2010

La sociedad puertorriqueña fue protagonista de los XXI Juegos Centroamericanos y del Caribe que hoy celebran su décimo aniversario. La jornada del 17 de julio al 1ro de agosto de 2010 en la zona oeste de la Isla fue una inyección económica, cultural y deportiva para un área de Puerto Rico que se ha destacado por su turismo.

Una vez que baja el telón para esta festividad son muchas las interrogantes que quedan con el pasar el tiempo. #LaEstocada tuvo varias que las compartió con el director ejecutivo del Comité Organizador de Mayagüez 2010, el licenciado Jorge O. Sosa.

Reunion del Comité Organizador de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Mayaguez 2010 con el grupo rector del Deporte Ecuestre en Puerto Rico. (Suministrada)

1.       Hoy se cumplió una década de los terceros Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Puerto Rico. Son muchos los recuerdos que lo invaden, ya que vive en el entorno de la celebración de la competencia. ¿Cuál, de todas esas memorias, es el que recuerda a diario y lo hace reafirmar que Mayagüez 2010 fue un logro de país?

Los Juegos Mayagüez 2010 no puedo considerarlos como una sola memoria. Sería injusto hacerlo. El primero de ello son las obras de infraestructura que nos dejaron los Juegos. Estas han sido centro para la celebración de actividades deportivas internacionales de envergadura que le dan continuidad a la obra. Segundo, la capacitación de voluntarios, jueces y oficiales que son un legado vivo para el montaje de los eventos deportivos a los que hago referencia. Tercero, la satisfacción de haber trabajado con un equipo de trabajo comprometido, dedicado y capaz que nos llevó a realizar los juegos con eficiencia financiera y deportiva. 

2.       Los Juegos no estuvieron exentos de situaciones. La primera de ella fue la no participación del campeón histórico de la justa regional, Cuba, segunda vez en ocho años y la tercera en la historia de los Juegos. ¿Piensa que eso fue factor clave para que se rompieran los récords de participación de los países? Sin la participación de Cuba, ¿los resultados de los países competidores fueron visto con un asterisco, como ocurrió en los de San Salvador 2002?

Uno no puede competir contra los que no vinieron. A Cuba se le apoyó con todas las fuerzas del Comité Organizador. Para dejar de hacer, hasta Washington fueron y la decisión de no venir fue exclusivamente de Cuba, lo cual lamento. Dicho eso, los atletas que subieron al podio son medallistas completos, sin reserva alguna. Los medallistas de Moscú 1980 o de Los Ángeles 1984 afectados por los boicots, no son menos por ello. Igual pasa con los de Mayagüez 2010.

3.       Los líderes se enfrentan a grandes retos. Organizar estos juegos ya de por sí lo eran, porque Puerto Rico ya había sido sede en 1993 y 1966. En su reflexión de una década, ¿dónde está la clave para el éxito de la organización de unos Juegos?

Una adecuada planificación, centrar la atención del Comité Organizador en que nuestro cliente es el atleta y que nuestro trabajo es proveerle lo que necesitan y la integración de las diferentes dependencias. Esta es la clave del éxito. Si hay buen alojamiento, transportación y alimentación, ¡vamos bien! 

El equipo de COMAZ pudo restablecer el escenario para la ceremonía de apertura tras fuertes vientos en la zona. (Junio Acosta)

4.       La naturaleza asustó a los organizadores tumbando la escenografía de la apertura en el estadio José A. Figueroa Freyre. La Villa Centroamericana sufrió desperfectos en su tubería sanitaria, alegadamente por el “uso de condones” que eran desechados por los inodoros, lo que provocó que al hospedaje se le cambiara el nombre a “Villa condones”. Ambos sucesos fueron portadas. Una con sentido preocupante, otra tomada como “jocosidad” abriendo espacio a la educación que se tiene con la sexualidad de los atletas. ¿Qué aprendió del anejo de los manejos en todos dos sucesos que marcaron los Juegos?

Una prensa libre es el mejor antiséptico para un país. Es vital la labor del periodista, ya sea cubriendo, investigando o denunciando. Creo en ello firmemente. Dicho eso, no creo que los profilácticos taparon las tuberías. Eso fue un comentario general de una persona que no calculó en lo que podía degenerar los que decía y llegó a una portada. Se dijo y ya. Como director ejecutivo no era mucho lo que podía hacer luego del comentario.

Los vendavales del primer día pusieron a prueba a todo mi equipo de trabajo y pusieron a prueba las largas horas de entrenamiento que tomamos con Nino Correa en los cursos del NIMS. Funcionó. El equipo de trabajo de COMAZ que estaba bien entrenado cumplió su misión y las agencias gubernamentales y la Guardia Nacional hicieron lo que tenían que hacer para que al otro día tuviéramos inauguración. Otra vez, una buena planificación. Como te digo en broma, ¡el diablo no duerme!

5.       Ser parte de una organización de unos Juegos requiere disciplina, empatía y balance en la gestión de gerencia. ¿Cómo pudo manejar sus sentimientos patrios ante el reto de ser neutral en resolver situaciones de los países visitantes?

No era mi función adjudicar controversias durante los Juegos. Atendí necesidades entre las delegaciones. Recibimos peticiones de todo tipo, incluso de Puerto Rico. Dimos lo que se podía, siempre pensando que el invitado tiene preferencia. Esa es una cortesía deportiva que he vivido en 30 años de vida deportiva olímpica (22 para los Juegos) y no tenía razón para cambiar esa forma de pensar.

6.       Una vez finalizado los Juegos quedan muchas interrogantes. Por ejemplo, las deudas a pagar, la reutilización de las instalaciones deportivas con programación y el futuro de nuevos proyectos para mantener la zona oeste estable deportiva y turísticamente. ¿Se pudo cumplir con el pago de deudas?

El Comité Organizador pagó sus obligaciones. Más aún, la administración del equipo de trabajo de COMAZ logró un sobrante de 4.5 millones de dólares del fondo público, el cual se devolvió al Banco Gubernamental de Fomento y 1.8 millones del fondo privado que se han usado en estos 10 años en la Fundación Mayagüez 2010.

¿Qué proyectos surgieron para usar las instalaciones deportivas?

El proyecto principal fue la Fundación Mayagüez 2010 que fue el motor para el desarrollo de deporte olímpico no tradicional en las instalaciones construidas para los Juegos, y la organización junto a los jueces y voluntarios de eventos deportivos internacionales. Entre ellos el CACAC 2011, tres NORCECA de voleibol de playa, IWAS World Jr. Games 2013, tres Justas de la LAI, circuitos mundiales de voleibol de sala NORCECA entre otros. 

¿Existe una zona oeste con capacidad de reactivación deportiva y turística?

Totalmente. En el oeste los eventos se dan regios. Necesitamos apoyo del gobierno central y del DRD. Te aseguro que lo que se haga será en un éxito.

Artículo de la revista edición especial 80 años de fundación de la Liga Atlética Interuniversitaria. Reseña la aportación de la LAI a la organización de los Juegos 2010.

7.       Finalizando por este pequeño recorrido de lo que fue Mayagüez 2010 en su vida y ubicarnos en el presente donde ejerce como Comisionado de la Liga Atlética Interuniversitaria, ¿qué visión tiene de la aportación de la LAI, que ha sido el fiel laboratorio para probar el funcionamiento de todos los componentes en unos Juegos, en la sociedad puertorriqueña?

El que organiza y supervisa un Festival Deportivo de la LAI hace lo mismo en unos Juegos. El reto mayor se tiene cuando haces eventos multideportivos, cuando tienes que suplir necesidades diversas en varios escenarios a la vez. Eso se da en la LAI durante el Festival Deportivo. El Festival Deportivo de la LAI del 2010 nos abrió los ojos en muchas cosas vitales que habíamos planificado y que requirieron repensarlas tales como, transportación y tránsito, control y manejo de las instalaciones deportivas con llenas a capacidad entre otros. La LAI es la entidad deportiva más antigua del país, de manera consistente mueve cientos de miles de estudiantes y públicos a su justa anual arrancando de estudiantes y exestudiantes las más nobles naciones deportivas. Además, es fragua de atletas. 

8.       Algo que quiera compartir como una estocada histórica.

Los Juegos son una inyección económica importante para cualquier país. Bien administrados, dejan un legado en equipo, infraestructura y personal capacitado para darle continuidad a la obra deportiva olímpica del país sede. Debemos tener una aspiración constante a organizar unos juegos y a renovar los votos con el deporte. Hoy vivimos una realidad económica y de salubridad que antes era lejana, de libros. Tomémosla como biblioteca para estudiar y renovar la forma de hacer deporte mundial. Tenemos en Puerto Rico la experiencia y el talento de sobra. ¡Podemos!

El ejercicio de ir al pasado y exponer los datos en el presente le dará a usted, lector, un panorama de lo que ha sido la herencia de Mayagüez 2010 en Puerto Rico.

#AUnAñoDeMaría El deporte nos ayudó

El deporte. ¿El deporte? ¡El deporte! Cualquier expresión me transporta a sus beneficios. A veces, pasamos por desapercibido que dentro de la rutina podemos transformar lo que damos por sentado.

Mi vida gira entorno al deporte. Estadísticas, fotos, retos, metas, coberturas, recuerdos y más. Pero, cuando se enfrenta una prueba dura fuera del deporte, esa rutina puede convertirse en la medicina para sanar heridas, pérdidas o reforzar lo que descubrimos que debe fortalecerse.

El deporte les sirvió a muchas personas, y me sirvió, para encontrar una manera de comenzar la sanación a las heridas causas por el huracán María un miércoles, 20 de septiembre de 2017.

Su antecesora Irma, me había dado un adelanto de cómo debía enfrentar los retos en el área que he vivido por muchos años y me sostiene económicamente.  ¡Jamás, pensé lo duro que sería cada noticia recibida en lo laborar! La destrucción estaba por todos lados: instalaciones, salones, equipos y vías para llegar a ese centro deportivo donde ahora soy la que cuento las historias. Con toda la emergencia se presentaba la amenaza de la pérdida de empleos. Nunca se está preparado para muchas noticias a la misma vez. La incertidumbre, la que vivía día y noche, tenía una lucha con la fe.

María.
El dogout del equipo de béisbol de la Universidad de Puerto Rico de Río Piedras es un ejemplo de lo que fue la perdida de instalaciones deportivas a nivel universitario. (Z. Acosta)

Llegó la cancelación de todos los programas deportivos, la reducción de salarios, la transformación obligada para salvar las temporadas, los campamentos de entrenamiento y en otros casos los clasificatorios a eventos deportivos como los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018.

Todo fue muy rápido. Opciones tenía: quitarme, paralizarme, cambiar de rumbo o meter pecho a la situación. Todas pasaron por mi mente, prevaleciendo la última alternativa: vamos a meterle pecho.

¿Cómo salvar el deporte? Esa no era pregunta. La interrogante tenía que ser, ¿Cómo el deporte nos salvaría?

El deporte salvó el espíritu de Puerto Rico. Pasadas dos semanas de la visita, de alrededor 36 horas del evento atmosférico, la organización deportiva comenzó a fluir. Se tenía un más o menos el promedio de instalaciones deportivas “operantes” para la Liga Atlética Interuniversitaria y el Comité Olímpico de Puerto Rico no perdió tiempo que redistribuir varios atletas que estaban en el exterior compitiendo, en campamentos de entrenamientos o de tránsito para un clasificatorio centroamericano. Recuerdo los mensajes del equipo nacional de halterofilia, los del equipo de softbol masculino y otros deportistas que no tenía idea remota de cómo estaba su patria.

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Una de las puertas del edificio del Comité Olímpico de Puerto Rico. (Z. Acosta)

Los atletas que estaban en la isla, universitarios y del COPUR, iniciaron entrenamientos con “esto es lo que tenemos”.  El miedo era palpable, pero las herramientas de superación, dedicación y de valentía que hacen acto de presencia en la competencia les sirvieron para tomar decisiones difíciles para su familia y su carrera deportiva.

Bryan Alvarado Fernández celebra con su entrenador Ricardo Rosario al ganar medalla de oro mundial cadete en Argentina. (Suministrada)
Bryan Alvarado se proclamó campeón mundial juvenil de Tiro con Arco en Argentina semanas después del huracán María. (Suministrada)

Llegaron medallas importantes que le dieron brillo a la esperanza en los momentos de adversidad, el campeonato mundial de Bryan Alvarado en Tiro con Arco en Argentina a nivel juvenil yc el oro de Raúl Ríos en Vela. Era la gasolina para nuestra planta sanguínea, el corazón. En el ámbito administrativo la elección del puertorriqueño Tommy Velázquez en la división de Softbol de la WBSC.

Hago un alto aquí para contarles de la experiencia del viaje a Suráfrica. Tomar la decisión de dejar mi familia y mi perro #Spiderman, aun cuando superé el encuentro de saber que sobrevivieron, era difícil. ¿Cómo me comunico? ¿Cómo sabrán que llegué bien? ¿Estaré haciendo bien irme al otro lado del mundo? Cientos de preguntas más. Los amigos y amigas de ese momento me respaldaron. Duro fue traducir “¡Vete! Puerto Rico no va a cambiar en los días que estés fuera. Trata de disfrutar. Vamos a estar bien”.

Puerto Rico no cambió, cambié yo. Desgarrador ver a los enfermos y mis compueblanos en los terminales del aeropuerto buscando una mejor vida fuera de la isla. Sentimientos mezclados en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York cuando se juntaban los gritos, las lágrimas y los abrazos porque familiares recibían a sus seres queridos. Yo lo viví. Me fue a buscar mi hermana de crianza que ya había emigrado, gracias a Irma. El encuentro fue épico.

Montarse en un avión a Johannesburgo uniformado con el logo del #EquipoPUR era recibir consuelo. Personas llegaban a dar mensajes de apoyo, como en los velatorios, sin saber con certeza el número de víctimas.

El encuentro con las comodidades fue soso. Era difícil poder usar la energía eléctrica, el internet, el agua caliente y otros servicios, cuando toda tu atención estaba en las necesidades de los puertorriqueños. Todo esto y más… era un duelo.

Suavizó el duelo el trabajo. La cobertura de las elecciones de Vázquez y traerle la noticia al país que un Boricua estaba ocupando un cargo internacional de dirección por primera vez en la historia.

Es así como la rutina, se transformó en suero para sanar la tristeza que dejó María. Cada día era un proceso diferente cómo el día que llegué en horas de la tarde. Llegué en un avión con alrededor de ocho personas, personal médico y una mujer que venía a recuperar el cadáver de un familiar. Todo el drama desde el aire era una película de terror, sin ganar un Oscar. Era el día que no celebré que iba a tener una fila de asientos para dormir. Deseaba que estuviera llena y que al aterrizar todos fuéramos uno para aplaudir a la llegada.

María regreso
El avión que viajé de regreso a Puerto Rico. (Selfie)

El deporte siguió dando sanación. Los días de #MoviéndonosPorLosNuestros con el COPUR era medicina de alegría para los necesitados. Es maravilloso aportar al semejante. Es puro servicio y se aprende a valorizar lo que quedó.

La subcampeona mundial María Pérez jugando al relevo de pinches con una niña durante la jornada olímpica recreativa. (Z. Acosta)
La subcampeona mundial de judo María Pérez en una de las jornadas recreativas del COPUR. (Z. Acosta)

Las semanas pasaban. En noviembre se anunció que la programación deportiva universitaria volvería con sus arreglos. El 7 de diciembre sonó el pito. Se hizo la luz con actividad deportiva donde quedaron de pie instalaciones con uno u otro rasguño. El espíritu deportivo se encendía en toda la isla. Mientras, los atletas del #EquipoPUR seguían cumpliendo sus compromisos centroamericanos, panamericanos y mundiales.

En un paso agigantado comenzaron otras ligas a ponerse al servicio del país. Fue tan y tan grande la puntuación por las pruebas superadas que tuvimos una Delegación con 89 medallas, un béisbol que la “puso en la China”, un softbol femenino que brilla, una Beverly Ramos que le hizo frente al Maratón de NYY, muchas y muchas historias de superación por el deporte y enseñanzas a galón.

El deporte dio vida a un país que estuvo con respiración artificial. El deporte fue y es la comida alimentó el alma. El deporte fue y es uno de los mecanismos para sanar después de una amarga visita como la de María. El deporte renace junto al país.

Portada Lo logramos
El deporte es un antídoto de sanación. Tómalo como opción.

A un año de María, termino mis confesiones con un corazón en recordación por todas las víctimas fallecidas y una sonrisa para los que todavía seguimos trabajando en la reconstrucción.

#PURLosNuestros Desempacando

Empacar para un evento deportivo es bien fácil. La experiencia se adquiere cuando toda una vida se lleva viviendo como nómada. Todo inició en el 1992 cuando se me hizo el sueño realidad de vivir y entrenar en la Escuela Especializada en Deportes en el Albergue Olímpico en Salinas. Continuo con cientos de viajes de esgrima y sigue con las visitas a mi hogar en Guayanilla los fines de semana y con la oportunidad que se me ha brindado con la Delegación de Puerto Rico desde Veracruz 2014.

En esas maletas y mochilas se va todo lo que sea necesario, más en los tiempos de minimalismo. Es lo más sencillo y lo más fluido para la cargada agenda de trabajo.

Para mí, lo más difícil es desempacar. ¿Por qué?  Se revisa que todo lo que se trae con el miedo de no haber dejado nada. El cuestionamiento entra como protagonista de que sí todo lo que se trae es suficiente para recordar cada uno de los instantes vividos en un evento como lo fueron los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018. Dilo bajito… 87 medallas. De ellas 20 de oro, 29 de plata y 38 de bronce.

Paso revista de la ropa que llega y el estado en la que llega. Ropa sucia, ropa limpia. Mi vieja, que fue operada de emergencia durante los Juegos de una de sus rodillas, me recibe muy feliz con “tienes que lavar mucho. ¡Qué pena que no te puedo ayudar!”. Mi mirada fue de…  “¡Ay vieja, eso me corresponde a mí, aunque siempre te guste apoyarme!”. Hello! Madre deportista al fin y yo con los ojos para arriba.

Para mi mamá, desempacar mis maletas, como las de mi hermano cuando estaba en la milicia, es sentir lo que viví en los Juegos. No se de que forma … ella sabe cuán duro fue el trabajo en los Juegos, cuán productivos fueron los días y cuán cuidadosa fui con la vestimenta que nos enorgullece representar a nuestro país. Las mamás saben todo.

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Desempacando la ropa.

Otros que estaban eufóricos por desempacar mis maletas fueron mis sobrinos.  ¡Sí! Desde días antes de mi partida estaban haciendo sus promesas que se iban a portar bien para que “titi nos traiga presents”. Ellos no tuvieron que esperar a abrir mis maletas, porque saliendo por el “gate” ya Titi le tenía en la mano sus obsequios, los famosos Baqui. ¡Dolorcito de cabeza la búsqueda de los Baqui!

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Los peques recibieron su premio: Baqui.

Se los merecían. Fueron unos niños que me mantuvieron al tanto de la recuperación de mi mamá, de cómo su papá Güe los cuidaba, cómo se portaba Spiderman y de todos los momentos deportivos que se disfrutaron por la transmisión de Punto 2 y Telemundo. Estos chamacos estaban más preparados que yo. Estos peques me animaban el día con sus ocurrencias en mensajes, fotos y “voice note”.

Esa es la parte más sencilla de los difícil de desempacar.

La más nostálgica es observar los recuerdos que llegan por intercambio con seres que penetraron por 20 días las labores en Barranquilla. Por ejemplo, la gorra, la pulsera y el descansa cuello que me regaló la fajona directora de prensa de la Villa Centroamericana, Gina Aurela. Unos regalos llenos de admiración, cariño y comprensión. Gina fue una persona clave para las 37 delegaciones que vivieron en la Villa Centroamericana. Fue la persona que ayudaba con las credenciales de “day pass” para los medios y los visitantes; redactaba múltiples historias de atletas de todas las delegaciones; manejaba las crisis en la Villa (por ejemplo, la inundación en el comedor y los edificios en el primer piso tras una torrencial lluvia); estaba atenta a los pedidos de los medios para todos los países; a esto le añades los pedidos del Comité Organizador de Barranquilla; y, estar al pendiente de su hijo y su mamá. Les recomiendo la siguiente nota ¡La Villa, una experiencia inigualable!

Traer esos recuerdos en la maleta y desempacarlos es darles vuelo a todas las emociones de Barranquilla en tierra puertorriqueña.

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Los recuerdos de Barranquilla 2018.

Desempacar también significa: se acabó. Esa es la parte más difícil. Abrir las maletas y el bulto de trabajo es aceptar que un nuevo comienzo está por llegar. Es vivir el desapego de las emociones, las vivencias y de los recuerdos que penetraron desde el 15 de julio hasta el 4 de agosto de 2018. Desprenderse de todo lo vivido, para dar paso a los nuevos retos, es lo más difícil de desempacar.

Hago el proceso de desempacar muy lento, porque me lo quiero disfrutar en el silencio de mi hogar. Es donde puedo reírme pícaramente, donde puede saltarme una lágrima y dónde puedo coger las fuerzas para la próxima tarea que ponga Dios en mi camino. Sigo desempacando.

#PURLosNuestros Regreso a la Patria

En pocas horas llego a mi casa, mi razón de ser, mi orgullo, mi pasión y mi entrega: Puerto Rico. No voy sola. Voy con una Delegación que sacó la cría para crecerse. Entregó lo que tenía y descubrieron el poder escondido para ser más grandes que sus circunstancias.

Circunstancias de necesidades materiales, pero llenadas con deseo, responsabilidad, orgullo, entrega, dignidad, fidelidad, responsabilidad, espiritualidad y de voluntad.

Voy con un cuerpo técnico fajón, dedicado y que se reinventó. Mi respeto para el Comité Olímpico de Puerto Rico, la Oficina de Misión, el Departamento de Alto Rendimiento, servicios médicos y a Sara Rosario en especial.

Voy con dos maletas. La grande llena de sudor en cada prenda de #PURLosNuestros que nos hizo únicos ante 36 naciones que compitieron contra nosotros.

Maletas
Mi equipaje.

La otra llena de recuerdos hermosos para cuando esté alicaída recuperar aliento y decirme “mete cojones coño”. Una frase que siempre me inspiró y heredé de mi entrenador de esgrima Luis Ángel Rodríguez, cuando me veía perdida en el combate.

No puedo pasar por alto que después de mi retiro volver estar al lado de la esgrima, apoyando una nueva cepa de admirables chamacos coquetea la idea de “meter cojones” en la transformación que están viviendo en la esgrima. Un detalle especial… estar junto a mi entrenador siempre será un orgullo. ¡Gracias Luis Ángel! También estoy orgullosa de ver a uno de mis apoyos en entrenamiento y con el más que me enredaba a los golpes en la pista, Jonathan Lugo, ser entrenador nacional. Poco a poco vamos engranando el nuevo camino.

Esgrima
Familia de la esgrima.

Una mochila me acompañará en la espalda, como lo hace desde el 15 de julio que me monte en el avión, esta vez llena de las historias, fotos, videos y dulces para compartir con mi relevo generacional, mis adorados pekes – sobrinos Jencel y Alisha. La historia de nuestra delegación Barranquilla 2018 es herencia para ellos.

Mi corazón va renovado. Limpio. Feliz. Agradecido de Dios Todopoderoso. Dios es el íntimo amigo que todo lo sabe y resuelve. Dios es ese amigo que aguanta esta chamaca. Es fiel y bueno siempre.

Mi espiritualidad engrandecida. Creció en cada historia de Barranquilla. Cerramos ciclos y abrimos caminos.

Mi ser … creciendo. Mi ser … en paz. Mi ser siempre en servicio.

Recordando que todo esto lo vivo por dos seres extraordinarios y que amo con toda la intensidad que ellos a mí: papi y mami en uno solo y mi hermano Cecy.

¡Misión cumplida!

#Barranquilla2018 Para reírse un rato

Sacar a pasear la caja de dientes es válido todo el tiempo, más si se combina con unos ojos grandes. De esos que en el campo llaman “de vaca cagona”. Ya se imaginan de la cara que hablo. I’m.

En estos Juegos, diferente a los del ciclo pasado, la combinación de dientes y ojos sale natural. Ante tanto ajoro que se vive… siempre sale el detalle que te saca una carcajada y una mirada de “Oh my God! ¿Es verdad? ¿En serio?”

La primera fue a la llegada al aeropuerto con el diccionario de “Costeñol”.

Aprendamos de una vez:

Del carajo – adj. Que sobresale por sus óptimas cualidades.

Espeluque – Desordenarse. Andar de parranda.

Emputado – adj. Que siente molestia y mal genio.

Espantajopo – adj. Que aparenta lo que no tiene.

Friquimondi – Necesitado, que no tiene lo necesario para vivir.

Guineo –  banano.

Hueva – adj. Propio de una persona tonta

Joperico – adj. Que causa aburrimiento.

Llevao – adj. Flaco, cenceño, de pocas carnes.

Mamera – flojedad, descuido o tardanza en las acciones o movimiento.

La segunda… Bad Bunny y la calocha. Una causa tenía que estas dos cositas se juntaran en el mismo día. Resulta que estaba en un taxi para uno de los venue. De camino, el buen amigo taxista, estaba escuchando un programa mañanero donde la “melodía” era una de las canciones de nuestro pana, Bad Bunny. Ese no es el detalle. Está en que la canción estaba SIN FILTRO.  Que PG y ocho cuartos. Acá estaba la X y le añades la Triple XXX.

Yo me tiré… un “en seriooooooo. ¿Pasan las canciones de Bad Bunny sin editar?”. El taxista muy espontaneo me dice “no se preocupe señora, que aquí en Colombia somos así”. Para rematar, cambio el tema al clima. Uff, bárbaro el clima. De inmediato sale esta radioescucha al aire “oye mijo… está calocha nos tiene mal”. Les juro que … si llegaba a estar guiando el taxi, me comía el volante.

Por curiosidad pregunté sí en Colombia había una empresa o entidad gubernamental que regulara el contenido en los medios, así como es la FCC en Puerto Rico. El taxista muy elocuente me dice “señora aquí somos libres”. Ehhhh! Gracias, llegamos al venue.

Otras cositas para reírse cuando este “joperica” en Puerto Rico: el día que nos quedamos sin agua en la villa y el grifo cantaba como los de nuestras casas después de María; los inodoros tapados con la risa cómplice y la viva imagen de la portada de un medio nacional de Mayagüez 2010, la matá que me di en la ceremonia de inauguración; el día que no aparecía mi ropa en la lavandería y estuve 48 horas en ese pa’ arriba y pa’ bajo “¿Qué hago sino aparece la ropa?”.

Espérate… una más. Pero, esta sorpresa me la llevo todos los días al mirar la pared de mi esquinita en la Oficina de Misión. La mente traviesa fue Betsmara. Cuando me percaté, me empecé a reír sin parar… unas carcajadas que liberaron la tesión y me sigue sacando sonrisa cada noche-madrugada que me siento a escribir #LaAntorcha.

Wanted

Barranquilla tiene historias “del carajo” para no estar “emputada” ni en la “mamera” a mi regreso a la Isla del Encanto.

#PURLosNuestros Béisbol se transformó en 10 letras

¡Por fin! Hace días que deseo escribir de mi primer amor deportivo, el béisbol.

El deporte que me enseñó la pasión, la entrega y la dedicación se transformó en 10 letras: Puerto Rico.

Desde el momento que leí la transferencia de dirección de Edwin Rodríguez a Juan “Igor” González, sabía que el relevo era prometedor. Dejar en su cuerpo técnico a Cano García, Julio Varela y demás de la comitiva daba esa esperanza que volveríamos al pódium. Mi corazón lo sabía. Mi viejo y yo lo analizamos.

Una vez presentado el equipo, tras varias semanas de evaluación de talento, lo único que restaba era seguir su día a día para saber si iba a funcionar el nuevo doctor y su receta beisbolera. Cada detalle daba resultado. Cada palabra de aliento de Igor era punzada de la buena: “confiando en Dios primero, todo será posible”, “Primero el de allá arriba. Dios nos da la oportunidad”.

El 16 de julio la novena pisó suelo barranquiteño vestidos con los colores que nos hacen lucir orgullosos de nuestro país. Desde la alineación se percibía disciplina, compromiso y seriedad.

Otros detalles fueron floreciendo, que hacen su admiración dentro de una delegación. Lo primero fue la humildad acompañado de la fe. A estos le hicieron compañía la socialización respetuosa, jocosa y de compañerismo con los demás integrantes de la delegación.

Su calendario no les permitía salir a los demás deportes, pero los demás deportes estaban atentos a sus resultados. En la Villa se sentía ese aroma especial de victoria y la luz del oro se acercaba más.

En cada expresión de la novena se veía el patriotismo, el compromiso por la Patria, el amor por el béisbol, la pasión por las 10 letras que se transformaron en su inspiración.

La frase de las 10 letras caló en mi psiquis. No era para menos. El derecho de autor le tocó a su dirigente Igor González. Más allá de expresarla fue hacerla valer en cada una de las victorias, capitaneando un seleccionado que dio el cuadrangular esperado por 16 años: la medalla de oro.

No les niego, pensé en esa celebración de San Salvador 2002. Una celebración donde Cano Vélez y equipo nos empujaron a seguir inspirados y ganar por Puerto Rico. Una experiencia que me la gocé como atleta donde las emociones no cambian mucho con las del rol actual.

Este oro era la medalla que faltaba. Una presea dorada que alivia las penas de los pasados ciclos. Una medalla que se suma al historial exitoso del béisbol en Puerto Rico. Una medalla que será el sueño anhelado por las generaciones que todavía no se han decidido en representar al país por sus razones profesionales en el diamante o los encargados de sus carreras no han visto el beneficio.

Es una medalla que unió a una fanaticada Centroamericana y del Caribe puertorriqueña, que en el presente sigue buscando más victorias y derrotas para un saldo positivo el 3 de agosto.

Béisbol me recalcó que es un deporte rey en nuestra isla. Ya… lo estamos reviviendo. El béisbol se transformó en 10 letras “Puerto Rico”.

#PURLosNuestros Crecer ante la adversidad 3×3

Mucho debemos aprender del 3×3 en ambas ramas. Una travesía para llegar a Barranquilla, que bien todos conocen y ha sido reseñada por todos los medios.

Crecer ante los momentos de prueba es la única opción que se tiene, cuando todo parece estar perdido.

Muchas veces en el trabajo en equipo se tiene que sacrificar unos por otros, para que un todo brille y sea celebrado.

El 3×3 masculino nos enseñó que todo un sacrificio en menos de 24 horas tuvo un éxito colectivo que hizo brillar a todo un país, que sigue al detalle las ejecutorias de #PURLosNuestros y la de los restantes 36 países que compiten en Barranquilla.

El equipo femenino enfrentó a la adversidad con dignidad. Son parte de este momento histórico. Escribieron una nueva página para las memora biblias, que espero existan en papel, y no se borren en la nube. ¡Lo digital me da miedito!

Esta gesta de 3×3 debe regarse como “los chismes” de pueblo. Debe ser contada generación tras generación. No dejar morir la historia.

Una delegación completa está creciendo ante la adversidad. Una amiga que sabe sacar aquello que los atletas ni sabían que tenía para CRECERSE.

Un gesto que me recuerda el aniversario 45 del matrimonio de mi papá y mamá celebrando sus altas y bajas al son de canasto del 3×3 un 28 de julio de 2018.

¡Gracias 3×3 por llenar de alegría una Villa, un país y sobre todo sus corazones! Crecer ante la adversidad es la encomienda en Barranquilla 2018.